APATIA COLECTIVA
Por: Isabel FrancoEn varias ocasiones me he referido al tema de la violencia, y de los numerosos crímenes y suicidios que diariamente acontecen no solamente en mi país la República Dominicana, sino también en diferentes partes del mundo. Basta leer los titulares diarios de los diferentes medios de comunicación masiva para darnos cuenta que en lugar de decrecer van en aumento.
Sin embargo causa mucha preocupación y angustia el ver la apatía que tenemos frente a situaciones tan graves. No es que nosotros vamos a solucionar dichos problemas con una varita mágica, pero si nos ponemos de acuerdo y cada uno aporta soluciones que estén a su alcance el o los problemas en vez de aumentar disminuirían.
Es cierto que nuestra lucha no es contra carne ni sangre sino que la batalla es espiritual. Considero que debemos dar pasos tendentes a la solución de estos problemas que tanto dolor y angustia están causando a nuestras vidas y sobre todo a los que han sido víctimas de ellos.
Debemos crear conciencia en nuestros hijos y semejantes sobre el uso de las armas de fuego, sobre la violencia de todo tipo, sobre los verdaderos valores que deben primar en nuestras vidas como individuos y como partes de una sociedad.
Es entonces que surge la pregunta ¿Qué puedo yo hacer al respecto? ¿Estoy enseñando a mis hijos de la manera correcta? ¿Estoy predicando con el ejemplo o pretendo que ellos hagan lo que yo no he practicado?
¿He fomentado la unidad familiar y la comunicación entre los diferentes integrantes de mi familia? ¿He enseñado sobre la existencia de un Dios creador y justo que tiene cuidado de nosotros? ¿Existe un tiempo de oración y de lectura de la Biblia en mi familia? Son muchas las preguntas que debemos hacernos porque la base de una sociedad sana, está en una familia sana. Esto en lo que a nosotros como entes sociales, como padres, nos corresponde, pero hay una parte que les corresponde a las autoridades.
¿He fomentado la unidad familiar y la comunicación entre los diferentes integrantes de mi familia? ¿He enseñado sobre la existencia de un Dios creador y justo que tiene cuidado de nosotros? ¿Existe un tiempo de oración y de lectura de la Biblia en mi familia? Son muchas las preguntas que debemos hacernos porque la base de una sociedad sana, está en una familia sana. Esto en lo que a nosotros como entes sociales, como padres, nos corresponde, pero hay una parte que les corresponde a las autoridades.
Estos deben procurar que las leyes establecidas sean cumplidas. En cuanto al otorgamiento de licencias para armas de fuego deberían los solicitantes ser sometidos a diferentes pruebas sicológicas que determinen su capacidad emocional, intelectual y sus antecedentes, no solamente penales, sino también familiares.
Soy de las que considero que la unidad de propósitos es lo que determina la consecución de las metas establecidas en cualquier tipo de organización. Por tanto unámonos en un solo sentir para orar por nuestras Naciones y creemos conciencia en nuestros niños, jóvenes, adultos y ancianos para que tengamos un mejor país.
Finalmente quiero citar la Palabra de Dios en 2 de Crónicas 7:14“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado y oraren, buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, y perdonare sus pecados, y sanare su tierra”.
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