viernes, 7 de octubre de 2011

LA PAZ VERDADERA

Dos niños viajaban en compañía de su abuela, su madre y una tía en un autobús por la calle Aldamar en San Sebastián España; la sorpresa fue terrible cuando al accionar el botón de encendido, en el cochecito que llevaba uno de ellos, se produjo una explosión; nadie atinaba que hacer y aunque no fue una gran explosión, dejo heridos a los niños y un fragmento del juguete al ser despedido a gran velocidad, le cortó la arteria carótida a maría francisca, la abuela, quién se desangró y desafortunadamente falleció.

Según testigos el estallido fue seco y distinto al de una bomba y vieron a una mujer bajar el vehículo, con un niño ensangrentado en brazos dando gritos de terror y aunque pedía ayuda desesperada nadie reaccionaba, hasta que un hombre la auxilió llevándola al hospital. El carrito de apenas 10 centímetros resultó ser una bomba y preparado por terroristas, acabó con la vida de una abuela, dejando gravemente heridos a los niños.

No se como pueden pasar estas cosas, pero ocurren más frecuentemente de lo que quisiéramos, nuestro mundo cada vez se está volviendo más inseguro y el terrorismo y el crimen no respetan a nada ni a nadie. No cabe duda que vivimos tiempos peligrosos y que nadie esta a salvo de sufrir un atentado o un accidente; pero en medio de todo esto es necesario mantener la calma y la tranquilidad y para ello nada mejor que la paz de Dios.

Ciertamente usted puede tener paz en la tormenta, esperanza en la tribulación, fortaleza en medio de los muchos problemas. No es imprescindible que todo esté en paz y calma para que vivamos tranquilos y seguros, la paz interior no depende de las circunstancias sino de la comunión con Dios; solo cuando estamos constantemente "conectados" a Dios podemos disfrutar de una vida de Paz y Seguridad.

La presencia divina es un escudo contra las crisis y adversidades, es un faro que nos guía en medio de la oscuridad de los problemas, es un ancla que nos sostiene en las grandes tormentas de la vida. La Paz de Dios no tiene igual, traspasa todo entendimiento, va más allá de la razón y la lógica por lo que puede hasta sonreír cuando a su alrededor todo se desmorona y se cae. Le dejo con estas tan bellas palabras, una más de las promesas divinas:
"Cuando pases por las aguas Yo estaré contigo, y sí por los ríos no te anegarán cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti"

Fuente: Ministerio Un Mejor Mañana
Publicar un comentario