miércoles, 7 de septiembre de 2011

LAS COSAS QUE ABORRECE NUESTRO DIOS

Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma:
Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente,
El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal,
El testigo falso que habla mentiras, Y el que enciende rencillas entre los hermanos.
Prov. 6:16-19.
Analicemos estos textos: Los ojos altivos significan el orgullo que hay en una persona, y Dios resiste al orgulloso y da gracia al humilde. El orgullo fue el pecado de Satanás cuando era un angel de luz y sigue siendo un impedimento para que el hombre en sentido genérico se arrepienta, se rinda frente a su creador y se ponga en sus manos. Por orgullo se comenten toda clase de pecados, por eso es abominable a Jehová porque es raiz de otros males.

La lengua mentirosa implica desobediencia a Dios y su soberanía, porque implícitamente se le está diciendo al SEñOR que no importa lo que EL diga, y que El nos esté oyendo, decimos mentiras que dañan a otros. Una mentira siempre trae consecuencias, y para reafirmarla o sostenerla se sigue mintiendo, es decir que no se peca una sola vez, sino que se sigue pecando, por ello el padre de la mentira es Satanás que fue mentiroso desde el principio, y los que mienten no entrarán al reino de los cielos, así que no hay excusas para mentir, no hay clasificaciones de la mentira, mentir es abominable a Jehová.

Las manos derramadoras de sangre inocente. OH Señor! cuanta sangre inocente derramada en estos tiempos! el crimen organizado, la delincuencia, cada día arropa nuestras naciones, tomándose un derecho que sólo le corresponde a Dios: el derecho de quitar la vida, Dios es el único porque de EL mana la vida, y solo El tiene ese derecho de quitarla. Estos malvados si no se arrepienten arderán en el fuego eterno jundo con Satanás y sus demonios.

El corazón que maquina pensamientos inicuos. Como son sus pensamientos El tal es, eso dice el Señor. EL pecado nace en el pensamiento del hiommbre y luego pasa al corazón que lo da a luz, por eso de lo que hay en el corazon habla la boca. Los pensamientos inicuos deben ser sustituidos por los pensamientos de Dios, pero todo aquel que no conoce al SEñOR Y QUE NO HA NACIDO DE NUEVO, permanece en su mente reprobada y esto es detestable para nuestro Señor.

Los pies presurosos para correr al mal. Con cuanta facilidad las almas perdidas se inclinan al pecado!, las ofertas del maligno no son evaluadas, sino que son aceptadas de inmediato, porque El se encarga de poner un velo en sus ojos, y no poseen el discernimiento que da el Espíritu Santo a los justificados y lavados en la sangre preciosa de Jesús. Sin embargo, cuanta dificultad para aceptar la verdad de Dios expresada en su Palabra, cuanta dificultad, en obedecerla, por eso los que no aceptan al Señor Jesus siguen tras el mal y les esperan los juicios divinos.

El testigo falso que habla mentiras.. Otra vez se refire el Señor al mentiroso, porque para el es de suma importancia, no caer en este pecado propio del padre de la metira Satanás, obvservemos que tiene que ver con la lengua mentirosa, y este hecho significa que Dios reafirma que los mentirosos no entrarán a su reino.

EL que enciende rencilla entre los hermanos. El Senor Jesús resumió los dos mandamientos en dos: Amaras al SEñOR tu Dios con toda tu corazon, con toda tu alma, con toda tu mente, esto significa con todo nuestro ser y el 2do. Amarás a tu projimo como a ti mismo. Si verdaderamente amamos a nuestro projimo queremos su bien. El amarnos unos a otros significa estar unidos en un solo sentir, porque tenemos un solo Dios, una sola fe y un mismo Espiritu. La division es propia del enemigo de la justicia, y un reino divido no puede progresar, los hijos de Dios no provocan divisiones ni rencillas, sino que aman la paz y la siguen. Reflexionemos sobre estas cosas y demosle la importancia que Dios le atribuye a las mismas, porque Dios no tendrá por inocente al culpable.

Por Isabel Franco
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