lunes, 11 de abril de 2011

Cirugía estética. Como evitar sus riesgos.


La Argentina ocupa el quinto lugar en el ranking de países con más operaciones.
La promesa de que un retoque facial, una reducción del contorno corporal o unas mamas perfectas le podrá cambiar la vida, y por un costo más económico que el habitual, esconde riesgos que pueden ser fatales para la salud. Si se tiene en cuenta la cantidad de pacientes que mueren o sufren complicaciones graves durante una intervención, la necesidad de tomar todos los recaudos necesarios se hace más que evidente.

Se trata de una operación, de ingresar en un quirófano, donde siempre hay riesgos. Por eso, la opinión del profesional tiene que estar por encima de cualquier otra consideración estética.

La experiencia enseña, sin embargo, que a menudo son los pacientes los que se dejan seducir por propuestas poco seguras. Entre las más frecuentes están las promesas de que todo deseo se puede cumplir con la ayuda del bisturí o que es posible hacerlo a bajo costo.

Otra práctica poco aconsejable es la del médico que prefiere no darle al paciente demasiados detalles para no asustarlo y evitarle el “estrés previo. También está el caso del cirujano que no le comunica al paciente que debe firmar un consentimiento previo de los detalles de la operación.

La Argentina sigue ocupando el quinto lugar en la lista de los 50 países de mayor demanda anual de estas intervenciones.

Entre las más de 30.000 cirugías que se realizan cada año en nuestro país, según la Isaps, están el lifting facial, los retoques de párpados y el estiramiento de la piel de la frente. El objetivo: reducir los signos que naturalmente deja el paso de los años.

Pero esta creciente demanda estética, que incluye a gran cantidad de extranjeros con planes de hacer turismo médico, aumenta la oferta sin que muchas veces se garanticen las medidas de seguridad adecuadas.

Todo depende del cirujano y de dónde se hacen las operaciones.

Las dos causas principales de complicaciones graves durante las cirugías son el mal uso de la anestesia y el tromboembolismo pulmonar, que ocurre cuando un coágulo obstruye el paso normal de la sangre por las arterias pulmonares.

Un estudio publicado en la revista "Anesthesiology" que analizó los resultados de las investigaciones más importantes sobre la mortalidad causada por el uso de anestesia durante intervenciones generales demostró que se produce un caso mortal por cada 13.000 pacientes.

En general, todos los cirujanos consultados coincidieron en que la calidad de la institución en la que se realizará la operación, la experiencia y los certificados que posea el médico que hará la cirugía, y la determinación de objetivos estéticos posibles entre el profesional y el paciente deben ser factores clave al momento de pensar en reducir los riesgos.

- Consejos clave
• El cirujano debe poseer un título universitario que lo autoriza a llevar a cabo cirugías.

• Las instalaciones para operar deben estar habilitadas. Se recomienda elegir un especialista en cirugía plástica que trabaje en una institución de jerarquía y sea miembro de las sociedades científicas, que la cirugía sea en sanatorios de alta o mediana complejidad, para prevenir accidentes y secuelas. El quirófano tiene que incluir un equipo mínimo para la anestesia, comparable al de cuidados intensivos.

• La persona tiene derecho a que le expliquen detalles de la cirugía, riesgos, posibles complicaciones y resultados, y cuidados post-operatorios.

• El médico debe realizarle los análisis pre quirúrgicos de rutina.

• El cirujano debe interrogar al paciente sobre sus antecedentes, historia de tratamientos y anestesias previas, incluidas las cirugías no invasivas.

• El único punto fuerte de la propuesta no puede ser su bajo costo.
Hay que evitar médicos que ofrecen resultados mágicos de duración indefinida, sin cicatrices, y que niegan la posibilidad de riesgos y complicaciones.
El paciente puede no estar en condiciones físicas o psicológicas, o porque tiene expectativas desmedidas. Ésta persona no debería operarse sin previa consulta al especialista que corresponda que la autorice o no.

Fuente:Proyecto Salud.
Publicar un comentario