domingo, 4 de julio de 2010

España: Jimmy Carter inaugura la iglesia Unida de Terrassa con un mensaje de paz


Jimmy Carter, expresidente de los EEUU y premio Nobel de la paz, ha abogado por luchar por aquellas cosas “que no se ven”, valores entre los cuales ha destacado la paz, la igualdad y el amor. Carter ha hecho esta afirmación ante las principales autoridades políticas de Catalunya y durante la inauguración del nuevo templo de la Iglesia Evangélica Unida de Terrassa, en Barcelona. Entre los asistentes se encontraba el vicepresidente de la Generalitat, Carod-Rovira, y el alcalde de Terrassa, Pere Navarro. Un par de días antes recibió el Premio Internacional Cataluña.

Carter fue a Barcelona para recoger el Premi Internacional de Catalunya, distinción con la cual la Generalitat de Catalunya quiere reconocer su labor a favor de la paz, pero antes de marcharse de tierras catalanas no ha querido perderse la oportunidad de inaugurar el nuevo templo de la Unida de Terrassa, inauguración que se ha celebrado este sábado 4 de julio.

Este lugar de culto acoge una comunidad con casi un siglo de historia en esta ciudad tradicionalmente industrial y que, gracias a un acuerdo con el ayuntamiento, ha podido trasladarse desde la antigua iglesia a un edificio mucho más moderno y grande que, según ha afirmado el alcalde, ya “forma parte del patrimonio de la ciudad tanto por su diseño como por su sostenibilidad”.

El premio Nobel de la Paz de 2002, destacado miembro de la comunidad bautista norteamericana, sin extenderse demasiado puesto que en un acto de este tipo los tiempos están bien marcados, ha recordado una de sus primeras experiencias con el castellano –ha compartido el mensaje en nuestro idioma-, cuando conoció un pastor cubano que dirigía una iglesia hispana en Nueva York que gozaba de un gran éxito. ¿La clave del éxito? “Amar a Dios y amar a la persona que tienes delante” ha explicado Carter.

El exmandatario también ha citado la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, capítulo 4 y versículo 18, afirmando que “las cosas que no se ven son las más importantes, puesto que son eternas”. En este sentido, ha enfatizado la necesidad de recordar valores como “la paz, la igualdad, la humildad, la compasión y el amor, cosas que no se ven, pero que son las que más importan en la vida”.

ARTÍFICE DE LOS ACUERDOS DE CAMP DAVID
Estas palabras ganan fuerza en unos labios como los suyos si se tiene en cuenta la trayectoria de este político norteamericano que consiguió, entre otras cosas, el acuerdo de paz entre Israel y Egipto en las negociaciones de Camp David. Una persona de ideas claras respecto a la búsqueda de la paz y la defensa de los derechos humanos, convirtiéndose también en uno de los pioneros en la lucha contra la segregación racial en su Georgia natal, allá por los años sesenta. Muchos le consideran el mejor expresidente que nunca ha tenido los Estados Unidos ya que su labor desde que dejó la Casa Blanca ha continuado de forma incansable, una lucha que él mismo no duda en atribuir a sus valores cristianos.

Delante de más de 300 personas que prácticamente llenaban el aforo del auditorio, Carter ha descubierto la placa conmemorativa junto al pastor de la comunidad, Andreu Dionís, y las autoridades políticas. En este mismo acto, Carter ha recibido una Biblia en catalán de parte de la iglesia.

En este sentido, Carod-Rovira ha recordado y destacado que fueron los cristianos protestantes los primeros que se lanzaron a redactar una traducción de las Escrituras al catalán, y también ha apuntado que en los últimos cinco años la confesión evangélica es la que más ha crecido en Cataluña. Carod-Rovira también ha prometido una Biblia en catalán para Carter de parte del gobierno de la Generalitat para que pueda hacer su lectura en inglés, castellano –Carter ha apuntado que habitualmente lee las Escrituras en español-- y “ahora también en catalán”, en palabras del vicepresidente.

“LA LIBERTAD RELIGIOSA, PILAR DE LA DEMOCRACIA”
Por su parte, Pere Navarro ha agradecido la presencia de Carter en la ciudad que gobierna como alcalde y ha realizado una encendida defensa de la libertad religiosa como uno de los pilares fundamentales de la democracia.

El pastor de la iglesia, por su parte, también ha tenido un momento para recordar aquellas familias que empezaron la obra pionera en la ciudad hace casi un siglo sin las cuales no se hubiera podido vivir un día como el de hoy y también ha hecho mención al proceso de fusión de tres iglesias locales egarenses de diferentes denominaciones hace catorce años que dieron lugar a la fundación de la Unida.

EXPECTACIÓN Y ASISTENCIA
La visita de Carter, la inauguración del nuevo templo, y la presencia de autoridades políticas creó todo un revuelo, que obligó a que sólo personas invitadas expresamente pudieran estar presentes en el acto, que presidió Andreu Dionís con agilidad (logró que en la hora prevista se realizase con fluidez el acto); y en el que intervino también Jorge Pastor (miembro de la Junta Directiva de la UEBE y Vicepresidente de la Alianza Bautista Mundial).

Estaban presentes numerosos líderes y pastores bautistas, denominación a la que pertenece Jimmy Carter, entre ellos Manuel Sarrias (Secretario general de la Unión Bautista Española –UEBE); junto a Jaume Llenas (Secretario general de la Alianza Evangélica Española), Daniel Rodríguez y Mariano Blázquez (Presidente y Secretario ejecutivo de FEREDE) y otros destacados representantes del entorno evangélico español.

El acto solemne ha finalizado con el himno Oh, tu fidelidad y con la firma del libro de honor de Terrassa y el de la Iglesia Evangélica Unida de Terrassa.

PREMIO INTERNACIONAL CATALUÑA
El ex presidente de EE UU había recibido unos días antes (el jueves 1 de julio) en Barcelona el XXII Premio Internacional Cataluña por su intensa labor humanitaria. El presidente de la Generalitat catalana, José Montilla, fue el encargado de entregar el premio a Carter, a quien el jurado calificó de "hombre de corazón y coraje", y del que destacó la trayectoria en defensa de la paz y los derechos humanos en todo el mundo y su lucha por la mejora de las condiciones de los más desfavorecidos.

No obstante, el presidente del jurado, Xavier Rubert de Ventós, quiso dejar muy claro que la concesión de este premio se debe tanto a su labor al frente del Centro Carter como a su fugaz mandato como 39º presidente de EE UU (1977-1981).

De Ventós recordó que cuando algunos hablan de Carter como "un buen ex presidente" por su obra social, lo hacen con un desdén implícito a sus cuatro años en la Casa Blanca, por lo que propuso una interesante revisión de su obra política. En este sentido destacó su "confrontación" con la opinión pública de su país que ante la crisis de los rehenes de la embajada de Teherán "exigía un acto de fuerza y sostenía que dialogar era de cobardes".

"Hace falta revertir esta lectura y explicar la sabiduría y el coraje de alguien que ante una situación económica delicada como la de hoy tomó decisiones muy impopulares por el bien del país ante unas elecciones que acabó perdiendo", añadió.

Por su parte, el Nobel de la Paz de 2002 supo sortear con prudencia el berenjenal que supuso el aluvión de preguntas de la prensa sobre la sentencia del Estatut. "Paciencia y confianza", aconsejó el ex presidente a los disconformes con el fallo del Tribunal Constitucional.
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