lunes, 4 de enero de 2010

ADORACIÓN A LA VIRGEN MARIA – Un Fundamento Jesuita


La adoración a María fue una de las últimas doctrinas del catolicismo de las cuales yo tuve que ser liberada. Desde el momento en que entré a la escuela primaria de San Pablo, fui indoctrinada en el culto a María. Por los siguientes ocho años de educación católica, se me enseñarían diariamente oraciones a María (en la mañana, dos veces en el mediodía y al final del día escolar). Se me enseñaron canciones que glorificaban a María y aprendería el uso de rosarios, escapularios, velas, incienso y la adoración de imágenes. Puedo decir honestamente que yo estaba “saturada” de adoración mariana.

A la edad de seis años, no tenía idea de que los maestros del misticismo estaban a punto de lavarme el cerebro o que los mismos métodos usados conmigo serían usados con millones de otros niños católicos romanos alrededor del mundo. Estos maestros del misticismo no son nadie más que los Jesuitas, los autores intelectuales detrás de la educación católica romana.

Los Jesuitas, fundados por Ignacio de Loyola (el mismo era un místico entregado a visiones de María, a menudo flagelándose y cortándose a sí mismo), eran, en las palabras del teólogo católico J. Huber (un profesor en Munich) en su publicación ‘Les Jesuites’ (1875): “Una mezcla de piedad y diplomacia, ascetismo y sabiduría mundana, misticismo y calculación fría: tal y como era el carácter de Loyola, así es la marca distintiva de esta Orden” (“Sociedad Secreta de los Jesuitas” [‘Secret History of the Jesuits’}, Edmund Paris, 19).

No es mi propósito tratar la historia de los Jesuitas, su depravación moral o sus numerosos crímenes contra la humanidad, todos hechos “para la gloria de Dios”, sino más bien tratar de sus enseñanzas, de las cuales yo era un estudiante.

“No es un Jesuita de antaño, sino uno contemporáneo quien escribe: ‘El (Jesuita) no olvidará que la virtud característica de la Compañía es una obediencia total, en voluntad, y aún en juicio... Todos los superiores estarán sujetos en la misma manera a los más altos y el Padre General al Santo Padre... Fue estructurado de tal forma que la autoridad de la Santa Sede fuese hecha universalmente eficaz, y San Ignacio estaba seguro de que la enseñanza y la educación de aquí en adelante llevaría de regreso a la unidad católica una Europa desgarrada.’ Es con la esperanza de ‘reformar el mundo’, escribió el Padre Bonhours, que él abrazó particularmente este medio: ‘la instrucción de la juventud...’ La educación de los nativos de Paraguay fue hecha sobre los mismos principios que los Padres solían aplicar, aplican ahora y aplicarán en todos y en todo lugar; su mira, deplorada por el Sr. Boehmer, pero que es ideal ante los ojos de aquellos fanáticos: la renuncia a todo juicio personal, toda iniciativa, una sumisión ciega a los superiores ¿No es esa ‘altura de libertad’, ‘la liberación de la esclavitud de uno mismo’ alabada por R.P. Rouquette, la cual mencionamos anteriormente? De hecho, los buenos guaraníes [salvajes] habían sido ‘liberados’ tan bien por el método jesuita por más de ciento cincuenta años que, cuando sus maestros se fueron durante el Siglo 18, ellos regresaron a sus bosques y volvieron a sus costumbres antiguas como si nada hubiese pasado” (“Sociedad Secreta de los Jesuitas” [‘Secret History of the Jesuits’}, Edmund Paris, 58). (Énfasis mío)

Los Jesuitas creían que si ellos podían enseñarle a la juventud, esta les pertenecería para siempre. Ellos estimaban la educación de la juventud como el medio más importante de lograr este objetivo,”... pues de esta forma la mente, razón e imaginación de innumerables personas jóvenes, desde su primera inclinación hacia el pensar y emoción independiente hasta la completa madurez, habrían de ser influenciados permanentemente y sistemáticamente en la mejor y más efectiva manera” (“El Poder y Secreto de los Jesuitas” [“The Power and Secret of the Jesuits”], Rene Fulop-Miller, 404-405). [C.E. NOTA: Este énfasis sobre la importancia de educar a la juventud es un inquilino principal del Comunismo]

O.C. Lambert, quien escribió “El Catolicismo Contra Sí Mismo” (“Catholicism Against Itself”), en la página 278 del segundo volumen, reconoce los peligros: “Si ellos [los católicos] alguna vez se apoderan de las escuelas, pronto todo lo demás es descartado. No hay forma más efectiva de formar a una América Católica que controlar las escuelas. ESTA SIEMPRE ES LA PRIMERA LINEA DE ESFUERZO EN SUBYUGAR A UN PAÍS.” (Énfasis mío)

El “Padre” Charmot, en “La Pedagogia de los Jesuitas” (‘La Pedagogie des Jesuites’), páginas 413-417, dice: “El método pedagógico de la Compañía [Jesuitas] consiste primero que todo, en rodear a los pupilos con una gran red de oraciones... ¡No seamos ansiosos en donde y como el misticismo es insertado en su educación!... No es hecho a través de un sistema o técnica artificial, sino por infiltración, por ‘endósmosis’. Las almas de los niños son impregnadas por causa de estar en cercano ‘contacto con maestros quienes están literalmente saturados de él’.” (“La Historia Secreta de los Jesuitas [‘The Secret History of the Jesuits’], Paris, 59)

Solo estas pocas citas nos dirán lo suficiente sobre el objetivo principal de los Jesuitas... su deseo de “insertar” misticismo a la educación... ¿pero de qué misticismo es que estamos hablando? “Delante – una característica de esta Orden – encontramos a la Virgen María. ‘Loyola había convertido a la Virgen en la cosa más importante de su vida. La Adoración a María era la base de sus devociones religiosas y fue traspasada por el a su Orden. Esta adoración se desarrolló tanto que a menudo se dijo que, y con buena razón, que era la religión real de los Jesuitas’” [la cita dentro de la cita es del “Padre” Charmot, un Católico, no un Protestante] (“La Historia Secreta de los Jesuitas [‘The Secret History of the Jesuits’], Paris, 59)

El mismo Loyola estaba convencido de que la “Virgen” lo había entrenado a través de visiones y voces audibles para elaborar “Ejercicios” que todavía son practicados hoy. Estos ejercicios de “piedad exterior a María” prometían “abrir las puertas del cielo”. Consistían en “... darle a María salutaciones matutinas y vespertinas, motivando frecuentemente a los ángeles a saludarla, expresando el deseo de construirle más iglesias que todas aquellas construidas por monarcas juntas; llevando día y noche un rosario como brazalete, una imagen de María, etc. ESTAS PRACTICAS SON SUFICIENTES PARA ASEGURAR NUESTRA SALVACIÓN y si el diablo, cuando estamos a punto de morir, reclama nuestras almas, tenemos que recordarle que María es responsable de nosotros y que el debe aclarar las cosas con ella” (“La Historia Secreta de los Jesuitas [‘The Secret History of the Jesuits’], Paris, 61) (Énfasis mío)

Estas prácticas eran enseñadas a todos los niños católicos. Pero las acciones más extremas como las descritas por el “Padre” Pemble en la siguiente cita les fueron dejadas a los hombres y mujeres “santos” quienes supuestamente habían alcanzado una perfección de la cual apenas podíamos tener la esperanza de lograr.

“El golpearnos o flagelarnos, y ofrecer cada golpe como un sacrificio a Dios a través de María, el gravar con un cuchillo en nuestro pecho el santo nombre de María: el cubrirnos decentemente de noche para no ofender la contemplación casta de María; el decirle a la Virgen que tú estarías dispuesto a ofrecerle tu lugar en el cielo si ella no tenía uno propio; el desear que nunca hubieses nacido o ir al infierno si María no hubiese nacido; de nunca comer una manzana, si a María se le hubiese prohibido probarla” (“La Historia Secreta de los Jesuitas [‘The Secret History of the Jesuits’], Paris, 61).

Esos “ejercicios” y formas de adoración degeneradas fueron cultivadas en expresiones licenciosas y sensuales en muchos Jesuitas, algunas de las cuales son muy obscenas de mencionar. Un himno dedicado a la Virgen María por el Jesuita Jacques Pontanus decía así: "...El [Jacques] no sabía de nada más bello que los pechos de María, nada más dulce que su leche y nada más deleitoso que su abdomen” (“La Historia Secreta de los Jesuitas [‘The Secret History of the Jesuits’], Paris, 60).

Es importante entender que las personas detrás de la educación ciertamente se había “saturado” a sí mismas con misticismo y así podrían contaminar más efectivamente a los niños a quienes les estaban enseñando. Muchos de los Jesuitas experimentaron visiones místicas tales como Rodrigue de Gois, quien: “... estaba tan embelesado con la inexpresable belleza de ella [María] que él estaba volando en el aire. Un novicio de esta Orden, quien murió en Roma en 1581, fue sostenido por la Virgen en su lucha contra las tentaciones del diablo; para fortalecerlo, ella le dio a probar de la sangre de su Hijo de vez en cuando y el ‘consuelo de sus pechos’” (“La Historia Secreta de los Jesuitas [‘The Secret History of the Jesuits’], Paris, 60).

No solo se les enseña regularmente a los niños Católicos la adoración a María, sino que en cada tema se usa propaganda Católica para indoctrinarlos mejor, haciendo aún más difícil el escaparse de sus lazos. El siguiente párrafo fue citado en una reciente opinión acordada por los Jueces Douglas, Black y Marshall cuando la Suprema Corte de los Estados Unidos, en dos casos, 28 de Junio de 1971, con decisiones de 8 a 0 y 8 a 1, que la ayuda a escuelas parroquiales y privadas era inconstitucional

“En las escuelas parroquiales la doctrina Católico Romana se incluía en cada tema. A la historia, literatura, geografía, cívica, y ciencia se les da una inclinación Católico Romana. Toda la educación del niño es llenada de propaganda. Eso, por supuesto, es el propósito de tales escuelas, a la razón para atravesar todo el trabajo y costo de mantener un sistema de educación dual. Su propósito no es tanto el de educar, sino el de indoctrinar y entrenar, no enseñar verdades bíblicas y americanismo, sino el formar Católicos Romanos leales. Los niños son regimentados, y se les dice que vestir, que hacer, y que pensar.”

Como un ejemplo rápido de esta “inclinación Católica” permítanme citar de Cristianismo en América “La Serie de Estudios Sociales Católicos (‘Christianity in America’, "The Catholic Social Studies Series"), por el Rev. Charles J. Mahoney, Ph.D., en la página 220, bajo el título, “Las Raíces de la Democracia de Frontera” ("The Roots of Frontier Democracy"): “Esta [Democracia] no era una nueva doctrina; había sido desarrollada de forma clásica en la Edad Media por hombres como Santo Tomás de Aquino... Los verdaderos padres de la democracia son el filósofo Escolástico Medieval y el granjero americano.”

Esta es una mentira flagrante. Tomás de Aquino nunca enseño democracia – muy lo contrario. El creía que cualquiera que se opusiera a las enseñanzas de Roma debían ser muerto... eso a mí no me parece democrático. La Iglesia de Roma es totalitaria y flagrantemente antidemocrática. Solo lea el ‘Syllabus de Errores’ del Papa Pío IX, ¡el cual todavía ata a todos los católicos! Una postura sostenida por nuestro gobierno americano y condenado por el Papa Pío IX es que: “Todo hombre es libre de abrazar y profesar la religión la cual, guiada por la luz de la razón, él considerase verdadera.”

Es obvio que los niños católicos están oyendo una historia corrupta y malvada. La lucha del Protestantismo es ser libre de las cadenas de la tiranía bajo la cual Roma trató de esclavizar, toda la humanidad está perdida en el recuento de libros católicos ¿Por qué decir la verdad, ya que traería luz sobre sus abominaciones y atrocidades? Ellos fueron conocidos por los griegos como “El Hogar de las Falsificaciones” por siete siglos. “Estas falsificaciones hicieron que pareciese que sus reclamos absolutistas [del Papa Gregorio VII] estaban basados en registros antiguos guardados celosamente en los archivos de Roma. Cada vez que ellos [los griegos] trataban de hablar con Roma, los papas presentaban documentos falsificados, hasta adiciones papales a documentos del Concilio, los cuales los griegos naturalmente, jamás habían visto... Muchos documentos más viejos fueron retocados para hacer que dijeran lo opuesto a lo que originalmente decían” (“Vicarios de Cristo: El Lado Oscuro del Papado ["Vicars of Christ: The Dark Side of the Papacy”], Peter De Rosa, 58-59).

Si fuera enseñada la historia imparcial, Roma quedaría expuesta como un fraude; por lo tanto ella continúa engañando a sus estudiantes con información falsa, y trabaja celosamente para conseguir fondos públicos para este engaño.

Una observación muy interesante es hecha por Loraine Boettner en su libro, “Catolicismo Romano”:

“La mayoría de las enseñanzas en las escuelas parroquiales es dada por las monjas. Ellas les enseñan a los niños a reverenciar y adorar a la Virgen María y a confiar en las imágenes y rosarios ya sea que conozcan algo sobre la fe en Cristo o no. Todas las monjas están bajo votos solemnes de promover su religión en cada curso que enseñen. Ellas trabajan, todo el año, sin recibir nada más que su alojamiento y comida, y sin la libertad personal que todo americano tiene el derecho de disfrutar. Ellas son mantenidas en pobreza absoluta, mientras el dinero fluye libremente hacia los sacerdotes, obispos, y especialmente al Vaticano en Roma” (360-361).

El corazón del Jesuitismo es causar que todos vengan a estar bajo sujeción del Papa; por lo tanto es una ventaja de la jerarquía el tener sirvientes enseñando a los niños a convertirse en sirvientes como ellos mismos. Eso yo lo sé. Y quise ser moja durante todos mis años de la primaria. Usar este tipo de seducción mental ha causado que muchos hombres y mujeres jóvenes entren al convento o al sacerdocio solo para encontrarse a sí mismos llenos de culpa por atreverse a pensar por sí mismos y muchos terminan suicidándose. La hermana de una amiga mía llegó a su casa del convento durante las navidades y se dio un disparo. Pocos supieron por qué.

Muchos compañeros cristianos encontrarán difícil el testificarle a un católico porque todos los católicos son “saturados por el misticismo” usando las mismas técnicas que Hitler usó con sus jóvenes y su SS. Sí, fueron las técnicas jesuitas las que tanto admiró Hitler, “...eclesiasticismo sin Cristiandad, la disciplina de un gobierno monástico, no por amor a Dios o para alcanzar la salvación personal sino por amor al Estado y por la gran gloria y poder del demagogo convertido en líder – este era el objetivo por el cual se iba a dirigir el movimiento sistemático de las masas” (“El Valiente Nuevo Mundo es Visitado de Nuevo” [“Brave New World Revisited”], Huxley, 44-45).

Como escribió Hermann Rauschning en 1939: “Hitler tuvo un profundo respeto por la iglesia Católica y la orden Jesuita; no por su doctrina cristiana, sino por la ‘maquinaria’ que han elaborado y controlado, su sistema jerárquico, sus tácticas extremadamente inteligentes, su conocimiento de la naturaleza humana y el uso sabio de las debilidades humanas al gobernar sobre creyentes.”

¡Estas mismas técnicas son usadas en niños democráticos en América hasta el día de hoy! ¡Qué bien discernieron nuestros Padres de la Patria a los Jesuitas! John Adams, desde tan atrás como el 1816 le escribió a su sucesor Tomás Jefferson: “No me gusta la reaparición de los Jesuitas... ¿No tenemos ya multitudes regulares de ellos aquí, en tantos disfraces que solo un rey de los gitanos podría asumir, disfrazado de tipógrafos, publicistas, escritores y maestros de escuela? Si alguna vez ha habido un grupo de hombres merecedor de condenación eterna en la tierra y en el infierno, lo es esta Sociedad de Loyola. Sin embargo, estamos obligados por nuestro sistema de tolerancia religiosa de ofrecerles un asilo..." (“El Poder y Secreto de los Jesuitas” [“The Power and Secret of the Jesuits”], Rene Fulop-Miller, 390)

Tomás Jefferson le respondió a su predecesor: “Como usted, yo no apruebo la restauración de los Jesuitas, pues significa un paso hacia atrás de la luz a la oscuridad...” (“El Poder y Secreto de los Jesuitas” [“The Power and Secret of the Jesuits”], Rene Fulop-Miller, 390)

Y sí que es oscuridad. Un padre católico es presionado a enviar a sus hijos a la escuela católica.

“La Ley Canónica 1374 le niega la libertad de elección a los padres católicos en relación con las escuelas, y dice que ellos deben enviar a sus hijos a la escuela parroquial so pena del dolor de pecado al menos que sean excusados de hacerlo por el obispo” (Catolicismo Romano [“Roman Catholicism”], Boettner, 358) (Énfasis mío).

En “Catolicismo Romano”, páginas 358-359, Boettner señala que los padres no tienen opción, ningún derecho en lo absoluto en lo que concierne a profesores, textos, o métodos de instrucción por la Ley Canónica Católica 1381:

“En todas las escuelas el entrenamiento religioso de la juventud está sujeto a la autoridad e inspección de la Iglesia Católica” (p. ej.: El sacerdote u obispo).
“Es el derecho y deber de los Obispos encargarse de que nada sea enseñado o hecho en contra de la Fe o la moral, en escuela o territorio alguno.”
“Los Obispos también tienen el derecho de aprobar los profesores de religión y los libros de texto y posteriormente requerir que los textos sean desestimados o que los profesores sean removidos, cuando el bien de la religión o la moralidad demande esta acción.”
“Nosotras ingresamos a una escuela Católica a requisición del sacerdote, quien dijo que ya era suficientemente malo que estuviésemos viviendo en un pueblo abandonado por Dios (Greentown era mayormente Protestante). “La realidad es que la escuela parroquial ha sido promovida primariamente por los sacerdotes y obispos como un medio de mantener a los niños de su iglesia separados de los niños Protestantes y de las influencias de la escuela pública durante sus años de formación, para indoctrinarlos y controlarlos mejor” (“Catolicismo Romano”, Boettner, 359).

En todos los métodos de control de los Jesuitas para conformar nuestras mentes en obediencia completa a Roma, ellos solo tienen una cosa a que temerle – la Palabra de Dios. Por eso es que ellos han trabajado tiempo extra sacando versiones “nuevas y mejores”. Ellos saben por experiencia de la historia que “... la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4:12)

Desde el momento en que Jesús circuncidó mi corazón (Deuteronomio 30:6) para escuchar Su Palabra, el control que tenía el catolicismo sobre mí, disminuyó, hasta que eventualmente se soltaron todos sus amarres. Yo he escapado de Roma, pero dejé atrás a millones como yo a quienes les fue dado un fundamento Jesuita. Si usted desea testificarle a un Católico, prepárese para una lucha, pues estamos en una guerra, una guerra espiritual. “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12)

Estas regiones celestes no solo son el Vaticano y su ejército Jesuita, sino también cualquier denominación que ha roto con ella, pero que todavía retiene cualquiera de sus doctrinas o prácticas blasfemas. Sí, ellos tienen su ejército y usan la educación e indoctrinan contra nuestra juventud, convirtiendo la iglesia y la escuela en un campo de guerra. Nuestra fuerza yace en el conocimiento de que “... porque de Jehová es la batalla...” (1 Samuel 17:47) y que es: “... No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Zacarías 4:6)

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” (2 Corintios 4:6)

Por Rebecca Sexton

Ex-Católicos Para Cristo (“Former Catholics For Christ”)

Si usted ha aceptado a Jesucristo como su Salvador personal, pero ha sido muy tibio en su caminar espiritual con El, usted necesita inmediatamente pedirle perdón y renovación. El lo perdonará instantáneamente, y llenará su corazón con el gozo del Espíritu Santo . Luego, usted necesita iniciar un diario caminar de oración y estudio personal de la Biblia.

Si usted nunca ha aceptado a Jesucristo como Salvador , pero ha comprendido Su realidad y que se acerca el Fin de los Tiempos, y desea aceptar Su regalo GRATIS de Vida Eterna, usted también puede hacerlo ahora, en la privacidad de su hogar. Una vez usted lo acepte como Salvador , habrá Nacido de Nuevo espiritualmente, y tendrá el cielo tan seguro como si ya estuviera allá. Entonces, usted podrá descansar seguro de que el Reino del Anticristo no lo tocará espiritualmente.

Fuente: Infiltraciones Jesuitas
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