LAS ADICCIONES PARTE III
Queridos hermanos y amigos, es desastroso y terrible lo que este mal esta causando a la humanidad principalmente a los jóvenes y niños. Nosotros los cristianos sabemos que esto tiene que ver con las cosas espirituales, porque son yugos y cadenas que el enemigo de la justicia pone sobre aquellos que no están cubiertos por la sangre de Jesús. Si lo duda, mire a su alrededor y no vera a ningún creyente verdadero preso en esas garras. Jesús vino a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de cárcel. (Isaias 61:1). ¿A que preso creen ustedes que se refería? lógicamente a los presos espirituales a quienes el tentador mantiene con grilletes. Jesús es la solución a todos los males de la humanidad, lo que parece tan sencillo resulta increíble a los ciegos espirituales. Existen organizaciones cristianas que acogen a estos desechados de la sociedad, y son rehabilitados totalmente, solamente con la Cristomicina como tratamiento preferencial y una dosis diaria de
la Palabra de Dios, como es el caso en Santo Domingo del Mesón de Dios
la cual subsiste y esta al borde del colapso, porque no encuentra los recursos para cumplir con esta loable misión.
Ahora bien, como es mi deber aportar soluciones a estos males les presento un informe sobre los tratamientos aplicados para erradicar este
terrible mal.
La adicción es una enfermedad o un desorden que responde positivamente al tratamiento adecuado. Al igual que otros desordenes de naturaleza crónica, existe una tendencia a la recaída, pero la recuperación es posible.
Que es el Tratamiento para Adicciones? El tratamiento es un proceso, que consiste en una serie de intervenciones estructuradas, dirigidas a apoyar y promover la recuperación de la persona hacia una mejor calidad de vida.
Principios de los Tratamientos Efectivos.
Que es el Tratamiento para Adicciones? El tratamiento es un proceso, que consiste en una serie de intervenciones estructuradas, dirigidas a apoyar y promover la recuperación de la persona hacia una mejor calidad de vida.
Principios de los Tratamientos Efectivos.
Los principios del tratamiento de la adicción presentados por el Instituto Norteamericano de Alcohol y otras Drogas (NIDA).
Medicina de la Adicción
Medicina de la Adicción
A Esta nueva especialidad médica es la disciplina que se encarga del estudio, diagnóstico, prevención, atención y tratamiento de los procesos adictivos y sus complicaciones.
Estrategias de Intervención
Estrategias de Intervención
Las intervenciones médicas breves en el consultorio pueden ser la diferencia que promueva la recuperación y el cambio personal.
Diseño del Plan de Tratamiento
Diseño del Plan de Tratamiento
Cada persona es un ser diferente y tiene necesidades distintas. POr esto cada tratamiento debe ser planeado tomando en cuenta estas diferencias y los recursos disponibles para cada caso.
Componentes Psicosociales del Tratamiento
Componentes Psicosociales del Tratamiento
Las intervenciones medicas breves en el consultorio pueden ser la diferencia que promueva la recuperación y el cambio personal.
Componentes Farmacológicos del Tratamiento
Componentes Farmacológicos del Tratamiento
A pesar de que aún no existe una "droga mágica" para tratar la adicción, si ha habido una gran avance en la investigación y desarrollo de medicamentos que son coadyuvantes farmacológicos de utilidad en el proceso de tratamiento de algunos casos.
Terapias Alternativas
Terapias Alternativas
Existen además una serie de terapias no-tradicionales que pueden ser utilizadas como estrategias de intervención clínica, en los casos que lo ameriten.
Urgencias Médicas relacionadas con la Adicción
Urgencias Médicas relacionadas con la Adicción
El tratamiento de la intoxicación aguda, el síndrome de abstinencia y es un procedimiento médico bien definido y necesario a veces para lograr intervenir de manera eficaz: y segura en el proceso de adicción.
Autoayuda
Autoayuda
El concepto de autoayuda es fundamental para una evolución sostenida de la recuperación. El tratamiento debe considerar revisar estas ideas y ofrecerlas como formas de reforzar la responsabilidad personal..
Espiritualidad
Espiritualidad
Una revisión de la espiritualidad es algo apropiado, teniendo en cuenta que la adicción afecta esta área de la persona. Además es un factor protector para la recuperación.
Supervisión y Seguimiento
Supervisión y Seguimiento
Una vez lograda la abstinencia y en marcha la recuperación, entra la fase de mantenimiento. El seguimiento terapéutico durante esta fase hace mas seguro una recuperación sostenida.
Modelos de Tratamiento
Modelos de Tratamiento
A través de la historia del tratamiento, se han desarrollado distintos modelos de tratamiento, con bases distintas, pero todos orientados hacia ofrecer la posibilidad de recuperación a las personas afectadas con la adicción.
Los planes de tratamiento pueden contener varias estrategias o herramientas de intervención. Casi siempre mientras más tiempo en intensidad del tratamiento mejor pronostico para la evolución.
Los planes de tratamiento pueden contener varias estrategias o herramientas de intervención. Casi siempre mientras más tiempo en intensidad del tratamiento mejor pronostico para la evolución.
El proceso del tratamiento de las adicciones: modelo general
A continuación exponemos un modelo general para el tratamiento de cualquier adicción. Con ello se puede también ver que las comunalidades entre las mismas permiten partir de un modelo general de tratamiento, aunque hay alguna técnica específica para adicciones concretas como veremos en un punto posterior.
Las fases de un tratamiento para una persona con una adicción consta de las etapas de demanda del tratamiento, evaluación, tratamiento y seguimiento. A su vez, dentro del tratamiento, se distinguen seis fases: desintoxicación o mantenimiento; deshabituación psicológica o consecución de la abstinencia de la sustancia o dejar de hacer la conducta; normalización, cambio de estilo de vida anterior y búsqueda de nuevas metas alternativas a la adicción; prevención de recaídas; programa de mantenimiento o programa de apoyo a corto, medio y largo plazo; y, cuando sea necesario, programa de juego controlado o programas de reducción de daños (ej., en la dependencia de la heroína). Además, en éste como en otros trastornos, y por los problemas asociados al mismo, el psicólogo tiene que poner en marcha todos los recursos terapéuticos disponibles que nuestra ciencia nos proporciona.
En la tabla 1 se exponen con detalle dichas fases, el objetivo básico a conseguir en cada una de ellas, los elementos que debemos considerar y los procedimientos técnicos necesarios. Se exponen también las técnicas de tratamiento más importantes que se utilizan, prestando una atención especial a los aspectos motivacionales antes del tratamiento, a la prevención de la recaída y al mantenimiento a largo plazo. Las aplicaciones de este tratamiento pueden verse en Becoña (1996a, 1998a, 2001) y Becoña y Vázquez (2001).
Tabla 1- Esquema general para el tratamiento de una conducta adictiva
1. Demanda de tratamiento
Objetivo básico: analizar la demanda y retener al paciente en tratamiento.
Elementos a considerar: motivación para el cambio, estadios de cambio, recursos disponibles, apoyo de su medio, tratamientos previos, conocimientos de los tratamientos disponibles, tratamiento que desea, analizar quién está implicado en la demanda, por qué, etc.
Procedimientos técnicos: entrevista motivacional, escalas para evaluar aspectos motivacionales y estadios de cambio.
2. Evaluación y análisis funcional
Objetivo básico: conocer las áreas donde es más necesario e inmediato realizar cambios; conocer las áreas donde hay que realizar cambios a medio plazo; conocer las áreas donde los cambios a través del tratamiento y la reinserción social le pueden llevar a una vida normalizada. Con toda esa información disponible se realizará el análisis funcional de la conducta de juego y otras conductas asociadas al problema o problemas relacionados.
Elementos a considerar: evaluación individual, familiar, social, etc.
Procedimientos técnicos: entrevista clínica, auto informes, cuestionarios, medidas psicofisiológicas, etc.
3. Tratamiento
Fase I. Desintoxicación o mantenimiento (ej., en el caso de la dependencia de la heroína)
Objetivo básico: desintoxicación física de la sustancia.
Elementos a considerar: tipo de desintoxicación en función de su petición, posibilidades asistenciales, recursos, etc., desde la ambulatoria a la hospitalaria.
Procedimientos técnicos: intervención médica frente a la hospitalaria para la consecución de la desintoxicación sin sufrir los síntomas del síndrome de abstinencia de los opiáceos.
Fase II. Deshabituación psicológica o consecución de la abstinencia de la sustancia o dejar de realizar la conducta
Objetivo básico: lograr la completa deshabituación psicológica a los indicios que conducen al paciente al consumo de la droga o a la realización de la conducta adictiva.
Elementos a considerar: adherencia al tratamiento, fase del tratamiento, aceptación del tratamiento propuesto, etc.
Procedimientos técnicos: técnicas conductuales y cognitivas para la consecución de la abstinencia (por ejemplo, exposición con prevención de la respuesta, control de estímulos, entrenamiento en solución de problemas, entrenamiento en reducción del estrés, relajación, entrenamiento en habilidades sociales, técnicas de afrontamiento, reestructuración cognitiva, etc.). Se utilizará terapia individual, grupal y familiar.
Fase III. Normalización, cambio del estilo de vida anterior y búsqueda de nuevas metas alternativas a su conducta adictiva.
Objetivo básico: normalización en el sentido de ir adquiriendo más responsabilidades en el trabajo, en los estudios, en la familia, con los amigos, con la pareja, etc.; pago de las deudas; búsqueda de trabajo si no lo tiene, etc.
Elementos a considerar: grado de deterioro, si trabaja o no, si está o no separado, si padece enfermedades físicas (ej., VIH, hepatitis), etc.
Procedimientos técnicos: planificación de metas y objetivos, entrenarlo en adquirir nuevas habilidades, entrenamiento en asertividad, programa psicoeducativo, entrenamiento en solución de problemas, etc.
Fase IV. Prevención de recaídas
Objetivo básico: entrenarlo en técnicas de prevención de la recaída para que se mantenga abstinente a lo largo del tiempo.
Elementos a considerar: superación de las fases anteriores, mantenimiento de la abstinencia, efecto de la violación de la abstinencia.
Procedimientos técnicos: técnicas de prevención de recaídas (por ejemplo, autoinstrucciones, entrenamiento en solución de problemas, etc.).
Fase V. Programa de mantenimiento o programa de apoyo a corto, medio y largo plazo
Objetivo básico: entrenarlo en estrategias de mantenimiento de la abstinencia a largo plazo y en cómo mejorar su calidad de vida.
Elementos a considerar: apoyo familiar, visitas de seguimiento a largo plazo, asistir a asociaciones de autoayuda, etc.
Procedimientos técnicos: entrenamiento en relajación, programación de actividades, procedimientos de manejo de estrés, etc.
Fase VI. Cuando sea necesario: programa de reducción de daños, programa de juego controlado, etc.
Objetivo básico: en el caso de la dependencia de la heroína reducir la prevalencia de VIH y mejorar los problemas causados por las drogas; en el juego patológico reducir la conducta de juego a un nivel donde no le acarree graves problemas.
Elementos a considerar: grado de deterioro de la persona, falta de adherencia al tratamiento psicológico, problemas psiquiátricos asociados, aceptación de este tipo de programa.
Procedimientos técnicos: intervención mínima, programa psicoeducativo, educación para la salud y prácticas de seguridad ante la transmisión de enfermedades (VIH, hepatitis, etc.), técnica de control de estímulos, educación sobre el juego y las leyes de la probabilidad, educación a nivel familiar, laboral y de tiempo libre.
4. Seguimiento
Objetivo básico: conocer la evolución de la persona después del alta terapéutica.
Elementos a considerar: modo de realizarlo (personalmente, en su casa, teléfono).
Procedimientos técnicos: entrevista, autoinforme, urionoanálisis.
A continuación exponemos un modelo general para el tratamiento de cualquier adicción. Con ello se puede también ver que las comunalidades entre las mismas permiten partir de un modelo general de tratamiento, aunque hay alguna técnica específica para adicciones concretas como veremos en un punto posterior.
Las fases de un tratamiento para una persona con una adicción consta de las etapas de demanda del tratamiento, evaluación, tratamiento y seguimiento. A su vez, dentro del tratamiento, se distinguen seis fases: desintoxicación o mantenimiento; deshabituación psicológica o consecución de la abstinencia de la sustancia o dejar de hacer la conducta; normalización, cambio de estilo de vida anterior y búsqueda de nuevas metas alternativas a la adicción; prevención de recaídas; programa de mantenimiento o programa de apoyo a corto, medio y largo plazo; y, cuando sea necesario, programa de juego controlado o programas de reducción de daños (ej., en la dependencia de la heroína). Además, en éste como en otros trastornos, y por los problemas asociados al mismo, el psicólogo tiene que poner en marcha todos los recursos terapéuticos disponibles que nuestra ciencia nos proporciona.
En la tabla 1 se exponen con detalle dichas fases, el objetivo básico a conseguir en cada una de ellas, los elementos que debemos considerar y los procedimientos técnicos necesarios. Se exponen también las técnicas de tratamiento más importantes que se utilizan, prestando una atención especial a los aspectos motivacionales antes del tratamiento, a la prevención de la recaída y al mantenimiento a largo plazo. Las aplicaciones de este tratamiento pueden verse en Becoña (1996a, 1998a, 2001) y Becoña y Vázquez (2001).
Tabla 1- Esquema general para el tratamiento de una conducta adictiva
1. Demanda de tratamiento
Objetivo básico: analizar la demanda y retener al paciente en tratamiento.
Elementos a considerar: motivación para el cambio, estadios de cambio, recursos disponibles, apoyo de su medio, tratamientos previos, conocimientos de los tratamientos disponibles, tratamiento que desea, analizar quién está implicado en la demanda, por qué, etc.
Procedimientos técnicos: entrevista motivacional, escalas para evaluar aspectos motivacionales y estadios de cambio.
2. Evaluación y análisis funcional
Objetivo básico: conocer las áreas donde es más necesario e inmediato realizar cambios; conocer las áreas donde hay que realizar cambios a medio plazo; conocer las áreas donde los cambios a través del tratamiento y la reinserción social le pueden llevar a una vida normalizada. Con toda esa información disponible se realizará el análisis funcional de la conducta de juego y otras conductas asociadas al problema o problemas relacionados.
Elementos a considerar: evaluación individual, familiar, social, etc.
Procedimientos técnicos: entrevista clínica, auto informes, cuestionarios, medidas psicofisiológicas, etc.
3. Tratamiento
Fase I. Desintoxicación o mantenimiento (ej., en el caso de la dependencia de la heroína)
Objetivo básico: desintoxicación física de la sustancia.
Elementos a considerar: tipo de desintoxicación en función de su petición, posibilidades asistenciales, recursos, etc., desde la ambulatoria a la hospitalaria.
Procedimientos técnicos: intervención médica frente a la hospitalaria para la consecución de la desintoxicación sin sufrir los síntomas del síndrome de abstinencia de los opiáceos.
Fase II. Deshabituación psicológica o consecución de la abstinencia de la sustancia o dejar de realizar la conducta
Objetivo básico: lograr la completa deshabituación psicológica a los indicios que conducen al paciente al consumo de la droga o a la realización de la conducta adictiva.
Elementos a considerar: adherencia al tratamiento, fase del tratamiento, aceptación del tratamiento propuesto, etc.
Procedimientos técnicos: técnicas conductuales y cognitivas para la consecución de la abstinencia (por ejemplo, exposición con prevención de la respuesta, control de estímulos, entrenamiento en solución de problemas, entrenamiento en reducción del estrés, relajación, entrenamiento en habilidades sociales, técnicas de afrontamiento, reestructuración cognitiva, etc.). Se utilizará terapia individual, grupal y familiar.
Fase III. Normalización, cambio del estilo de vida anterior y búsqueda de nuevas metas alternativas a su conducta adictiva.
Objetivo básico: normalización en el sentido de ir adquiriendo más responsabilidades en el trabajo, en los estudios, en la familia, con los amigos, con la pareja, etc.; pago de las deudas; búsqueda de trabajo si no lo tiene, etc.
Elementos a considerar: grado de deterioro, si trabaja o no, si está o no separado, si padece enfermedades físicas (ej., VIH, hepatitis), etc.
Procedimientos técnicos: planificación de metas y objetivos, entrenarlo en adquirir nuevas habilidades, entrenamiento en asertividad, programa psicoeducativo, entrenamiento en solución de problemas, etc.
Fase IV. Prevención de recaídas
Objetivo básico: entrenarlo en técnicas de prevención de la recaída para que se mantenga abstinente a lo largo del tiempo.
Elementos a considerar: superación de las fases anteriores, mantenimiento de la abstinencia, efecto de la violación de la abstinencia.
Procedimientos técnicos: técnicas de prevención de recaídas (por ejemplo, autoinstrucciones, entrenamiento en solución de problemas, etc.).
Fase V. Programa de mantenimiento o programa de apoyo a corto, medio y largo plazo
Objetivo básico: entrenarlo en estrategias de mantenimiento de la abstinencia a largo plazo y en cómo mejorar su calidad de vida.
Elementos a considerar: apoyo familiar, visitas de seguimiento a largo plazo, asistir a asociaciones de autoayuda, etc.
Procedimientos técnicos: entrenamiento en relajación, programación de actividades, procedimientos de manejo de estrés, etc.
Fase VI. Cuando sea necesario: programa de reducción de daños, programa de juego controlado, etc.
Objetivo básico: en el caso de la dependencia de la heroína reducir la prevalencia de VIH y mejorar los problemas causados por las drogas; en el juego patológico reducir la conducta de juego a un nivel donde no le acarree graves problemas.
Elementos a considerar: grado de deterioro de la persona, falta de adherencia al tratamiento psicológico, problemas psiquiátricos asociados, aceptación de este tipo de programa.
Procedimientos técnicos: intervención mínima, programa psicoeducativo, educación para la salud y prácticas de seguridad ante la transmisión de enfermedades (VIH, hepatitis, etc.), técnica de control de estímulos, educación sobre el juego y las leyes de la probabilidad, educación a nivel familiar, laboral y de tiempo libre.
4. Seguimiento
Objetivo básico: conocer la evolución de la persona después del alta terapéutica.
Elementos a considerar: modo de realizarlo (personalmente, en su casa, teléfono).
Procedimientos técnicos: entrevista, autoinforme, urionoanálisis.
Fuentes:Revista electronica cientifica.com
Adicciones.
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