martes, 29 de mayo de 2012

LA DERROTA DEL PRD


Por: Pedro Corporán
El sepulcro secular del principio filosófico existencial, proverbial y fecundo de la unidad, es la razón universal del fracaso histórico del PRD en la sociedad dominicana.

Tan determinante es este principio en la existencia de las cosas que su denegación puede causar la extinción de pueblos y naciones.

La frase fracaso histórico parecerá excesiva sobretodo entre la "feligresía" perredeista, pero el registro de la memoria política nacional fundamenta estos juicios.

Setenta y tres años de existencia, veintidós en el exilio que fueron gloriosos y cincuenta y uno en el lar nacional con más fracasos que gloria.

Más de siete décadas, espacio de tiempo de tres generaciones y solo ha conquistado el poder en 4 oportunidades que han sido devoradas por el divisionismo (1963, 1978, 1982 y 2000).

Inaudito, en vez de reconcebirse todavía dicen orondamente que son el emblema de la democracia nacional, una verdadera disyuntiva política porque código conductual de divisionismo, incapacidad de consenso y entendimiento, conciliación y tolerancia son aptitudes incivilizadas desafectas a la doctrina democrática.

¡Cuán visionario fue el filosofo Español José Ortega y Gasset cuando concibió su pensamiento: "La democracia es para países cultos"!

La prolificidad inigualable con la que se ha escrito en los anales políticos del país, sobre los fracasos de poder del PRD, hace innecesario presentar ejemplos para decir que el rasgo del divisionismo es una patología, una condición congénita sin cuya superación el partido blanco estará siempre vestido de luto.

Descendiendo de la razón macro a las causas secundarias de la derrota recién consumada, el PRD sigue aprisionado en las celdas de marcos históricos superados por la sociedad nacional e internacional, con propuestas y discursos sin estatura universal, carentes de vuelo concepcionario y doctrinal, trasnochado populismo, cargado de nostalgia histórica de acontecimientos del pasado que ya no influyen en los sentimientos de la nación del presente.

La sociedad política de barricada ya no tiene espacio en estos tiempos de globalización, aunque el PRD confunda sub desarrollo con aldeanismo.

La guerra de conquista del electorado hoy en día es más sicológica que política y su herramienta indispensable es la ciencia, la tecnología, los conocimientos; no la fuerza incivilizada de la que hablo el ex General Candelier y que apoyo erróneamente el candidato presidencial del PRD, el ex presidente Hipólito Mejía que también cometió yerros verbales inconcebibles.

Hasta el uso por parte de los perredeistas, sobre todo en horas nocturnas, de un símbolo que como el "jacho prendío" ya es una aberración emblemática, aterroriza sico emocionalmente a los ciudadanos sosegados de hoy.

Jesucristo seria su mejor consejero con su doctrina que aconseja nacer de nuevo o lo que es lo mismo renacer, objetivo de refundación que no es posible con la gerontocracia cúpular actual.

Inverosímil que un partido electoralmente hegemónico como el PRD que obtuvo casi 200 mil votos más que el PLD, perdiera las elecciones del pasado 20 de mayo. Y es que el PRD cree que la nación es la multitud que se aglomera delirantemente en las grandes marchas y concentraciones. Ni la lámpara de Diógenes le permitirá encontrar las razones de su derrota en el mundo exterior a ellos mismos.

Si deseamos saber el estadio político de sub cultura y sub civilización que afecta al PRD, leamos los insultos irresponsables y montaraces que generara este humilde artículo, al pie de esta página periodística, en la sección de "opinión de los lectores". Estaré esperando impertérrito.


Predicamos el principio de la unidad y la justicia social, reverenciamos la doctrina Cristiana y practicamos la MORAL Y EL TRABAJO.
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