viernes, 6 de noviembre de 2009

Descritas algunas claves moleculares de la regeneración de órganos


* El regreso de las células a estadios previos permite el desarrollo de miembros amputados
* Este proceso de regeneración es similar al desarrollo embrionario

MADRID.- Las lagartijas, los gusanos, las salamandras y otros animales son capaces de regenerar partes de su cuerpo cuando las pierden. Hasta ahora, sólo podíamos observar el proceso y describirlo grosso modo, pero gracias al trabajo de científicos del Instituto Salk (California, Estados Unidos), ahora sabemos qué mecanismos moleculares intervienen "y podemos experimentar en otros animales que carecen de esta habilidad para intentar que la tengan", ha explicado a elmundo.es Juan Carlos Izpisúa, director del equipo.

Uno de los animales que puede regenerar los miembros amputados es el pez cebra, que siete días después de perder la cola luce una nueva exactamente igual que la anterior. El danio cebrado fue el protagonista de los experimentos del grupo de Izpisúa, que además de trabajar en los laboratorios californianos dirige el Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB).

El último número de la revista 'Proceedings of the National Academy os Sciences' recoge las conclusiones de sus experimentos que se pueden resumir en una idea: el proceso de regeneración es similar al desarrollo embrionario. Es decir, las células a partir de las cuales se forma el nuevo órgano experimentan un proceso de 'desdiferenciación' que las vuelve similares a las células madre embrionarias.

"Para ello, tienen que reactivar los genes que en su día dirigieron la diferenciación durante el desarrollo embrionario", explica este experto. ¿Cómo? "Estos genes tienen una marcas que son las que controlan su actividad", añade. La combinación apropiada de estas marcas epigenéticas determina que un gen este activo o inactivo.

Tras la amputación de la cola, en la herida que queda aparece un pequeño cúmulo de células (blastema) que modifican de nuevo dichas marcas y, por tanto, los genes que les permiten dar origen al nuevo miembro se 'encienden'. Una vez reconstruido, estos genes se vuelven a silenciar.
El papel del sistema inmune

Una de las incógnitas que tendrán que desvelar trabajos posteriores es qué señales causadas por la amputación del miembro son las que desencadenan ese proceso de 'desdiferenciación' celular. A falta de dicha información, que el equipo del Instituto Salk persigue ya en otros experimentos, "hay una cosa que está muy clara, la inflamación está ligada a la regeneración".
Fuente:EL MUNDO.es
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