jueves, 9 de junio de 2011

LA INCREDULIDAD EL PEOR DE LOS GENEROS


Por Isabel Franco
Amados estamos viviendo tiempos difíciles en los que la apostasía extiende sus tentáculos, penetrando en las mentes de muchos creyentes que forman parte de la iglesia del Señor, muchos falsos profetas andan por el mundo, adulterando y manipulando la Palabra de Dios, pero también uno de los peores géneros de demonios, está consumiendo a muchos creyentes, y es una contradicción , porque si se llaman creyentes es porque deben creer todo lo que la Biblia la Palabra de Dios nos enseña.

Me refiero a la incredulidad, Jesús le dijo a sus discípulos: “Este género no sale sino con oración y ayuno” ( Mateo 17:21), refiriéndose al fracaso que habían tenido para liberar a un endemoniado, y es que todavía en ellos persistía la incredulidad. Jesús dijo:” cosas mayores que Yo haréis si creyereis”.

La fé es la certeza de lo que se espera la convicción de lo que no se ve, y que clase de fe es la que muchos tienen que no creen que Jesús, que es el mismo por los siglos de los siglos (Hebreos 13:8) aun sana, liberta y restaura. Esos incrédulos convencen a sus seguidores que los milagros no existen , que eran para aquellos tiempos, que los dones espirituales también eran para aquellos tiempos y se niegan a si mismos y a los demás el derecho de recibir las promesas de Dios escritas en su Palabra.

En el evangelio de Marcos: 16; 17, 18. Jesús nos dice:”Y estas señales seguirán a los que creen, en Mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas, tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera no les hará daño, sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” Y si no creemos en estas cosas, entonces es que no le seguimos, porque estas promesas son para todo el que cree en el nombre poderoso de Jesús.

Esta incredulidad es la causante de que no veamos mayores milagros en nuestras vidas y que muchos se cambien de religión buscando un poder que Dios tiene y que no se manifiesta en el lugar donde se congregan yendo a parar a las garras de Satanás.

Dios no ha cambiado, El es principio y fin, inmutable y eterno, en Dios no hay mudanza ni sombra de variación, esto significa que:

* Estas señales seguirán manifestándose a todo aquel que cree en el Evangelio.
* Que en el nombre de Jesucristo, todo aquel que cree seguirá echando fuera demonios.
* Seguirá hablando nuevas lenguas.
* En situaciones de peligro estando cumpliendo con la gran comisión, Dios seguirá librando a sus discípulos de todo peligro y que serpientes o animales mortíferos no podrán dañar a todo el que sirve en el Reino de Dios.
* Si estamos obedeciendo Su Palabra, impondremos manos sobre los enfermos y estos sanarán.

En Juan 14:12 dice el Señor Jesús: “De cierto, de cierto os digo,el que en mi cree, las obras que yo hago, él las hará también, y aún mayores hará, porque Yo voy al Padre, v. 13 y Todo lo que pidiereis al Padre en Mi nombre, lo haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo v. 14, si algo pidiereis en mi nombre yo lo haré”.

Entonces que clase de evangelio es ese en el que no sucede nada? Un evangelio muerto sin poder. El apóstol Pablo dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios.”

El evangelio de nuestro Señor está acompañado de prodigios y señales para que vean que Dios existe y es galardonador de los que le buscan.

La incredulidad impidió que Jesús hiciera muchos milagros en Galilea su tierra porque ellos no creían, y en muchas ocasiones sacaba las personas y se quedaba apenas con Juan y Pedro para hacer algún milagro, esto por este demonio de la incredulidad que dominaba en el corazón de esas personas.

Pero lo mas lamentable de esto es que algunos han llegado a atribuirle al demonio, como hicieron con Jesús, las acciones del Santo Espíritu de Dios, y no me refiero a manifestaciones que mas que del Espíritu indican la falta del dominio de las emociones, cuando la palabra indica que el Espíritu se sujeta al Profeta, sino que me refiero a las sanidades, al hablar en lenguas, y demás dones que el Espíritu Santo ha dado a su iglesia.

Estas señales que Dios hace a través de los verdaderos discípulos, confirman que ha venido a la tierra con poder el reino de Dios y que es auténtico el Evangelio que nos ha sido encomendado proclamar.

Dios establece su Reino desde el principio de los tiempos porque El es eterno, el hombre fue excluido del Reino de Dios por el pecado, pero desde el momento en que nos redime pagando el precio con su sangre, hace manifiesto su poder contra el dominio de Satanás para todo aquel que cree en El y hace Su voluntad.

Mt. 12:28 Pero si yo por el Poder del Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.

El poder de Dios es un poder espiritual, pero ese poder está por encima del poder físico o material, el Reino de Dios no es de este mundo, se ha acercado a nosotros porque nos ama con un amor eterno y desea hacernos bien, desea que practiquemos la justicia, que vivamos en paz y con gozo en el Espíritu Santo. A diferencia del Reino de Dios, Los reinos de este mundo ejercen el poder y control con violencia, física o emocional.

Amados desechemos de nuestras vidas ese demonio de incredulidad y creamos para que veamos manifiesto el poder de Dios en nuestras vidas.
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