miércoles, 21 de julio de 2010

INYECCIONES SIN PINCHAZO


No cabe la más mínima duda de que la imagen con la que asociamos al médico o a la enfermera es la de una persona con bata blanca, jeringa y saliendo de ésta una escalofriante aguja.

Es cierto, algo de lo que más odiamos todos al enfermar, a parte de todo el malestar que conlleva la enfermedad, es el miedo y dolor a ser pinchados. Hace unos días apareció una noticia que llevaba años esperando, la llegada de la vacuna sin pinchazo.

Yo sabía y deducía que si existían parches para dejar de fumar, así como otros con analgésicos que se aplican en la zona adolorida, bien podríamos en el futuro usar un fundamento más o menos similar para aplicar una vacuna o distintos tipos de medicamentos.

Pues mi pensamiento se ha cristalizado, ya es una realidad. Científicos de la Universidad de Emory y el Instituto de Tecnología de Georgia, ambos en Estados Unidos, desarrollaron un parche cutáneo.

¿Sólo son posibles las vacunas a través de parches? ¿Qué hay de medicamentos analgésicos y otros fármacos que pudieran utilizar esta vía? Ahora lo explicamos.

Por el momento estos científicos han utilizado esta “jeringa sin aguja” utilizando una vacuna contra la gripe en ratones, y los resultados han sido muy positivos, incluso los ratones “inyectados” con el parche han mostrado mejor respuesta inmune que los vacunados con aguja y jeringa común.

¿Cómo funciona? Es muy “fácil", ya me gustaría ver todo el esfuerzo en tiempo y dinero invertido para llegar a lograr esta inyección. El principio es más o menos sencillo, el parche cuenta con decenas de microagujas, al aplicar el parche estas se clavan en la piel, pero al ser tan pequeñas no provocan el clásico dolor de la aguja normal. Son, por tanto, microagujas pero con un tamaño suficiente como para clavarse en la piel a la profundidad necesaria para que el fármaco sea introducido.

¿Qué ventajas tiene este tipo de vacuna sin pinchazo? La primera es la que ya hablamos, el miedo a la aguja desaparece, por otra parte ya no será necesario, en ciertos casos, acudir a profesionales. Nosotros mismos podremos inyectarnos desde casa, con la prescripción médica correspondiente: “Abra el contenedor, quite el adhesivo del parche, limpie la zona donde lo aplicará, pegue el parche, no moje la zona durante X tiempo…”

Y, ¡ya está! Ya podemos decir que somos tan valientes que nosotros mismos nos inyectamos.

fUENTE: Yahoo Noticias.
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