Amados muchas bendiciones, estoy de vuelta con ustedes. estuve incapacitada pero nuestro SEñOR Y SALVADOR me estárestaurando. Quiero llamar la atención de todos los cristianos a esta información que a continuación publico in extenso, considero todos debemos meditar en los aspectos mas relevantes, ya que la PALABRA de Dios es clara y nos advierte sobre los falsos profetas que se levantarán en los ultimos tiempos, que el Santo Espiritu de Dios nos enseñe y nos ayude a discernir los tiempos actuales en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.
Y tú, ¿qué opinas
del papa Francisco?” Una pregunta directa a los evangélicos en especial, ya que
parecen ser objetivo central del esfuerzo de Francisco para la amistad,
reconciliación y unidad; por eso es vital que sepan quién es Francisco en
realidad. ACTUALIDAD AUTOR Greg Pritchard, Leonardo de Chirico 23 DE SEPTIEMBRE
DE 2015 19:16 h El Papa Francisco, en su visita a Estados Unidos. Francisco es
uno de los líderes más admirados en el mundo de hoy. En 2014 la revista Time lo
eligió “Hombre del año”, y su popularidad va en aumento, sobre todo fuera de la
Iglesia Católica. En los círculos seculares, incluyendo a pensadores de
izquierda y movimientos LGBT, muchos parecen conectar con su aparente cercanía
y sencillez. Con su insistencia en la misericordia, el amor y la ternura,
Francisco hace su mensaje simple, incluyente y sin prejuicios. Los evangélicos
no son inmunes al encanto y la amabilidad de Francisco: muchos se sienten
atraídos por su lenguaje aparentemente bíblico (por ejemplo, la conversión, la
misión, la relación personal con Jesús) y su menor formalidad de la
espiritualidad. Sin embargo esta es sólo una cara de la moneda. Otras
descripciones de Francisco lo pintan como un “jugador de ajedrez”, debido a su
capacidad jesuita de maniobrar de manera impredecible después de establecer una
relación personal con la gente. Otros lo consideran un “liberal” a causa de sus
puntos de vista aparentemente universalistas sobre la salvación de todos los
hombres, sea cual sea su religión o la falta de ella. Otros piensan que es un
“anti-capitalista”, debido a sus duras observaciones sobre la economía de libre
mercado. Por tanto, el panorama general de gran complejidad. Donde quiera que
te sitúes con respecto a Francisco, presentamos cinco rasgos esenciales para la
comprensión del Papa. 1. FRANCISCO, UN POLÍTICO DOTADO Un sacerdote no
asciende la escalera de la jerarquía católica y se convierte en Papa sin tener
profundas habilidades políticas. Francisco comparte similitudes curiosas con el
presidente Obama, otro político extraordinariamente talentoso. Tanto Obama como
Francisco surgieron en la escena pública con encanto y una sorprendente
capacidad para comunicarse. Ellos entienden sus respectivas audiencias y
aciertan al comunicar su mensaje. Ambos transmiten una energía que es magnética
y atrae a la gente. Hay dos aspectos importantes de su habilidad política:
escucha con empatía y comunicación reflexiva. Vemos la capacidad de Obama para
escuchar con atención a los de muy diferentes opiniones cuando fue elegido presidente...
de la Harvard Law Review. En un artículo revelador escrito por Jodi Kantor en
el New York Times, escrito antes de convertirse en candidato a la presidencia
de Estados Unidos, se describía el estilo político de Obama en detalle. El
contexto es importante: la Escuela de Derecho de Harvard en ese momento era un
foco de conflicto político. Bradford Berenson, un futuro socio de la Casa
Blanca en el consejo de la administración Bush y compañero de clase de Obama,
explicó: “He trabajado en la Corte Suprema de Justicia y la Casa Blanca y nunca
vi una política tan agria como en Harvard Law Review en los años 90”. Kantor
habló con docenas de compañeros de clase de Obama y resumió que “no podían
recordar sus puntos de vista específicos” y que incluso sus amigos más cercanos
no “sabían exactamente donde situarlo”. Lo que todo el mundo podía recordar era
la extraordinaria capacidad de Obama para escucharlos y hacer que se sintieran
comprendidos. “Obama se mostraba como un oyente con ganas, dando a veces la impresión
a sus compañeros de clase de que estaba de acuerdo con todos ellos a la vez”.
Obama tenía una habilidad sorprendente para conectarse con las facciones
beligerantes en la Escuela de Derecho de Harvard y no mostrar sus cartas: “La
gente tenía la forma de escuchar lo que querían en las palabras de Obama”. En
medio de una polvareda política, Obama calmó las aguas y “los estudiantes de
cada lado del debate pensaban que estaba apoyando su lado”. Recordando el
incidente, un compañero de clase comentó: “Todo el mundo estaba asintiendo: Oh,
él está de acuerdo conmigo”. Hoy en día muchos evangélicos están viviendo algo
similar con Francisco: “Oh, está de acuerdo conmigo”. Cientos de líderes
evangélicos están llegando a Roma en peregrinación para conocer a este Papa
altamente relacional. Ellos se encuentran a un Papa que los está escuchando y
que suena como ellos. Un evangelista pentecostal “chocó las cinco” con el Papa.
El presidente de una organización evangélica describió sus dos visitas a Roma
con un pequeño grupo de directores generales evangélicos: “Nuestra visión del
mundo tiene que cambiar. Tenemos que cambiar rápidamente nuestra visión del
mundo. Este Papa se disculpó en una iglesia protestante. Ningún Papa ha salido
fuera del Vaticano para ir a una iglesia protestante. Él está diciendo que
unamos esfuerzos”. Después de hablar con Francisco, una gran teólogo evangélico
fue tan ingenuo como para preguntarse si Francisco siquiera creía en la
categoría de un Papa Católico Romano. Los líderes evangélicos están experimentando
la presencia magnética y el oído abierto de un político relacional cálido, pero
talentoso y astuto, que les está dando “la impresión de que estaba de acuerdo
con todos ellos a la vez”. Vemos el segundo elemento de la habilidad política
de Obama y Francisco en su estilo común de comunicación; se identifican con su
público y con ello provocan que el público se identifique con ellos. Obama, en
el prólogo de su autobiografía, explica el resultado de este estilo “Sirvo como
una pantalla en blanco en el que las personas de muy diferentes colores
políticos proyectan sus propios puntos de vista”. Cuando Obama se perfilaba
como líder nacional, esta habilidad le fue muy útil. Cuando estaba considerando
convertirse en candidato a la presidencia, sus asesores más cercanos le
recomendaron que se presentara antes de tener un detallado historial de
votación del Senado, para aprovechar de forma más rentable su magnetismo. En
este momento se puede decir de Francisco lo mismo: es encantador, desecha las
viejas formas de pensar, y al igual que el más dotado de los políticos, ha
creado “una pantalla en blanco en el que personas de muy diferentes colores
políticos proyectan sus propios puntos de vista”. 2. FRANCISCO, JESUITA
DE INCLINACIÓN ANTIPROTESTANTE Francisco es el primer Papa jesuita de la
historia. Es una especie de ironía pensar que un Papa que parece estar cerca de
los evangélicos en realidad pertenece a la orden religiosa que fue fundada para
combatir el protestantismo. El ex soldado Ignacio de Loyola (1491-1566) reunió
a un grupo de amigos que se llamaban La Compañía de Jesús (Societas Jesu) y,
finalmente, fueron comisionados por el Papa para detener la propagación del
protestantismo. Su tarea consistía en imitar a los puntos fuertes del
protestantismo, es decir, la profundidad espiritual y el brillo intelectual,
para usarlos como armas católicas contra el protestantismo. La orden de los
jesuitas proveyó una “alternativa” católica a la fe protestante. No es de
extrañar entonces que el primer santo que Francisco proclamó en 2013 fue Pierre
Favre (1.506-1.546), un jesuita francés de primera generación con una “cara
sonriente”, que más que otros trataba de parecerse a un protestante con el fin
de conducir a la gente de regreso a la Iglesia de Roma. Por otra parte, el lado
jesuita de Francisco es suficientemente claro en su conocida opinión (de la que
nunca se retractó) acerca de Lutero y Calvino, que según Francisco destruyeron
hombres, envenenaron la sociedad, y arruinaron la iglesia. En una conferencia
sobre la historia de la Compañía de Jesús dictada en 1985, opinó negativamente
de Lutero (un “hereje”), y sobre todo de Calvino (un “hereje” y “cismático”),
acusándolo de provocar la “miseria calvinista” en la sociedad, la iglesia, y el
corazón del hombre. De acuerdo con esa conferencia, el protestantismo está en
la raíz de todos los males en el Occidente moderno. El hecho de que esta
conferencia fuese publicada nuevamente sin cambios en 2013 en español y
traducido en 2014 al italiano con su permiso, y sin decir una palabra, indica
que esta evaluación aún perdura en el corazón y la mente del Papa.
Recientemente ha añadido un comentario duro contra los puritanos, al asociarlos
falsamente con una forma intolerante y despiadada del cristianismo. Este Papa
amigo de los evangélicos es un jesuita cuya misión es la defensa de la Iglesia
de Roma contra el protestantismo. Ciertamente Francisco es un jesuita
sonriendo, pero el anti-protestante aún late en su corazón. 3.
FRANCISCO, UN RADICAL MUY “SELECTIVO” El tercer rasgo distintivo de Francisco
es su radicalismo. En un libro reciente “La Revolución de Francisco de Ternura
y Amor” (Mahwah, NJ: Prensa Paulista, 2015) El Cardenal Walter Kasper sostiene
que Francisco no es un liberal, sino un radical en el sentido etimológico de la
palabra latina “raíz”, es decir la raíz o principio de origen. Según Kasper, el
Papa reta a la Iglesia a ser radical en el sentido de volver a descubrir las
raíces del Evangelio, que son la alegría, la misión, la frugalidad, la
solidaridad con los pobres, la libertad del legalismo, y la colegialidad. La
lectura de Kasper de Francisco es inteligente y perspicaz. Nos anima a ir más
allá de las polarizaciones habituales entre “liberales” y “conservadores”
dentro de la Iglesia mediante la introducción de una tercera categoría, la de
“radicales”. Francisco parece ser radical en ciertos temas, pero mucho menos en
otros. Es radical en la pobreza, pero guarda silencio sobre el poder financiero
masivo de su Iglesia. Parece ser radical en la misericordia, pero nunca
menciona el pecado original y el juicio divino sobre todos los pecadores fuera
de Cristo. Él es radical en la defensa de la simplicidad, pero mantiene el
aparato expansivo de un imperio del cual él es el jefe. Él es radical en la
denuncia de las tragedias del capitalismo inmoral, pero parece ser mucho menos
duro hacia las desviaciones inmorales de la vida sexual personal de uno. En
otras palabras, su radicalismo es algo selectivo. Radical en un área, mucho
menos en otra. En cierto sentido, los “liberales” son radicales en temas
sociales, mientras que los “conservadores” son radicales en cuestiones
doctrinales. Todo el mundo es radical en algún sentido. Hay diferentes tonos de
radicalismo. El radicalismo de Francisco es mucho más cerca de la versión liberal
que el conservador. Por lo tanto, jugando un poco con las palabras, la pregunta
es si su radicalismo es radicalmente diferente o no de una tendencia más
liberal. Históricamente hablando, la raíz del liberalismo teológico se
encuentra en la preferencia dada a los sentimientos religiosos más allá de las
expresiones doctrinales. Y esto es exactamente lo que el Papa parece también
aficionado a hacer. Si la misericordia y la ternura describen el mensaje
general de Francisco, suenan más como consignas liberales que tradicionales.
4. FRANCISCO, LATINOAMERICANO Francisco proviene de América Latina,
donde, en el transcurso del siglo XX, el catolicismo romano perdió su monopolio
religioso, y ahora un 19% del continente es protestante. La respuesta tradicional
de la iglesia católica para explicar el crecimiento numérico de los evangélicos
ha sido etiquetarlos como “sectas”, pero este enfoque despectivo no impidió que
millones de personas salgan de la Iglesia católica para unirse a varias
iglesias evangélicas. El riesgo de perder el continente ha llevado a la Iglesia
católica a hacer algo que nunca ha hecho antes, elegir un no europeo como Papa,
elegir un latinoamericano como Papa. Ahora el Papa está directamente
involucrado en el rescate del continente, el fortalecimiento de la Iglesia
Católica Romana y alcanzar a los evangélicos desde el Vaticano. Sus visitas a
Brasil, Ecuador, Bolivia y Paraguay en los dos primeros años de su papado son
una indicación de la importancia de esta tarea en su agenda. En segundo lugar
la influencia de América Latina sobre Francisco es visible en su enfoque en los
pobres. América Latina fue la casa de Teología de la Liberación, con sus
categorías marxistas y la condena del capitalismo. Sin embargo, incluso los
líderes cristianos latinoamericanos que rechazaron el análisis marxista a
menudo han dado prioridad a los pobres en su pensamiento teológico y destacan
los pasajes de las Escrituras que reflejan esta preocupación. La denuncia de
los males del capitalismo hecha por Francisco ha sorprendido a muchos en
Occidente, pero no debería, si se entienden las raíces culturales de Francisco.
5. FRANCISCO, LÍDER ECUMÉNICO Francisco es el Papa más ecuménico que ha
habido nunca. Antes de su elección como papa construyó relaciones personales
con líderes evangélicos, asistió a conferencias evangélicas en su país de
origen, y visitaba regularmente un centro de oración de Juventud con Una Misión
(JUCUM) para la oración personal. Desde que se convirtió en Papa, Francisco ha
ido a una iglesia pentecostal italiana y se disculpó por la persecución hacia
los pentecostales, además ha dado la bienvenida a cientos y cientos de líderes
evangélicos en el Vaticano. ¿Qué hay detrás extraordinaria apertura y calidez
de Francisco hacia los evangélicos? La respuesta la encontramos en un artículo
fascinante en el Catholic Herald “La gran apuesta Evangélica del Papa”: En
algún lugar de la oficina de Francisco hay un documento que podría alterar el
curso de la historia cristiana. Se declara un cese de hostilidades entre católicos
y evangélicos, y dice que las dos tradiciones están unidos en la misión porque
estamos declarando el mismo Evangelio. El Santo Padre está pensando en firmar
el texto en 2017, el 500 aniversario de la Reforma, junto con líderes
evangélicos”. El autor explica que el Papa cree que “la Reforma ya ha pasado”
porque la Federación Luterana Mundial y el Vaticano finrmaron la “Declaración
Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación” en 1999. En una grabación de
vídeo mostrada en una conferencia de pastores evangélicos en Texas, Francisco
dijo: “Hermanos y hermanas, la protesta de Lutero ha terminado”. ¿Qué esta
pasando aquí? Los dos últimos Papas, Juan Pablo y Benedicto, en respuesta a la
declaración de 1999, no anunciaron que la Reforma había terminado. Benedicto
XVI, mientras llevaba la Congregación de la Doctrina de la Fe, emitió un
segundo comunicado oficial del Vaticano, que ha explicado que la declaración
conjunta fue inadecuada y enumeró una serie de serias diferencias entre la
posición luterana histórica y la posición católica romana. En pocas palabras,
Benedicto explicó que el Concilio de Trento, que condenó convicciones centrales
protestantes/evangélicas como un anatema, estaba todavía en vigor. Pero
Francisco es un tipo diferente de Papa. Él no es un gran teólogo para enfrentar
el relativismo o aclarar la doctrina como un Benedicto, ni un teólogo filósofo
como Juan Pablo II, cuyo mandato produjo el Catecismo Católico Romano. Sí,
Francisco es sincero, amable y cariñoso. Pero Francisco está jugando a ser el
policía bueno mientras Benedicto hacía de policía malo. Francisco es un líder
ecuménico católico comprometido, y lo más importante, está haciendo la
evangelización de la misma manera que los católicos romanos han evangelizado a
lo largo de su historia. Los católicos romanos han extendido su influencia
mediante la absorción de los movimientos, la conversión de los reyes y el uso
de la fuerza física. Este último método ya no es una estrategia generalizada de
la Iglesia Católica Romana. De hecho, Francisco se ha disculpado por las
persecuciones de católicos romanos hacia pentecostales, grupos nativos
indígenas, valdenses, etc. Pero el método de evangelización católica de
absorción de movimientos y la conversión de los reyes es el que utiliza Francisco
en su actual campaña de relaciones públicas hacia los evangélicos. Por ejemplo,
el catolicismo romano no rechazó el movimiento carismático, pero lo absorbió y
formó un nuevo tipo de católico, un “carismático católico”. El método católico
romano de la absorción se centra ahora en el evangelicalismo, tratando de
desestimar las diferencias y hacer hincapié en las creencias compartidas. O
como el Catholic Herald describe “La gran apuesta evangélica del Papa” es el
intento de Francisco de “declarar un cese de hostilidades entre católicos y
evangélicos”. Francisco está tratando de establecer un nuevo tipo de Católico,
un “católico evangélico”. El primer paso hacia esta absorción más amplia es la
conversión de los reyes. Durante los dos milenios anteriores la Iglesia
Católica ha extendido históricamente su influencia por medio de la conversión
de reyes y reinas, y tras una o dos generaciones, sus reinos. Este mismo método
se utiliza hoy para convertir reyes de influencia. Aunque una marea de
católicos se están convirtiendo en evangélicos, hay un hilo de líderes
evangélicos (reyes de influencia) que se convierten al catolicismo romano. La
importancia de esto no debe ser subestimada. El evangélico es sin duda el
movimiento cristiano que más rápido ha crecido en el siglo pasado. Según la
Oxford Press Enciclopedia Mundial Cristiana, la Iglesia Católica Romana se
estancó con sólo un 6% de crecimiento en más de un siglo, mientras que el
evangelicalismo creció 20 veces más rápido con un crecimiento del 122% con
respecto al porcentaje de crecimiento de la población mundial. Los líderes
católicos son conscientes de que millones de católicos romanos cada año se
están convirtiendo en las iglesias evangélicas en todo el mundo. Cuando
Benedicto seguía siendo Papa, dio una conferencia en su país natal, Alemania, y
expresó su confusión sobre cómo responder al enorme crecimiento de la iglesia
evangélica mundial. La geografía del cristianismo ha cambiado dramáticamente en
los últimos tiempos, y está en el proceso de cambiar aún más. Frente a una
nueva forma de cristianismo, que se está extendiendo con dinamismo misionero
abrumador, a veces en formas espantosas, las principales denominaciones
cristianas a menudo parecen perdidas... Este fenómeno mundial -del que me
hablan constantemente los obispos- plantea una pregunta para todos nosotros:
¿qué nos dice esta nueva forma de cristianismo, para bien y para mal?” Pero
mientras Benedicto parecía confundido, Francisco está acercándose a los
evangélicos y está diciendo que somos lo mismo y la Reforma ha terminado.
Francisco no está confundido, sino que sabe exactamente lo que hace. LA
SIRENA QUE LLAMA A LA UNIDAD En nuestro mundo fragmentado y violento, la unidad
es uno de los temas por el que muchas personas se sienten atraídos. Francisco
está abogando fuertemente por la unidad cristiana y, finalmente, la unidad de
la humanidad. Su pasión por la unidad hace que muchos evangélicos piensan que
él es la persona que puede lograrlo. Francisco desarrolló su idea de ecumenismo
como un poliedro. El poliedro es una figura geométrica con diferentes ángulos y
líneas. Todas las partes diferentes tienen su propia peculiaridad. Es una
figura que reúne a la unidad y la diversidad. ¿De dónde viene esta idea de
unidad? En tiempos anteriores al Vaticano II los otros cristianos eran
invitados drásticamente a “volver” al redil católico para cumplir con sus
doctrinas y prácticas bajo el gobierno del Papa. Con el Concilio Vaticano II
(1962-1965), el catolicismo romano actualizó su proyecto ecuménico y planteó un
círculo concéntrico de la unidad, en la que la única Iglesia “subsiste en” la
iglesia católica y otras iglesias y comunidades gravitan alrededor de este
centro en función de su grado de proximidad o distancia de él. De acuerdo con
el Concilio Vaticano II y las enseñanzas magisteriales posteriores, la unidad
cristiana es triple: 1. profesando la misma fe, 2. celebrando la misma
Eucaristía (es decir, la romana católica), y 3. uniéndose bajo el mismo
ministerio sacramental en la sucesión apostólica (es decir, bajo la Papa).
¿Como encaja el poliedro promovido por Francisco con este punto de vista del
Vaticano II de la unidad? Por ejemplo, en lo que se refiere a la segunda marca
de la unidad, dice el Papa que el entendimiento sacrificial de la Eucaristía y
de la teología de la transubstanciación están en el centro de la unidad de los
cristianos, ¿o son indicaciones que pueden adaptarse a las diferencias? ¿O es
que el Papa dice que la sucesión apostólica, que es la base de la estructura
jerárquica de la Iglesia Católica Romana, sigue siendo parte del centro, o se
trata de una variable que es secundaria a la unidad de los cristianos? Los
poliedros son figuras fascinantes y el uso de Francisco de la imagen de un
poliedro es un pensamiento provocador. Sin embargo, el problema de la unidad
cristiana no reside principalmente en las metáforas utilizadas, sino en la
visión teológica que lo nutre. Si la Eucaristía católica y el sistema
sacramental católico son parte del centro de la unidad de los cristianos, se
puede hacer referencia a las esferas o poliedros que a todos les gusta, pero la
sustancia del problema sigue presente. La unidad propuesta por Francisco aún
gravita en torno a la Iglesia Católica Romana y su perspectiva propia, y no
alrededor del Evangelio bíblico que llama a todos los cristianos a conformarse
con la mente de Cristo. CONCLUSIÓN: ¿CÓMO DEBERÍAN LOS EVANGÉLICOS
RESPONDER A FRANCISCO? Un número creciente de evangélicos dicen: “Me gusta este
Papa, habla mucho de Jesús...”. Es verdad, Francisco conoce el lenguaje que
utilizan los evangélicos (por ejemplo, la “conversión”, “misión”, “relación
personal con Jesús”) y es capaz de articularlas de una manera encantadora. Las
reglas básicas de interpretación, sin embargo, nos dicen que el uso de las
mismas palabras no significa necesariamente que esté diciendo las mismas cosas.
Es importante entender lo que significan las palabras que Francisco utiliza.
Como ya se ha señalado, a fin de comprender el vocabulario de Francisco hay que
ponerse de acuerdo con el Concilio Vaticano II. Este importante Consejo da el
significado teológico de importantes palabras clave para que el proyecto
católico sea implementado. En su lenguaje, por ejemplo, la conversión no
significa (lo que significa para los evangélicos) dejar el pecado por la
gracia, del juicio al perdón, pasar de un estado de reprobación a ser salvo.
Para Francisco, la conversión significa acercarse a Cristo en el supuesto de
que todo el mundo ya está en la esfera de su gracia salvadora, aunque a
diferentes distancias. En opinión de Francisco, todos aquellos que siguen sus
conciencias están bien con Dios. Es posible que se quieran convertir, es decir,
acercarse y experimentar una medida más profunda de la gracia. Por otra parte,
Francisco cree que los musulmanes son hermanos y hermanas que oran al mismo
Dios que los cristianos. Para ellos la conversión puede significar un
compromiso religioso más profundo, pero no necesariamente apartarse de Islam y
abrazar la fe en Jesucristo. La palabra “conversión” es la misma, pero el significado
teológico es enormemente diferente. Veamos “misión” como otro ejemplo. En el
vocabulario de Francisco, la misión no significa salir al mundo para proclamar
el evangelio de la salvación en Jesús. Más bien significa llamar a la gente a
acercarse a la salvación de la que todas las personas ya son parte, aunque en
diferentes grados. Para Francisco no hay “dentro o fuera” en esta comprensión
de la misión. El conjunto de la humanidad ya está “en” un estado de gracia: la
misión es la tarea de llamar a la gente a participar más profundamente, pero no
llamarlos a “entrar”. Ellos ya están “dentro”. Una vez más, las palabras son lo
mismo, pero su significado es muy diferente. Los evangélicos tienen que hacer
sus deberes con el fin de ir más allá de la superficie del lenguaje con el fin
de captar la profundamente diferente visión teológica en el lenguaje de
Francisco. Pueden encontrar sorprendente hasta qué punto está lejano Francisco
de la comprensión evangélica del Evangelio bíblico. Por otra parte, al hablar
de la unidad, Francisco está abierto a todos, sean cristianos o no cristianos,
religiosos o seculares. Él llama a los musulmanes hermanos y hermanas. Ora con
ellos diciendo que ellos están orando al mismo Dios. A la gente secular le dice
que siga su conciencia y que va a estar bien. Los evangélicos son sólo una
pieza más en su visión. La unidad como un poliedro, significa que según
Francisco hay diferentes formas de relacionarse con la Iglesia Católica, pero
Roma mantiene el escenario central. Francisco puede utilizar un lenguaje
similar, ser una buena persona, y ser un apasionado de la unidad. Pero él sigue
siendo el Papa de la Iglesia Católica Romana. La Iglesia romana, si bien no es
estática, ni una realidad monolítica, en realidad no cambia en sus compromisos
fundamentales. Se expande, pero no se purifica a sí misma. Abarca las nuevas
tendencias y prácticas, pero no expulsa las anti-bíblicas. Crece pero no se
reforma de acuerdo con las normas del Evangelio. “¿Qué piensa usted acerca de
Francisco?” Es una pregunta directa a los evangélicos en especial. Ellos
parecen ser el objetivo de los esfuerzos de Francisco hacia la amistad, la
reconciliación y la unidad. Siendo amigo de los evangélicos, hablando y
comportándose como ellos, puede ser una estrategia jesuita para convertir reyes
evangélicos de influencia y absorber el movimiento evangélico, la porción de
más rápido crecimiento del mundo cristiano. Es por esto que es de vital
importancia para los evangélicos saber quién es Francisco es en realidad.
Por Leonardo De Chirico y Greg Pritchard.
Leer más: http://protestantedigital.com/blogs/37398/%E2%80%9CY_tu_que_opinas_del_papa_Francisco%E2%80%9D
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