martes, 28 de junio de 2011

El LIBRO DEL APOCALIPSIS VI


La gran tribulación Literalmente docenas de profecías tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento describen este colosal evento mundial. Para explicar todo lo que en las profecías bíblicas está escrito acerca de ello, se requeriría el espacio completo de muchos artículos.

Es de vital importancia saber - y estar preparado porque nadie tiene que atemorizarse… ¡si presta atención y busca diligentemente la protección de Dios!

Regresemos momentáneamente a Mateo 24. Recordemos que estamos ahora en el segundo intermedio o pausa que precede a la próxima guerra mundial. Las hambres y las enfermedades epidémicas han ido aumentando en proporción alarmante durante los últimos años, pero la final y gran hambre mundial, seguida de enfermedades epidémicas, no nos ha azotado aún. Estos sucesos nos trajeron al versículo 8. Estamos ya empezando a experimentar tales condiciones, pero no hemos alcanzado su furia final. Así que, tomemos nota ahora de lo que fue dicho acerca de todo esto: "Y todo esto será principio de dolores" (Mateo 24.8).

Sí, aun estas cosas que hemos venido comentando son apenas el PRINCIPIO de dolores… o más propiamente traducido, de angustia o TRIBULACIÓN.

Sí, cuando la furia del hambre y las enfermedades epidémicas alcance su máximo, todo lo cual indudablemente vendrá como consecuencia de la guerra mundial, entonces se iniciará la tantas veces profetizada GRAN TRIBULACIÓN. Ese es precisamente el siguiente acontecimiento acerca del cual el Omnipotente Dios advierte al mundo.

Veamos cómo explica Jesús, en lenguaje sencillo, este quinto acontecimiento que sacudirá al mundo: "Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre" (Mateo 24.9).

Nótese que aquí la Escritura hace mención de dos grupos de personas: "ellos" y "vosotros". En el lenguaje del Nuevo Testamento el pronombre vosotros, a menos que claramente se defina de manera distinta, se refiere a los cristianos verdaderamente convertidos, o a Israel y Judá como naciones, o a todos estos grupos. Si se está hablando espiritual e individualmente, el pronombre "vosotros" se refiere a los que son en verdad hijos engendrados de Dios. Si el contexto está hablando nacionalmente, se refiere a Israel, a Judá, o a ambas.

En este caso, al comparar este texto con el relato de Marcos (capítulo 13) y de Lucas (capítulo 21) nos damos cuenta del uso dual que se le da al pronombre ‘vosotros’, incluyendo tanto a los cristianos espiritualmente engendrados como a las naciones físicas de Israel.

Antes de proceder, es importante que tomemos nota de otra clave indispensable para entender casi todas las profecías. Hay dualidad en prácticamente todo lo que se relaciona con el plan de Dios y con el desarrollo de su propósito aquí en la Tierra. Hubo un Antiguo Pacto, y hay ahora un Nuevo Pacto. Esta dualidad ocurre en todo el plan de Dios y ocurre también en las profecías. Por lo general hay un cumplimiento anterior o típico, y luego un cumplimiento final. Por no entender esta clave vital, muchos se equivocan totalmente en sus esfuerzos por comprender o explicar las profecías.

Esta tribulación de hecho le sobrevino a la nación de Judá, en el sentido preliminar, en el año 70 de nuestra era, pero esa fue solamente la precursora de la gran INVASIÓN NACIONAL y de la CAUTIVIDAD que está por acontecer.

Este tiempo de tribulación está descrito claramente en Lucas 21.23-24, donde leemos: "Porque habrá grande calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo. Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan".

El pasaje anterior habla de guerra, de invasión nacional y de cautividad, lo cual en efecto ocurrió a Judá en el año 70 de la era cristiana. Pero eso fue tan sólo el precursor típico. El acontecimiento culminante de esta profecía está todavía por ocurrir, ¡justamente antes de la venida de Cristo!
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