lunes, 4 de abril de 2011

LAS VISITAS REPENTINAS DE NUESTRO SEÑOR


“Vosotros, pues, también, estad preparados.” Lucas 12:40

La gran necesidad para el obrero cristiano es la de estar listo para enfrentarse con Jesucristo en todo momento. Esto no es fácil, no importa cuál sea nuestra experiencia. La lucha no es contra el pecado o las dificultades o las circuanstancias, sino contra nuestro estado tan absorto en el trabajo que no nos permite estar listos a enfrentarnos con Jesucristo en todo momento. Esa es la gran necesidad, no hacerle frente a nuestra creencia o, a nuestro credo o, a la cuestión de si somos de alguna utilidad, sino enfrentarnos con El.

Jesús rara vez viene donde lo esperamos; aparece donde menos le esperamos, y siempre en las conexiones más ilógicas. La única manera en que un obrero podrá mantenerse fiel a Dios es estando listo para las visitas de sorpresa de Jesucristo. No es el servicio lo que importa, sino la intensa realidad espiritual de esperar a Jesucristo en toda ocasión. Esto dará a nuestra vida la actitud maravillada del niño, que El desea que tengamos. Si vamos a estar listos a las llegadas de Jesucristo, tendremos que dejar de ser religiosos (es decir, de usar la religión como una clase de cultura más elevada) y ser en realidad espirituales.

Si estás mirando a Jesús, evitando la atracción religiosa de la época en que vives, y poniendo tu corazón en lo que El desea, y pensando según su manera, serás tildado de poco práctico, y soñador; pero cuando tú tienes una carga y en medio del calor del día el Señor te aparece, encontoces serás el único que estará listo. No confíes en nadie, ni aún en el más perfecto santo que pisa la tierra; ignóralo si estorba tu vista de Jesucristo.

Fuente: Estudios Bíblicos Cristianos.Net
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