sábado, 7 de marzo de 2015

HOMENAJE A TODAS LAS MUJERES DEL MUNDO EN EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER.


El día 8 de Marzo de cada año se conmemora el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER fecha en la que se esconden las luchas y esfuerzos de  este extraordinario ser para ocupar el lugar que por designios del Creador le corresponde en las diferentes facetas o ámbitos en los que se desenvuelve.
No se trata de una lucha siega y desvirtuada, desconociendo los roles que por naturaleza le toca jugar, se trata mas bien de eliminar la discriminación y el abuso a la que ha sido sometida por años, en el hogar, en el empleo, en la política y que hoy gracias  a mujeres valerosas que no se han rendido ante los obstáculos hemos avanzado en todos los órdenes.
Debemos recordar a una valerosa mujer alemana: Clara Zetkin, defensora de los derechos de la mujer quien  en el año  1910, en  el  Congreso Internacional Socialista de Mujeres, propuso en una Conferencia en Copenhague, que el 8 de Marzo fuese instituido como Día Internacional de la Mujer.
Mujer, que viene de la raíz latina mulier, es un concepto sagrado, que asociamos a la generación de los más relevantes valores, implica la misión de la concepción pues a ella le toca esta maravillosa empresa de ser portadora de vida.
Su ternura, entrega y sacrificio ponen el sello a la ineludible tarea de educar y cuidar a los hijos, al esposo, y a la vez insertarse en el mercado laboral para aportar recursos al hogar. Es casi imposible determinar el alcance que tiene la mujer para dedicarse a tantas cosas y poder salir airosa de cada una de ellas.
El Onnisciente y eterno Dios la formó de una costilla de Adán, para que la tratara con amor y cuidado, pero al mismo tiempo la constituyó en ayuda idónea para que juntos señorearan y gobernaran la tierra.(Génesis 1:27, Efesios 5:25-28).
Vistas las grandes desigualdades y gracias a las luchas sociales de la mujer y las organizaciones progresistas en el mundo, se han realizado acuerdos internacionales promovidos por la ONU, y otras organizaciones progresistas y se han establecido las Metas del Milenio hasta el 2015 para llevar a cabo  variadas iniciativas, tales como:
• Lograr la erradicación de la violencia ejercida por la pareja en sus distintas formas.
• Disminuir o eliminar las brechas de género que se manifiestan como distancias de oportunidades en el ejercicio de derechos entre mujeres y varones. Y que son causa de barreras, dificultades, condiciones materiales y culturales desiguales que desfavorecen a las mujeres y no les permiten aportar a la economía familiar, comunitaria y al desarrollo local en general.
 Gestionar la autonomía económica a través del desarrollo de la capacidad de generar ingresos propios.
• Desarrollar condiciones adecuadas para mejorar el nivel de competencias productivas y habilidades personales de las mujeres de escasos recursos y emprendedoras.
• Mejorar la inserción laboral de las mujeres conductoras de unidades productivas y de servicios como estrategia de superación de la pobreza.
• Promover la articulación comercial de las mujeres de escasos recursos con actividades productivas a mercados locales, regionales y de exportación.
• Fortalecer el capital humano de las comunidades con mujeres emprendedoras, conductoras de unidades productivas a nivel de autoempleo o de micro empresa.
• Incorporarlas en acciones de incidencia política para que los Gobiernos Regionales y Locales propicien las mejores condiciones de inversión y desarrollo económico.
• Identificar y consolidar sus potencialidades para avanzar en el desarrollo empresarial, como mecanismo de acceso a trabajo decente y/o a ingresos sostenidos.
• Integrarlas en igualdad de derechos y responsabilidades a asociaciones empresariales, gremios, reconociendo su derecho a la representación, a la toma de decisiones y el ejercicio de la negociación y la concertación económica, entre otras.
Pero el mayor desafío está en la transformación de la conciencia individual de cada mujer, que se entienda que no es pretender se mejores que los hombres, sino tratar de alcanzar lo justo con la igualdad de oportunidades aunque seamos diferentes.
Tenemos el derecho de trabajar con nuestros hombres para lograr la sociedad que necesitamos.
Contar con el apoyo del esposo y de la familia, fortalecer los conocimientos, habilidades, destrezas y valores, capacitarnos, auto superarnos nos ayudará a conquistar los espacios y aprovechar las oportunidades que se nos presenten.

No queremos finalizar sin antes citar ejemplos de mujeres de todos los tiempos, veamos:

Hipatia de Alejandría: fue la primera mujer en realizar una contribución sustancial al desarrollo de las matemáticas. Es necesario colocarla en esta lista pues fue una verdadera precursora y hasta una mártir como mujer de ciencias.

Valerie Jane Morris-Goodall: nació en Londres, Inglaterra, en el año 1934. Como primatóloga, estudió el uso de herramientas en chimpancés, a quienes ha dedicado el estudio de toda su vida. . En 2003, sus trabajos fueron reconocidos por la comunidad científica con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

Marie-Sophie Germain : una matemática francesa que se destacó por su aporte a la teoría de números. Nació en París, Francia, en el año 1776 y falleció en 1831, dejando una amplia serie de aportes sumamente importantes sobre la teoría de la elasticidad y los números, entre otros: el de los números primos de Sophie Germain.

Amalie Emmy Noether: podría considerarse como la mujer más importante en la historia de las matemáticas y de hecho, vale destacar que entre otros tantos, así la consideraba Einstein. Nació en Erlangen, Alemania, en el año 1882 y falleció en el 1935 en EEUU, luego de ser expulsada por los nazis unos años antes. La figura de Noether ocupa un imprescindible lugar en el ámbito de las matemáticas, especialmente en la física teórica y el álgebra abstracta, con grandes avances en cuanto a las teorías de anillos, grupos y campos. A lo largo de su vida realizó unas 40 publicaciones realmente ejemplares.

Barbara McClintock:  nació en Hartford en el año 1902 y falleció en 1992, dejando un importante descubrimiento en el campo de la genética. Bárbara se especializó en la citogenética y obtuvo un doctorado en botánica en el año 1927. A pesar de que durante mucho tiempo, injustamente sus trabajos no fueron tomados en cuenta, 30 años más tarde se le otorgó el premio Nobel por su excepcional e increíblemente adelantada para su época: teoría de los genes saltarines, revelando el hecho de que los genes eran capaces de saltar entre diferentes cromosomas. Hoy, este es un concepto esencial en genética.

5. Lise Meitner: nació en la Viena del Imperio Austrohúngaro, hoy Austria, en el año 1878 y falleció en 1968. Fue una física con un amplio desarrollo en el campo de la radioactividad y la física nuclear, siendo parte fundamental del equipo que descubrió la fisión nuclear, aunque solo su colega Otto Hahn obtuvo el reconocimiento (imaginen el por qué). Años más tarde, el meitnerio (elemento químico de valor atómico 109) fue nombrado así en su honor.

Susan Jocelyn Bell Burnelles la astrofísica británica que descubrió de la primera radioseñal de un púlsar. Nació en el año 1943, en Belfast, Irlanda del Norte y su descubrimiento fue parte de su propia tesis. Sin embargo, el reconocimiento sobre este descubrimiento fue para Antony Hewish, su tutor, a quien se le otorgó el premio Nobel de Física en 1974. Este injusto acto, que aunque como ya vimos no es nada nuevo, fue cuestionado durante años, siendo hasta hoy un tema de controversia.

Rosalind Elsie Franklinnació en 1920 en Londres y falleció en el año 1958. Fue biofísica y cristalógrafa, teniendo participación crucial en la comprensión de la estructura del ADN, ámbito en el que dejó grandes contribuciones. No obstante y a la vez, volvemos a encontrarnos con bochornosos actos dentro de la comunidad científica, uno de sus más grandes trabajos: hizo posible la observación de la estructura del ADN mediante imágenes tomadas con rayos X, tampoco fue reconocido. Por el contrario y como ya sabemos, el crédito y el premio Nobel en Medicina se lo llevaron Watson (quien más tarde fue cuestionado por sus polémicas declaraciones racistas y homofóbicas) y Cris Avances.

FLORENCE  NIGHTINGALE:  fue una célebre enfermera, escritora y estadística británica, considerada la "madre" de la enfermería moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería. 
Se destacó desde muy joven en matemáticas y aplicó sus conocimientos de estadística a la epidemiología y a la estadística sanitaria. Nightingale sentó las bases de la profesionalización de la enfermería con el establecimiento, en 1860, de su escuela de enfermería en el Hospital Saint Thomas de Londres. Fue la primera escuela laica de enfermería en el mundo. Alcanzó fama mundial por sus trabajos pioneros de enfermería en la asistencia a los heridos durante la Guerra de Crimea. A partir de ese momento fue conocida como «La Dama de la Lámpara», por su costumbre de realizar rondas nocturnas con una lámpara para atender a sus pacientes. 
JANE  AUSTEN: fue una destacada novelista británica que vivió durante el período de la regencia. Jane Austen forma parte de los "clásicos" de la novela inglesa.
SUSAN  B.  ANTHONY: líder del movimiento estadounidense de los derechos civiles. Jugó un importante papel en la lucha por los Derechos de la Mujer en el Siglo XIX para garantizar el Derecho de Voto en los Estados Unidos.
Podríamos citar tantas mujeres destacadas que no nos daría el tiempo ni el espacio, pero no puedo pasar por alto las mujeres que en mi país la Republica Dominicana han hecho historia, ellas son:

Minerva Argentina Mirabal Reyes: Nació en Ojo de Agua, Salcedo, el 12 de marzo de 1926. Desde niña se destacó por su inteligencia precoz, gran memoria, gracia, soltura y aplicación en los estudios.
Escribía y recitaba versos. Neruda y Darío eran sus poetas predilectos y la lectura era su hobby principal. Aficionada a la música, la escultura y la pintura, admiraba a Picasso y Gris.
Por su oposición temprana a la tiranía trujillista sufrió arresto domiciliario, en Santo Domingo, en 1949, que se prolongó en su casa natal, hasta 1952.


Tras difíciles gestiones ingresa a la Facultad de Derecho de la Universidad de Santo Domingo. Allí brilló por su desempeño académico, obteniendo en 1957 el grado de Doctor en Derecho. En la Universidad conoció a Manuel Aurelio Tavárez Justo, con quien casó en noviembre de 1955, de cuya unión nacieron Minou y Manolito.


La gesta heroica de junio de 1959 abrió las puertas para su participación decidida en la fundación del Movimiento 14 de Junio, destacándose por su capacidad de ideóloga y organizadora.
Develado el Movimiento, en enero del 1960 es apresada junto a decenas de compañeros y trasladada al centro de torturas de la 40 y la Cárcel de la. Victoria. Juzgada y condenada a cinco años, sale libre en agosto de 1960.


La mano asesina de la tiranía cercenó su vida junto a sus hermanas Patria y María Teresa y el chofer Rufino de la Cruz, el 25 de noviembre de 1960, cuando regresaban de visitar a sus esposos prisioneros en Puerto Plata. Ese día nacían para la inmortalidad y el recuerdo imperecedero de todos los dominicanos amantes de la libertad y la democracia.

Por ella y sus hermanas el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe decidió que el 25 del mes de Noviembre de cada año se celebre “El día Internacional de la no violencia contra la mujer”.



Abigaíl Mejía Soliére: nació en la ciudad de Santo Domingo el 15 de abril de  1895 en la casa número 68 de la antigua y legendaria calle Consistorial (hoy Arzobispo Meriño) y murió en la misma ciudad el 15 de marzo de 1941, en su residencia de la calle Cayetano Rodríguez número 1, Reparto Independencia, de modo que solo vivió 46 años.


Esta destacada escritora dominicana partió hacia España muy joven, tan pronto concluyó sus estudios en el Instituto de señoritas Salomé Ureña y en el Liceo Dominicano. En aquel país, continuó su preparación en la ciudad de Barcelona, (teniendo como profesora a María Montesorri), en el colegio de la Compañía de Santa Teresa de Jesús y en la Escuela Normal, obteniendo en esta última el título de Maestra Normal de Segunda Enseñanza, en 1912, cuando apenas contaba con 17 años de edad. Siguió viviendo en España hasta que cumplió los 30 años de edad y allí publicó los siguientes libros: “Por entre frivolidades”, “Brotes de raza”, “Historia de la literatura castellana” y la novela “Sueña Pilarín”, a la que hemos estado haciendo referencia.


Después de regresar al país, cosa que hizo en 1925, Abigaíl Mejía publicó los libros: “Biografía de Meriño”, “Ideario feminista”, “Vida de Máximo Gómez” e “Historia de la literatura dominicana”, que fue la primera Historia de la Literatura Dominicana, editada en la Imprenta Caribe en 1937, la que consta de 146 páginas. También colaboró con periódicos y revistas, en donde publicó una serie de ensayos y conferencias suyas, entre los que destacan: “Hojas de un Diario viajero”, “De mi peregrinación a Roma y Lourdes”, “Evolución del feminismo”, “Plan acerca de la Fundación de un Museo Nacional”, “Blanco y negro”, “El Porvenir de la Raza”, “Cromos” y “La Mujer y el Amor en las obras de Lope de Vega, Tirso y Calderón”.


Fue designada profesora de Literatura, Castellano, Pedagogía e Historia en la Escuela Normal de Santo Domingo. Además, durante algunos años fue Directora del Museo Nacional. Destacó, asimismo, como pionera del feminismo en el país. Fundó los clubes Nosotras (1927) y Acción Feminista, este último dedicado a la formación de las mujeres de los sectores pobres del país. Por otra parte, fue sin lugar a dudas, la pionera del arte fotográfico femenino en nuestro país. En 1925 marcó un hito con la publicación de las dos primeras fotografías tomadas por una mujer para ilustrar un artículo de fondo de su autoría en la revista La Opinión, Revista Semanal Ilustrada (Año III,Vol.15, Núm.139 (3-IX-1925), s/p) de Santo Domingo.  Le correspondió, además, ser la precursora de redactar las propuestas de reformas al Código Penal Dominicano en 1932, así como crear las primeras escuelas nocturnas para obreras, y, organizar el Voto de Ensayo de la mujer dominicana en 1934, donde votaron 96,424 mujeres, lo que marcó un hito en todo el continente



La exitosa carrera de la actriz dominicana María África Gracia Vidal, conocida como María Montez, se interrumpió  un día como hoy del año 1951, cuando la artista nativa de Barahona apenas tenía 39 años de edad.


Con ciudadanías estadounidense y francesa, la llamada “Reina del Tecnicolor” descolló como actriz desde muy joven. Su mérito ha sido reconocido en el país a través de todos estos años con calles que llevan su nombre, festivales de cine que han dado a conocer a las nuevas generaciones  alrededor de 25 películas extranjeras donde actuó, diversos libros,  obras de teatro y películas.


Unas 21 cintas  de las que le dieron fama y popularidad  a María,  fueron hechas en Estados Unidos y las  otras cinco en Europa.
En República Dominicana recibió la condecoración con la Orden de Juan Pablo Duarte en el Grado de Oficial y la Orden de Trujillo en el mismo grado, que le otorgó el dictador Rafael Leónidas Trujillo en noviembre de 1943.


En 1944 fue promovida como Embajadora de Buena Voluntad de los países latinoamericanos ante los Estados Unidos dentro de la denominada “política del buen vecino”.

Hija de Don Andrés Bastardo y Mercedes y de doña Josefa Gil y Figueroa, ricos propietarios de la región oriental, nació en la Rodada, hoy jurisdicción de la común de Hato Mayor del Rey.


En un impreso antiguo se consigna que doña Rosa Bastardo contribuyó con parte de sus ganados al racionamiento de las tropas que libraron la última campaña contra Haití, pero es indudable que su contribución fue mayor y más espléndida, en los días magnos de la Restauración de la República. Las tropas españolas mermaron grandemente su rico hato de La Rodada, en venganza de que su esposo figuraba como jefe superior de las fuerzas restauradoras en la región oriental, cuyo campamento de la Yerba-Buena resistió heroicamente repetidos ataques enemigos.


Doña Rosa contrajo matrimonio el 20 de noviembre de 1843 en Hato Mayor del Rey, con Pedro Guillermo y Guerrero (1814-1867), prócer de la Independencia y de la Restauración, quien desde el 26 de octubre de 1865 hasta el 8 de diciembre del mismo año, y en virtud de una resolución de la Asamblea Nacional, ocupó la Primera Magistratura del Estado.


Los nombres de Ana Valverde, María Trinidad Sánchez, Froilana Febles, Baltasara de los Reyes, Rosa Duarte, Juana Saltitopa, María de Jesús Pina, Filomena Gómez, Micaela Rivera, Petronila Gaú, Concepción Bona, las hermanas Villa y del Orbe, ocupan lugar en los anales de nuestra gloriosa Independencia.


A doña Filomena Gómez de Coya corresponde la gloria de haber importado desde Caracas la flor blanca que sirvió de símbolo duartista en el pecho y en la cabellera de la mujer dominicana y en el ojal y sobre el corazón de los próceres en los días gloriosos de la Trinitaria.


No hay duda de que Filoria es el nombre con el cual fue conocida en el país la flor que trajo de Venezuela la señora Gómez de Cova.



Nació en la ciudad de La Vega en 1814, hija de Juan Ramón Villa.

En su casa se refugió Juan Evangelista Jiménez cuando visitó El Cibao con motivo del manifiesto de enero de 1844. Igualmente se hacían reuniones de los febreristas. 


Confeccionó con ayuda de sus hermanas la bandera dominicana que ondeó por primera vez en El Cibao el 4 de marzo de 1844.
Murió en el año 1898.

Hermana de Juan Pablo, nació en Santo Domingo, en 1821. Como todos los hijos de doña Manuela Diez, estuvo imbuida por un gran fervor patriótico. Miembra y colaboradora activa de la sociedad secreta la Trinitaria’, tuvo una destacada e importante participación en los preparativos de la proclamación de la república el 27 de febrero de 1844.


Sus apuntes, aporte de incalculable valor para nuestro país, son considerados por Emilio Rodríguez Demorizi como “el Nuevo Testamento” de nuestra historia, ya que a través de este documento se han podido conocer los detalles de aquellos años de conspiración y de trabajo por la liberación de la patria. En ellos dice: “Dios me ha conservado la facultad de pensar y recordar y también me ha concedido el sagrado derecho de protestar contra los traidores a la Patria”.


Aportó a la causa liberadora apoyando las actividades de los Trinitarios y de la sociedad La Filantrópica. Junto a sus amigas, participó en las obras teatrales que se presentaban en el edificio de la Cárcel Vieja, situado al lado del Palacio de Borgellá, frente al Parque Colón, desde las que se creaba conciencia sobre la causa independentista.


Estas representaciones, en adición de mantener levantado el espíritu público, servían también para obtener recursos con los cuales comprar municiones cubrir los gastos de los emisarios que se enviarían a desempeñar misiones a distintas partes del país.


En los preparativos para la proclamación de la Independencia, Rosa Duarte fabricó junto con otras mujeres gran cantidad de las balas que utilizó el movimiento.


En 1845, un año después de proclamada la independen­cia, fue deportada junto a su madre y hermanos/as. Muerto su hermano Juan Pablo, quiso regresar al país, pero aunque en 1883 el Estado Dominicano ofreció facilidades para el retomo de la familia Duarte, su hermano Manuel se negó a regresar a aquella tierra de la cual habían sido expulsados/as sin ningún miramiento.

Aún así, Rosa se mantuvo animando a los y las patriotas de aquellos días que visitaban constantemente su casa en Caracas, a que siguieran en el empeño de adelantar al país.

Junto a su hermana Francisca confeccionó en seda una bandera dominicana que enviaron al Ayuntamiento de la Ciudad de Santo Domingo. Murió en Venezuela en 1888.


Madre de Juan Pablo Duarte, esta mujer jugó un importan­te papel político en los sucesos que condujeron a la proclamación de la república en febrero de 1844.

Nació en El Seybo el 26 de junio de 1786 y habiéndose casado con Juan José Duarte emigró a Puerto Rico en 1801 a causa de la invasión de Toussaint Louverture.

Alimentó y apoyó la formación intelectual de sus hijos e hijas, así como las ideas políticas que originarían el nacimien­to de la sociedad secreta La Trinitaria. Padeció con entereza la persecución y los allanamientos en su hogar, mientras el hijo permanecía oculto durante el proceso de conspiración que le expulsara del país.

Ya en 1843, debió asumir sola la jefatura de un hogar en conflicto por la represión del gobierno haitiano, al quedar viuda en noviembre de ese año; para entonces, Juan Pablo Duarte se encontraba exiliado en el extranjero. A solicitud de éste, Manuela accedió a poner al servicio de la causa patrió­tica los bienes familiares recién heredados del padre, lo que demuestra la firmeza de sus ideales patrióticos y su entrega a la causa.

El momento más jubiloso de Manuela fue cuando ya inde­pendizada la patria, recibió en su casa a Juan Pablo Duarte de regreso del exilio. En aquella ocasión aceptó el reclamo de Sánchez de que, no obstante el luto reciente, se abrieran las puertas de la casa, repleta de gente, y se colocara una bande­ra en la ventana.

Manuela Diez vio su familia y su cotidianidad permanente­mente afectadas por las actividades políticas que al seno de ella se desarrollaban, no como una simple madre que accede a ser solidaria con sus hijos e hijas, sino como activa militante de los ideales que había contribuido a sembrar en el seno del grupo Trinitario.

Murió en el exilio en Caracas, Venezuela, el 31 de diciembre de 1858.

Concepción Bona (1824-1901): Nació en la ciudad de Santo Domingo el día 6 de diciembre de 1824. Desde joven dio muestras de amor a la patria y se mantuvo en todo momento al tanto de todos los acontecimientos independentistas.


Confeccionó la primera bandera dominicana, la misma que ondeó airosa en el asta del Baluarte la noche del 27 de febrero.


Con apenas 19 años en 1844 era una ferviente admiradora de Los Trinitarios y decidida duartista. Vivía frente al Baluarte del Conde junto con su prima María de Jesús Pina y junto a ésta había preparado la bandera siguiendo los lineamientos trazados por Duarte. La noche del 27 de Febrero, en el momento sublime de la proclamación de nuestra independencia cruzó hasta el Baluarte, acompañó a los patriotas y pudo presenciar con orgullo, cómo flotaba al viento de la libertad el paño simbólico de la república naciente.

Su padre, temeroso de los riesgos y peligros que su hija corría, fue a buscarla; y al negarse ésta a abandonar a sus compañeros se la llevó amarrada, dejándola así durante varios días en su hogar.

Toda su vida, esta heroína dominicana la puso al servicio de los ideales redentoristas de Juan Pablo Duarte, y su aliento, más de una vez, sirvió para levantar el ánimo abatido de un joven dominicano.

Su verdadero nombre era Juana de la Merced Trinidad. Nacida en La Vega, residía en Santiago en los días de la fundación de la república. Su carácter decidido e independiente se contagió con el ardor bélico de aquel momento, en que se desempolvaban armas antiguas y se recolectaban machetes para enfrentar al ejército haitiano.

Llegadas las tropas a La Vega, entre las que figuraba la gente del Jamo capitaneada por Marcos Trinidad, Juana, pariente suya, se presentó al cuartel con la decisión de participar en la esperada lucha como soldado.

En la batalla del 30 de Marzo, ocupó su lugar entre los combatientes rompiendo las tradiciones de la época. En 1852 vivió en Santo Domingo, con sueldo de grado de coronel, (por lo que muchos la llamaron “la coronela”) que más tarde le fue suprimido, mandándola de nuevo al Cibao.

Usaba como arma un machete y vestía con ropas masculinas y en Santiago y La Vega se hacía acompañar de dos mujeres como edecanas. Según algunos era atractiva y de estatura mediana.


Murió asesinada en las afueras de Santiago, camino de Marilópez, cuando regresaba de La Vega en el año 1860.

Ahora quiero destacar los nombres de algunas mujeres que tuvieron mucho que ver con la extensión del evangelio de nuestro Señor Jesucristo y de un gran avivamiento, ellas son:


Etter era conocida por demostraciones del poder de dios en formas inusuales. Mientras ella predicaba, la gente corría hasta el altar clamando misericordia. Caían bajo el poder de Dios y yacían en el piso como si estuvieran muertos.

En un tiempo en que las mujeres eran sólo reconocidas como
"elementos accesorios" en el ministerio, Aimee Semple
McPherson construyó el templo Angelus para darles
participación. 

Kathryn Kuhlman, "la mujer que creía en los milagros"
En medio de este profundo silencio una voz dice: "¡Creo en los milagros!" y comienza un nuevo culto de milagros con Kathryn Kuhlman.

fue una de las más destacadas educadoras cristianas de la historia. Llamada la madre del movimiento pentecostal en la india.

.Johanna Veenstra fue la primera misionera de la Iglesia Cristiana Reformada (CRC, Christian Reformed Church) en Nigeria.

-"¡Tú conoces las montañas! ¡Tienes que hacerlo!"- Gladys miró fijamente al oficial intentando entender las implicaciones de sus palabras.
Nadie en realidad esperaba que aceptara el desafío; no solo por el hecho de ser mujer soltera y extranjera, sino también porque los japoneses habían puesto precio a su cabeza.

A los 32 años, Lottie Moon dejó su familia, su empleo, su país y aún su novio en obediencia al llamado misionero.
Treinta y nueve años más tarde, luego de entregar todo su amor y sus fuerzas, fallecería en un lejano puerto de la China.

La madre de John y Charles Wesley, una madre que combinó maravillosamente la disciplina y la piedad.
Para finalizar quiero decirles a todas las mujeres que ellas son seres excepcionales, creadas para grandes cosas, ¡MUJER SIGUE ADELANTE, NO TE DESANIMES, TE ESPERAN GRANDES RETOS Y DESAFIOS, PERO TIENES LAS HERRAMIENTAS PARA VENCER!!  FELICIDADES MUJER!!!!

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