sábado, 7 de junio de 2014

REFLEXION PARA HOY


Hijo, hubo un hombre que agradó Mi corazón, mi hijo David, hombre puesto en lo alto… Mi ungido, el dulce cantor de Israel. Sus últimas palabras fueron:
“Oráculo de David, hijo de Isaí, oráculo del que fue puesto en lo más alto, del hombre que consagró el Dios de Jacob, del que cantaba los salmos de Israel.
…por mí habló el espíritu de Dios, y en mi boca reside su palabra…
…habló el Dios de Israel, dijo la roca de Israel: Un justo que es conductor de hombres, que los guía con el temor de Dios… es luz de la mañana al caer el sol, es como una mañana sin nubes en que brilla tras la lluvia el césped de la tierra…
…Dios ha establecido mi casa; ha hecho conmigo un pacto eterno, bien reglamentado y seguro. Dios hará que brote mi salvación y que se cumpla todo mi deseo…
…la gente sin fe y que no se rige por ninguna ley es como las espinas que se tiran y desechan, no se toman con la mano…
…el que quiere atreverse con ellas, la recogen con un hierro o con una lanza, y ahí el fuego los consume…
…hijo, Yo también hice contigo un pacto bien reglamentado y seguro…
…el precio pagado para que ese pacto tenga valor ha sido Mi sangre…”
…tal como David Mi siervo, tu tambien confía que haga brotar en ti toda tu salvación y deseo… Jesús
Confesión: Hoy declaro en nombre de Jesús que tengo un pacto en Su Nombre y por medio de Su Sangre… por eso Él hará que brote en mí Su salvación como lo hizo con el rey David… veré florecer mi deseo y le alabaré por siempre… Amén.
Referencia Bíblica: 2 Samuel Capítulo 23
Fuente: Palabra del Cielo.
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