sábado, 17 de abril de 2010

REFLEXION PARA HOY


"Mediante su poder divino que opera impulsado por su amor bendito, Dios tiene el remedio necesario para curarnos de todo mal que jamás pudiera azotarnos. Pero conste que todos, incluso los más neuróticos, podemos entrar en su consultorio con toda confianza para recibir su ayuda. Y Él sabe lo mucho que la necesitamos. Por eso dijo: «No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos.»1 No esperemos un día más. Acudamos hoy mismo a nuestro Médico divino. Él es el único que puede sanar las heridas del alma".

Carlos Rey
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