El amor de Dios para con nosotros es indiscutible, no podemos poner en tela de juicio el gran amor con el que nos ha amado, tan grande es su amor que no le importo morir por ti y por mi, ¿Lo merecíamos?, No, pero Él considero que si lo merecíamos. Al leer la Palabras de Amor que Dios dijo a su pueblo, me conmueve en gran manera, porque no hay diferencia entre su pueblo antiguo y nosotros, pareciera que el tiempo no ha pasado porque padecemos de los mismos errores, a pesar que tenemos el conocimiento para no cometerlos. En el Libro de Oseas podemos leer algunos versos que de leerlos con conciencia y con disposición de nuestro corazón pueden hablarnos directamente, Dios le dice a su pueblo: “Dios le dijo a su pueblo: «Israel, cuando eras un país joven, yo te demostré mi amor por ti. Yo te saqué de Egipto porque eres un hijo para mí. Pero mientras más te llamaba, más te alejabas de mí, y les presentabas ofrendas a tus ídolos y dioses falsos.” Oseas 11:1-2 (Traducción en lengu...