viernes, 4 de marzo de 2011

LA MENTE ES EL CAMPO DE BATALLA


Amados, reciban la paz y el amor de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Quiero compartir con ustedes parte de mis vivencias en el Señor.
Cada día Dios nos da una enseñanza a través de la cual nuestras vidas, nuestra fe es fortalecida en EL..

Resulta que nuestra batalla como dice la Escritura comienza en la mente. El enemigo sabe que si entra en nuestra mente con sus dardos mentirosos y le creemos nos destruye. El enemigo de la justicia conoce nuestras debilidades y lanza sus dardos enfocados en éstas para destruirnos, pero Dios nos ha dado la Palabra de fe para derribarlos.

Una de las áreas que el enemigo me ataca es la salud. En muchas ocasiones el ha puesto en mi pensamientos malignos acerca de ella. En una ocasión recien salida de un congreso de mujeres, me fui a la casa caminando y cuando estaba en la esquina, comencé a sentirme mal, la respiración comenzó a fallarme y casi gateando llegué a mi casa. El enemigo mientras tanto me decía que iba a morir. Llegué a la casa y me acosté sin fuerzas en el piso, estaba sola pues mi esposo estaba de viaje, apenas podía levantar mis manos, pero comence a levantarlas y a quebrantar todo espíritu de maldad, Isaias 54:17, "Ninguna arma forjada en mi contra prosperará, condeno toda lengua engañosa que se levante contra nosotros en juicio". Amanecí entre sueños en guerra espiritual, declarando, confesando esta Palabra y en la mañana pude levantarme sana, en victoria en Cristo Jesús. Filipenses 4:13 dice "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".

Debemos saber como cristianos, que los ataques son contínuos, pero "mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo". Nuestro Señor prometió estar con nosotros hasta el fin y EL cumplirá su promesa.

Ahora bien, nuestra lucha no es contra carne ni sangre, sino contra principados, potestades, huestes de maldad que habitan en los lugares celestes y contra éstos, solamente debemos emplear las armas espirituales. 2Co 10:4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 2Co 10:5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, en EL, con EL y por El somos más que vencedores, y mientras mayor es la prueba, mayor es la victoria.

No se cual será tu guerra en estos momentos solo quiero decirte, que sea cual sea, Cristo está contigo, solo creele a El, declara, confiesa la Palabra y te aseguro que saldrás vencedor, porque Jesús venció por tí.
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