jueves, 9 de junio de 2016

Tendencias actuales indican se necesitarán 70 años para colmar la brecha salarial por razón de género


 De acuerdo al Resumen Ejecutivo presentado por la Organización Internacional del Trabajo sobre las tendencias de las mujeres en el trabajo a escala mundial, la brecha salarial entre hombres y mujeres se estima en el 23 por ciento; en otras palabras, las mujeres ganan el 77 por ciento de lo que ganan los hombres. Aun considerando la remuneración horaria (dado que las mujeres trabajan menos horas que los hombres), las mujeres continúan enfrentándose a una desigualdad salarial persistente por motivo de género, que representa el 10 por ciento o más en los países para los cuales existen datos disponibles. Estas disparidades no pueden explicarse únicamente en términos de diferencias de edad o educación, sino que también están vinculadas con la infravaloración del trabajo que realizan las mujeres y con las calificaciones que se requieren en los sectores u ocupaciones dominados por mujeres, con la práctica de la discriminación, y con la necesidad de que las mujeres interrumpan su carrera profesional para asumir responsabilidades de cuidado adicionales,
por ejemplo, tras el nacimiento de un hijo. En tiempos recientes, se han realizado ciertos progresos en la
reducción de esta brecha salarial entre hombres y mujeres, pero las mejoras son mínimas y, si prevalecen
las tendencias actuales, se necesitarán más de 70 años para colmar totalmente la desigualdad salarial por
motivo de género. La reducción de esta última se atribuye principalmente a medidas de política explícitas
encaminadas a hacer frente a los desequilibrios de género en el mercado laboral, y no tanto a la mejora
general del nivel de vida. De hecho, la brecha salarial entre hombres y mujeres no está relacionada con
el nivel de desarrollo económico de un país, ya que algunos de los países con altos niveles per cápita se
cuentan entre aquéllos en los que esta brecha es mayor. El desarrollo económico no asegurará por sí solo
la distribución equitativa entre hombres y mujeres de los beneficios derivados del crecimiento. FALTA MUCHO POR HACER.
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