Luche contra el colesterol
Un estudio aleatorio de tres años, demostró que un tratamiento con una estatina sola, versus estatina más ezetimibe, para alcanzar rápidamente niveles bajos de colesterol LDL, puede controlar los efectos de la arteriosclerosis.El estudio “Sands” (por sus siglas en inglés, Stop Atherosclerosis in Native Diabetics Study) aplicado a un grupo de 223 pacientes con diabetes tipo 2, confirmó que la combinación de estatina más ezetimibe puede prevenir y potencialmente revertir la aterosclerosis en esos pacientes más que el uso solamente de estatina, como resultado de una disminución en el grosor del interior de la arteria carótida.
Es el primero en que se han comparado dos objetivos de tratamiento para el colesterol LDL-C o colesterol “malo” y las cifras de presión arterial sistólica, factores de riesgo claves de enfermedad cardiaca, en pacientes con diabetes.
La cardióloga dominicana Petronila Martínez, presidenta del Consejo de Cuidado Cardiovascular para la República Dominicana, aseguró que los resultados del estudio SANDS confirman que ezetimibe es un tratamiento excelente para reducir los niveles de colesterol por un mecanismo dual a nivel de los intestinos y reduciendo la síntesis a nivel hepático.
“De esta manera”, agregó la doctora Martínez, “es posible reducir el riesgo de desarrollar arteriosclerosis y la incidencia de complicaciones cardiovasculares y cerebro vasculares”.
La ateroesclerosis ocurre cuando se acumulan sustancias grasas en el revestimiento interior de arterias.
La ateroesclerosis ocurre cuando se acumulan sustancias grasas en el revestimiento interior de arterias.
Principal causa de muerte
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo.
Los ataques al corazón y los accidentes vasculares cerebrales suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya.
La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro.
La causa más frecuente es la formación de depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan el corazón o el cerebro.
De: El Caribe.com
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