viernes, 5 de noviembre de 2010

EE.UU. se prepara para el hipotético impacto de un asteroide


(NoticiaCristiana.com).

La NASA junto al gobierno de los EE-UU cierran filas para detectar y desviar cualquier objeto cercano a la Tierra o NEOs por sus siglas en inglés. Un documento que se filtró desde la Casa Blanca esboza los planes del gobierno de Estados Unidos para evitar un posible ataque de asteroides a la Tierra.
John Holdren, director de la Oficina para la Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, esboza planes estratégicos defensivos que comprenden dos componentes: “(A) proteger a los Estados Unidos de un objeto que se espera que choque con la Tierra, y (B) la ejecución de una campaña de desviación, en consulta con los organismos internacionales, en caso de ser necesario”, reportó AOL News.

La NASA, agencia espacial de Estados Unidos, se está encargado de planificar la manera de proteger no sólo al país, sino al mundo entero en el caso de un escenario horrible. Y un importante asesor científico del Gobierno dice que tenemos que estar preparados.

El director de la Oficina para la Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca explicó que por el momento no hay ningún asteroide o cometa amenazando la Tierra, pero que el sólo hecho de conocer los efectos devastadores que han producido asteroides a nuestro planeta en el pasado (según la teoría evolucionista) ya es suficiente para justificar el desarrollo de medidas de seguridad.

El tal sentido la Oficina para la Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca está trabajando para establecer un procedimiento lógico en el caso de que un asteroide golpee la Tierra. “De hecho, un flujo constante de estos objetos entra en la atmósfera de la Tierra diariamente, son principalmente partículas de tamaño en forma de polvo y se estima que un total de unos 50 a 150 toneladas llegan al día”, escribió Holdren.

En caso de que detectaran que el asteroide impactaría la Tierra, la agencia FEMA sería la responsable de informar a la población a través del Sistema Nacional de Alerta y comenzaría entonces las actividades de respuesta ante una emergencia.
Se menciona en el documento también la importancia de notificar a los demás países de un impacto de asteroide inminente. “En un esfuerzo por minimizar la pérdida potencial de vidas y bienes.”

Hipotéticamente hablando, si un gran asteroide golpeara a la Tierra, podría causar un cambio climático global, que es lo que muchos científicos evolucionistas creen, provocó la extinción de los dinosaurios hace más de “60 millones de años”. Un asteroide potencialmente peligroso, identificado como (101955) 1999 RQ36 y de medio kilómetro de diámetro podría chocar contra la Tierra en el año 2182.

Según los datos de la NASA, Apophis pasará muy cerca de la Tierra en 2029 y 2036, y una pequeña colisión con otro asteroide podría desviarlo hacia nuestro planeta, donde produciría un efecto superior al de 40,000 bombas atómicas.

De acuerdo a un informe realizado por investigadores internacionales y que publicó la revista Icarus de la Universidad de Cornell, el asteroide forma parte de los potencialmente peligrosos (PHA, por sus siglas en inglés: Potentially Hazardous Asteroid), objetos con riesgo de colisionar con la Tierra por la proximidad de sus órbitas y que pueden causar daños.

De acuerdo con el estudio hasta 2060, la divergencia de las órbitas se moderará, pero se incrementará gradualmente a partir de ese año hasta 2080. Entonces la probabilidad de impacto aumentará en 2162 para después decrecer, es así como aparece el año 2182 como el más probable para la colisión.

La posición creacionista que tiene su origen en la Biblia refiere lo que la ficción pareciera tratar de explicar. “Y el segundo ángel tocó la trompeta, y como un grande monte ardiendo con fuego fue lanzado en la mar; y la tercera parte de la mar se tornó en sangre. Y murió la tercera parte de las criaturas que estaban en la mar, las cuales tenían vida; y la tercera parte de los navíos pereció.” (Apocalipsis 8:8-10)

A un profeta nuevotestamentario, abandonado en una remota isla en medio del Mediterráneo, aproximadamente 2000 años en el pasado, se le presenta una revelación. Él ve “como un grande monte ardiendo con fuego” que cae desde el cielo. ¿Es usar mucho nuestra imaginación suponer que lo que el Apóstol Juan vio caer fue literalmente una montaña encendida… un Asteroide?
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