Los sistemas fiscales de Latinoamérica y el Caribe funcionan en beneficio de las élites: Oxfan
Mientras que los países de la OCDE
reducen la desigualdad en más de un 35% a través de la recaudación de impuestos
y el gasto social, en Latinoamérica y el Caribe esta reducción es de menos de un
10%.
La organización global para el
desarrollo Oxfam llama a los gobiernos de la región a adoptar medidas que maximicen
el potencial redistributivo del sistema tributario e incrementen la inversión social.
10.09.2014-. Los gobiernos de América Latina y el Caribe deben
implementar reformas fiscales que beneficien a toda la ciudadanía y no sólo a
las élites económicas y políticas, de acuerdo al informe “Justicia fiscal para reducir la desigualdad en Latinoamérica y el
Caribe” que Oxfam publica hoy.
El informe resalta los bajos niveles de recaudación de impuestos de la
región, en contraste con las grandes necesidades sociales. Según Oxfam, la
falta de voluntad política de los gobiernos para recaudar impuestos sobre la renta
y la riqueza favorece a quienes más tienen y deteriora la calidad de vida de la
ciudadanía con menores ingresos. El documento apunta también que las empresas
en Latinoamérica y el Caribe (LAC) registran niveles de evasión que van del 46%
en México al 65% en Ecuador, sin suficientes sanciones a los evasores.
“Según el Banco Mundial, mientras que un 40%
de la población latinoaméricana ha pasado a un grupo de ingresos superior en la
última década,en República Dominicana, menos del 2% de la población escaló a un
grupo de mayores ingresos y casi un 20% cayó a un grupo de menores ingresos”, afirma Rosa Cañete
Alonso, Directora Oxfam en República Dominicana y coordinadora de la campaña de
Oxfam contra las desigualdades en Latinoamérica y el Caribe.
“La pobreza y las desigualdades son evitables y
no caen del cielo. El diseño del sistema fiscal es un espejo de la voluntad política de los gobernantes
para crear una sociedad más equitativa o una más desigual. El análisis que hicimos de los sistemas
fiscales de la región muestra que están moldeados para el beneficio de las
élites económicas y políticas y no de las mayorías”, asegura Cañete.
A pesar del crecimiento
económico y de la reducción de la pobreza en la región durante la última
década, LAC sigue siendo la región más desigual del mundo. Según datos de la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en América Latina y el
Caribe el 28% de sus 575 millones de habitantes viven en la pobreza.
“Los gobiernos de la región no están dispuestos a pagar el costo
político de mejorar la recaudación de los impuestos que gravan la riqueza. Por
ello los sistemas fiscales dependen de los impuestos al consumo, como el ITBIS,
los cuales terminan pesando más sobre los pobres”, explica Cañete.
Según Oxfam, la desigualdad de los sistemas fiscales de la región también
se ve reflejada en las grandes exenciones tributarias que los gobiernos conceden
a las empresas locales y multinacionales. “Estas
exenciones refuerzan la acumulación de riqueza de las élites y al final es la
población más vulnerable que paga las consecuencias al no contar con servicios
públicos de calidad, teniendo en muchos casos que acudir a servicios privados
tanto de salud como de educación”, señala Cañete.
Oxfam también advierte que la permisividad de los gobiernos con los
paraísos fiscales es un claro incentivo a la evasión y elusión fiscal de
empresas y multimillonarios. De acuerdo al informe, los impuestos que
generarían sólo el 3,5% de los capitales latinoamericanos que están escondidos
en paraísos fiscales, sería suficiente para que 32 millones de personas salgan
de la pobreza. Es decir, todas las personas pobres de Bolivia, Colombia,
Ecuador, El Salvador y Perú.
Oxfam hace un llamado urgente a los gobiernos de Latinoamérica y el
Caribe a que garanticen que los sistemas fiscales reduzcan las desigualdades y protejan
los derechos de las mayorías. Entre las recomendaciones que hace Oxfam destacan
que los gobiernos prioricen y financien políticas públicas que enfrenten la
desigualdad desde sus raíces, ejerzan una mayor presión para que quienes tienen
más contribuyan más, instauren cero tolerancia al fraude fiscal y acaben con la
falta de transparencia de los paraísos fiscales.
Sobre
República Dominicana
Oxfam asegura que en
República Dominicana tenemos una política
tributaria que profundiza desigualdades y “pese a
los altos niveles de crecimiento económico de RD no se consigue reducir
significativamente la pobreza y la desigualdad”.
“De
acuerdo con la CEPAL, en 2012, el quintil más pobre de población (una quinta
parte más pobre de toda la población del país) captaba solo el 4% de los
ingresos del país, mientras que el quintil de población más rica captaba el
50,8%, prácticamente la misma participación en el ingreso total de ambos quintiles
que en 2002”, expresa el informe y con ello
confirma que pese al crecimiento se ha mantenido la brecha.
Según explica Rosa
Cañete “la estructura tributaria, la
mala calidad de las políticas públicas y la falta de financiación de áreas
prioritarias para el desarrollo, son causas de este mal resultado”
Comentarios