LA MUERTE Y RESURRECCION DE JESUS




¡BENDICIONES HERMANOS! Reciban abundante paz y amor de nuestro SEÑOR y SALVADOR JESUCRISTO.


Estamos en la semana llamada santa porque se conmemora la muerte y resurrección de nuestro Salvador.

Para nosotros los cristianos todos los días son santos y celebramos cada día de nuestras vidas la muerte y resurrección de nuestro Señor porque a través de su preciosa sangre fuimos redimidos de nuestros pecados y tenemos vida eterna. Esto es para aquellos que le han aceptado como Señor y Salvador, aquellos que han aceptado ese regala gratuito de nuestro Padre Celestial. “Porque de tal manera amo Dios al mundo que ha enviado a su Hijo para que todo aquel que en El crea no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16.


Si usted no ha aceptado ese regalo hoy es el día que hizo el SEÑOR para que la salvación llegue a su casa. Solamente tiene que confesar con su boca que Jesús es el Señor y creer en su corazón que Dios lo resucito de entre los muertos, porque con la boca se confiesa para salvación y con el corazón se cree para justicia. Romanos 10: 9-10 y en el versículo 11 dice: “Todo aquel que en El cree no será defraudado”.

Entonces amado amigo no deje pasar esta maravillosa oportunidad para que su vida sea cambiada en el amor de nuestro Señor. Le animo a empezar una nueva vida caminando con Jesús. Su Santo Espíritu le enseñara y le guiara a toda verdad y justicia. ¡Alabado sea el nombre del Señor! .

Veamos ahora sobre la muerte de Jesús.

Jesús hizo el bien a todos los hombres. ¿Por qué lo desecharon los lideres judíos? Un motivo fue el que ellos esperaban un rey glorioso. El Señor Jesús escondió su gloria y servía a los demás (Marcos 10:45). Cuando retorne, reinara en gloria. Primero era necesario que sufriera.

Otro motivo es que Jesús denunciaba el pecado e incredulidad del pueblo, aun de los líderes. Así que la nación le tomo aversión y pidió su muerte.

Fue sometido a dos juicios ilegales, uno ante el Sanedrín de los ancianos judíos y el otro ante el gobernador romano, Pilatos. Jesús fue condenado y crucificado entre dos ladrones. Sus amigos lo abandonaron, los judíos se burlaron de El y los soldados romanos le torturaron. Pero la profundidad de su angustia se deja ver cuando gimió: “ Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?”.

La respuesta a esto es por causa nuestra, por usted y por mi, “al que no conoció pecado…..(Dios lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en El.” (2 Corintios 5:21).

SU RESURRECCIÓN

Cuando Cristo murió, manos amorosas le envolvieron con lienzos y le sepultaron en una cueva. Pilato y los judíos pusieron guardias para asegurar que los discípulos no robaran su cuerpo.

A pesar de esas precauciones. El primer día de la semana el sepulcro ya estaba abierto y vacío. El Señor apareció vivo ante María, otras mujeres, Pedro, dos discípulos de Emaus, diez discípulos en Jesuralen, a Tomas, a 500 hermanos a la vez, a Jacobo, todos los apóstoles y a Saulo, (PABLO) cerca de Damasco.

Su cuerpo era el mismo que había sido crucificado. Las heridas eran visibles aun. Comió ante sus discípulos y hablo con ellos. Pero también podía hacerse invisible y entrar en un cuarto estando todas las puertas cerradas. Nunca utilizo estos poderes antes de su resurrección.

SU ASCENSIÓN

Después de haber resucitado de entre los muertos, el Señor estuvo con sus discípulos en diferentes ocasiones durante 40 días. Les explico pasajes del Antiguo Testamento y acerca del reino de Dios. Les mando predicar el evangelio en todo el mundo. Prometió estar con ellos siempre y enviarles al Espíritu Santo dentro de pocos días. Luego, ante sus ojos, ascendió al cielo.

SU GLORIA

Había venido del Padre. Volvió al Padre (Juan 16:28). Tomo forma de hombre y fue obediente hasta la muerte. Por eso Dios lo ensalzo y le dio un nombre sobre todo nombre (Filipenses 2:6-11). Dios le sentó a su diestra en el cielo y puso todas las cosas bajo sus pies (Efesios 1:20-22).

Bien hermanos deseo que Dios les siga bendiciendo en abundancia y que todos, unánimes en un solo sentir presentemos nuestros cuerpos como sacrificio vivo a nuestro Señor y oremos por aquellos que aun no le conocen, oremos por nuestras naciones, oremos por los ministros y siervos de Dios, oremos por los que están atados , los cautivos y todos los necesitados. Es mi oración que todo el que conoce al SEÑOR se afirme mas y que el que aun no le ha entregado su vida, hoy tome la decisión de hacerlo.

Si tu has decidido aceptarlo o reconciliarte con El déjamelo saber, estaremos orando por ti y los tuyos.
¡MUCHAAAASSSSSSS. BENDICIONEEEESSSSS. DE LO ALTO!
Fuente:¿Puede el hombre conocer a Dios?- La Biblia

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