martes, 18 de mayo de 2010

Claves para alcanzar las promesas de Dios


La promesas son universales, lo que pasa es que no todos se quieren tomar de esas promesas.


Lectura: Josué 1:2-9

La promesa mas grande de todos los tiempos es Jesús. Dios había prometido que iba a mandar al salvador para que por gracia, nos salve. Y así fue. Dios cumplió su promesa.

También hay miles de promesas en la Biblia. Las promesas son para todos, son universales, lo que pasa es que no todos se quieren tomar de esas promesas. No todos los que viven en el reino de Dios creen las promesas.

En Génesis 13:14-17, Dios le promete a Abraham que él iba a formar una gran nación y que iba a poseer una gran tierra. La promesa fue para Abraham y para toda su descendencia.

En Éxodo y Deuteronomio le prometió a Moisés que iba a entrar en la Tierra Prometida, que iba a alcanzar bendición y mucho mas. Después, Moisés y toda su generación no pudieron entrar en la Tierra Prometida. Dios juró por sí mismo, porque no había nada mas grande.

Esto nos enseña que los juramentos son solo para los que hacen algo. Si queremos recibir el cumplimiento de las promesas de Dios, tenemos que movernos, tenemos que hacer algo. Las promesas no caen del cielo y se terminó todo, a partir de ahí, hay que empezar a hacer algo.

No todos están dispuestos a trabajar para llegar al cumplimiento de las promesas. Algunos quieren la promesa pero no están dispuestos a pagar el precio por ellas.

En Josué 1:2 dice: “mi siervo Moisés ha muerto...”
En este versículo Moisés representa a una vieja generación. Que había conocido la promesa de Dios. Sabía que la promesa de Dios era que iban a entrar a la Tierra Prometida, pero fue una generación que se murió en el desierto.

Incluso Moisés que había recibido un juramento de parte de Dios, no llego a cumplir ni alcanzar lo que Dios le había dicho. Y el problema no lo tiene Dios, lo tenemos nosotros que no nos movemos por alcanzar las promesas de Dios.

Josué 1:2-8 dice:

" Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".

En estos pasajes hay tres palabras claves para alcanzar las promesas de Dios.

Dios nos habla de prosperidad.

Ésta palabra en el Antiguo Testamento significa algo diferente que en el Nuevo Testamento. Porque están escritos en diferentes idiomas.
En el Antiguo testamento, prosperidad significa triunfo. Dios nos creó para ser prosperados, para tener triunfos. Para triunfar y no para perder.
El único que puede detener un triunfo es uno mismo. La Biblia dice que Dios le dice a Josué que se esfuerce y sea valiente. Eso es lo único que le pide. Esto significa que los únicos que podemos ponerle límites a Dios, somos nosotros.

En Corintios la Biblia dice que Dios a través de sus promesas, nos ha hecho participes de la naturaleza divina. O sea que a través de las promesas de Dios, nos hacemos participantes de la naturaleza de Dios. Cuando pasa esto, vos sos parte de Dios y él es parte tuya.

Nuestro Dios ilimitado forma parte nuestro, por lo tanto, somos personas ilimitadas. Entonces cada una de las cosas que pises las podes tomar como tuyas.

Pero podes ponerle límites a Dios y hacer que tu promesa se frene. Nosotros le decimos a Dios hasta donde puede llegar.

Moisés murió. Él representa la generación pasada. Una generación que fue de bendición, pero que murió porque se quedo en el desierto. No entraron a la tierra prometida pero nosotros si vamos a ver el cumplimiento de las promesas de Dios. Moisés murió y quedó enterrado, nosotros tenemos que hacer lo mismo con nuestro pasado. Tenemos que dejarlo atrás e identificarnos con la nueva generación, la de Josué.

Josué tiene las características de un hombre de Dios, que se esfuerza y que se atreve. Que no se deja gobernar por nada. Es una persona que resolvía problemas.

Hay un futuro de gloria y de bendición delante nuestro. El desierto quedo atrás. Hay que mirar todo lo que viene. Hay que mirar que Dios quiere que triunfemos y ganemos siempre. La iglesia tiene tanto futuro como lo tenga su gente.

Cada iglesia tiene un espíritu que es el resultado de la suma del espíritu de cada uno de sus miembros. Por eso tenemos que tener espíritu de victoria, de valentía, de conquista. Dios le dice a Josué: ahora vos te tenés que hacer cargo de éste pueblo.

Hay un llamado de parte de Dios. Este llamado es a conquistar, a vencer, a alcanzar la prosperidad y a tener victoria tras victoria.

El llamado de Dios es la muestra de confianza mas grande que Dios hace hacia sus hijos.
Cuando Dios te llama a hacer algo es porque Dios sabe que sos capaz de hacerlo. Cuando Dios te llama a un ministerio, te llama sabiendo que lo vas a hacer. Dios nos conoce mejor que nosotros mismos. Nosotros corremos con Dios, porque él corre a nuestro lado. Eso nos lleva a vencer. Todo el potencial está adentro nuestro.

Nunca tenemos que rechazar el llamado de Dios.
Cuenta la historia que una hormiga y un elefante cruzaron corriendo un puente de madera. Mientras lo atravesaban, el puente se sacudió. Cuando llegaron al otro lado, la hormiga lo mira al elefante y le dice: ¡UAU! COMO LO HICIMOS TEMBLAR!
ENSEÑANZA: Cuando caminamos con Él, todo lo de alrededor tiembla.

Pero siempre tenemos que hacer algo para alcanzar esas promesas.

En 2Corintios 1:20 dice que las promesas de Dios son si y amen. Todo lo que Dios promete, lo va a cumplir. Cuando el promete algo, lo cumple. El problema es que muchas veces nosotros no sabemos como hacer para alcanzar esas grandes promesas.

Por eso te voy a dar unas claves para poder alcanzar las promesas:

1. No hay que apartarse de la ley de Dios Josué 1:8. Hay que meditar una y otra vez, de día y de noche en la palabra de Dios. En la Biblia está nuestra prosperidad, nuestro futuro. Si querés conocer tu futuro, lee la Biblia, no hace falta el horóscopo. Hay que conocer la Palabra de Dios. Si no conoces las promesas de Dios, nunca vas a lograr ninguna promesa de parte de Dios.

2- Hay que creer en la prosperidad de Dios. En el Antiguo Testamento la palabra prosperidad significa triunfo, en el Nuevo Testamento, significa buen viaje. Porque si vos no crees que Dios prospera a sus hijos, no hagas nada, porque no te va a ir bien. Tenés que creer que Dios te puede prosperar. La Biblia nos dice que Dios nos quiere prosperar.

3- Esfuerzo y valentía. En este pasaje que leímos, dice 4 veces esta frase. Valentía en el antiguo testamento significa firmeza y obstinación en lo que uno quiere hacer. Tenemos que ser firmes y obstinados en creer la promesa de Dios. Hay que ser cabezaduras de las promesas de Dios. El secreto de la prosperidad está en creerle a Dios

4- Avanzar con esfuerzo. No es fácil, pero se puede lograr. Todo es posible si activamos y aplicamos las enseñanzas de Jesús para alcanzar la prosperidad. No es cuestión de leer únicamente, también hay que activar. Para alcanzar las promesas siempre hay que hacer algo. Dios te va a llevar a hacer algo que nadie hizo. O que no pudieron hacer. Nosotros vamos a ver cosas que otros no vieron, porque estamos juntos con Dios. Vamos a empezar a innovar porque Dios nos va a mostrar cosas nuevas. Dios va a revelar cosas nuevas. Siempre que hay algo nuevo, hay resistencia. Primero nadie lo entiende y después todos hacen lo mismo que vos. El enemigo va a poner en el corazón de los demás cosas para frenarte.

Recordá que en 2 Pedro 1:4 dice que por las promesas somos participes de la naturaleza de Dios. Osea que cuando alcanzas las promesas de Dios, sos parte del mismo Dios.

2 Corintios 1:20 dice que las promesas de Dios son SI Y AMÉN.

Siempre las promesas de Dios son para mejorar tu calidad de vida. Para que crezcas, para que mejores en todo. En tus estudios, en tu trabajo, en tu negocio, en tu ministerio, en todo. Pero si vos no crees que Dios puede hacer esto, nunca las vas a poder alcanzar.

Las promesas de Dios son para que seas prosperado en todo lo que emprendas.

Dios te dice, no te apartes de mi ley, esfuérzate y se valiente, empezá a caminar y a tomar posesión de todo lo que es tuyo. Va a venir revelación que nunca fue escuchada ni vista por ningún hombre porque esta tierra, es tierra de hombres y mujeres triunfadores, prósperos, innovadores, que van a recibir rechazo por la revelación de Dios, pero como somos obstinados con la revelación, hacemos lo que Dios dice.

Mensaje perteneciente al pastor César Castets
avanzapormas.com)
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