LA OBRA DESTRUCTORA DE SATANAS A TRAVES DE LAS ARMAS DE FUEGO

Por: Isabel Franco
Hemos hablado en otras ocasiones acerca del impacto que están causando las muertes por armas de fuego en manos de civiles en nuestra sociedad, sin embargo todavía la mayoría de nuestra población no ha creado conciencia sobre esto y no se han tomado los correctivos necesarios para eliminar este mal que tanto dolor infringe a aquellos que han sido victimas de este mal.
Según datos estadísticos en un informe de la Procuraduría de la República presentado por (publicado en Clave Digital), la Secretaria de Interior y Policía, se revelo para sorpresa de unos cuantos, incluidas las autoridades de la SEIP,que en el período enero-agosto 2008 se victimizaron unas mil 440 personas, de las cuales 497 (34.51%) fueron víctimas de crímenes cometidos por la delincuencia, o por supuestos delincuentes, mientras que unas 943 (65.49%), víctimas de crímenes producto de conflictos interpersonales.(OJO)
Estos números nos están diciendo que los ciudadanos que han decidido armarse para su “supuesta defensa” son los que producen, en el 65.49% de los casos, las muertes violentas por impacto de bala. El citado informe también da cuenta de que las víctimas de la violencia armada son en su mayoría jóvenes en edad productiva, entre 18 y 34 años, para un 58.4% de los casos, sin tomar en cuenta las consecuencias que esto tiene para el desarrollo económico y social de un país.
No obstante, una cuestión que merece especial atención es el hecho de que los homicidios registrados fueron cometidos con armas de fuego en estado legal, o sea con armas de fuego debidamente registradas, lo que a su vez implica que los homicidas fueron “examinados” para determinar idoneidad en el uso de dichas armas, requisito indispensable para otorgar la licencia de porte o tenencia.
Erróneamente, muchos entienden que si una persona porta o tiene un arma en condiciones de legalidad, es prácticamente imposible que la utilice para matar otra persona, sino exclusivamente para fines de defensa, argumento que cada vez tiene menos credibilidad, sobre todo cuando nos enfrentamos a los hechos reales.
Al parecer, hemos preferido hacernos de la vista gorda, sin interés alguno siquiera de rebatir que no se trata de instrumentos para la auto defensa, sino diseñados exclusivamente para matar, por demás con rapidez y extrema facilidad, que no es cierto que no existen otras formas de resolver nuestros conflictos
La violencia no es el medio idóneo para resolver los conflictos pero esta demostrado que cuando una persona esta armada los soluciona haciendo uso del arma.
Según un estudio publicado en Mayo 2006 de la Universidad Autónoma de Santo Domingo
(UASD) trabajo de investigación muy meritorio cuyos datos son asombrosos, podemos observar la incidencia y aumento de los homicidios con armas de fuego. A continuación
Les presento los números:
Evolución creciente de la violencia en República Dominicana
Hemos hablado en otras ocasiones acerca del impacto que están causando las muertes por armas de fuego en manos de civiles en nuestra sociedad, sin embargo todavía la mayoría de nuestra población no ha creado conciencia sobre esto y no se han tomado los correctivos necesarios para eliminar este mal que tanto dolor infringe a aquellos que han sido victimas de este mal.
Según datos estadísticos en un informe de la Procuraduría de la República presentado por (publicado en Clave Digital), la Secretaria de Interior y Policía, se revelo para sorpresa de unos cuantos, incluidas las autoridades de la SEIP,que en el período enero-agosto 2008 se victimizaron unas mil 440 personas, de las cuales 497 (34.51%) fueron víctimas de crímenes cometidos por la delincuencia, o por supuestos delincuentes, mientras que unas 943 (65.49%), víctimas de crímenes producto de conflictos interpersonales.(OJO)
Estos números nos están diciendo que los ciudadanos que han decidido armarse para su “supuesta defensa” son los que producen, en el 65.49% de los casos, las muertes violentas por impacto de bala. El citado informe también da cuenta de que las víctimas de la violencia armada son en su mayoría jóvenes en edad productiva, entre 18 y 34 años, para un 58.4% de los casos, sin tomar en cuenta las consecuencias que esto tiene para el desarrollo económico y social de un país.
No obstante, una cuestión que merece especial atención es el hecho de que los homicidios registrados fueron cometidos con armas de fuego en estado legal, o sea con armas de fuego debidamente registradas, lo que a su vez implica que los homicidas fueron “examinados” para determinar idoneidad en el uso de dichas armas, requisito indispensable para otorgar la licencia de porte o tenencia.
Erróneamente, muchos entienden que si una persona porta o tiene un arma en condiciones de legalidad, es prácticamente imposible que la utilice para matar otra persona, sino exclusivamente para fines de defensa, argumento que cada vez tiene menos credibilidad, sobre todo cuando nos enfrentamos a los hechos reales.
Al parecer, hemos preferido hacernos de la vista gorda, sin interés alguno siquiera de rebatir que no se trata de instrumentos para la auto defensa, sino diseñados exclusivamente para matar, por demás con rapidez y extrema facilidad, que no es cierto que no existen otras formas de resolver nuestros conflictos
La violencia no es el medio idóneo para resolver los conflictos pero esta demostrado que cuando una persona esta armada los soluciona haciendo uso del arma.
Según un estudio publicado en Mayo 2006 de la Universidad Autónoma de Santo Domingo
(UASD) trabajo de investigación muy meritorio cuyos datos son asombrosos, podemos observar la incidencia y aumento de los homicidios con armas de fuego. A continuación
Les presento los números:
Evolución creciente de la violencia en República Dominicana
Las estadísticas muestran claramente la evolución de la criminalidad en el país, donde los homicidios de 1999 a 2005 llegaron a duplicarse. En los últimos 6 años se registraron 11,253 homicidios, cuyas víctimas fueron principalmente del sexo masculino (90%) y el restante 10% femenino. La tasa de homicidio por igual se duplicó (número de homicidios por cada 100,000 habitantes) desde el año 1999 hasta 2005, incrementándose de 13 a 26.
Tabla 1 y Gráfico 1 - Frecuencia de homicidios de los años 1999-2005 por sexo de las víctimas.
Crecimiento de los homicidios con armas de fuego .
Un hecho por destacar lo constituye el rápido crecimiento que experimentan los homicidios con armas de fuego, que ascienden de un 30% en 1993 aún 49% en 1999 (reportado por Cabral y Brea, 1999 y 2001), y en los últimos 6 años, de 1999 a 2005 se elevan de un 49% a un 69%. Las cifras muestran claramente la prevalencia de mortalidad con armas de fuego en los últimos tiempos y cómo ha descendido la comisión de éstos con otras formas de ejecución, ya sea con armas blancas, con golpes contundentes y los cometidos "de otras maneras". Si calculamos el promedio de homicidios ocurridos en los últimos 6 años del estudio, se observa que en promedio se producen 4.4 homicidios diarios, y durante el 2004 y 2005 ocurrieron más de 6 homicidios por día, de los cuales más del 67% fue ejecutado con armas de fuego,
Por otra parte, según un estudio de la Oficina de las Naciones Unidas sobre drogas y delincuencia, la tasa de homicidios por armas de fuego en Paraguay es de 6,62 homicidios por cada 100.000 habitantes. El país figura en el puesto Nº 12, en una situación peor que países como Haití, México, República Dominicana, Uruguay, Argentina y hasta los Estados Unidos”, explicó Julio Torales, presidente de Amnistía Internacional en Paraguay y miembro de la Junta Directiva de la Coalición Latinoamericana para la Prevención de la Violencia Armada (CLAVE).
Por otra parte, según un estudio de la Oficina de las Naciones Unidas sobre drogas y delincuencia, la tasa de homicidios por armas de fuego en Paraguay es de 6,62 homicidios por cada 100.000 habitantes. El país figura en el puesto Nº 12, en una situación peor que países como Haití, México, República Dominicana, Uruguay, Argentina y hasta los Estados Unidos”, explicó Julio Torales, presidente de Amnistía Internacional en Paraguay y miembro de la Junta Directiva de la Coalición Latinoamericana para la Prevención de la Violencia Armada (CLAVE).
Considero que con toda esta información ya es hora de que abramos nuestros ojos y hagamos algo, que pongamos nuestros ojos en Jesús, eduquemos a nuestros hijos en el amor, dejemos la violencia y aprendamos a amar y ponernos en las manos del que guarda y vigila por nosotros. Esta es una promesa para sus hijos, si tu todavía no eres hijo te invito a que lo seas. (Juan 1:12)
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