lunes, 26 de octubre de 2009

EEUU impulsa solución en Honduras antes de comicios

TEGUCIGALPA/WASHINGTON (Reuters) - Estados Unidos enviará esta semana una delegación a Honduras para aumentar la presión sobre el Gobierno de facto y el depuesto presidente Manuel Zelaya, a fin de lleguen a un acuerdo para superar la crisis desatada tras el golpe de Estado de junio.

La secretaria de estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, habló el viernes con Zelaya y con el mandatario de facto, Roberto Micheletti, en la más reciente señal de la impaciencia internacional por el conflicto que amenaza con prolongarse y deslegitimar las elecciones presidenciales convocadas para el 29 de noviembre.

"La secretaria discutió con cada unos de ellos las estrategias para que (...) el proceso avance. Los instó a ambos a mostrar flexibilidad y redoblar sus esfuerzos por llevar la crisis a su fin", señaló el lunes Virginia Staab, portavoz del Departamento de Estado.

La funcionaria dijo que al menos un importante diplomático viajará a Honduras esta semana, pero no mencionó fechas ni nombres.

Según Víctor Meza, del equipo negociador de Zelaya, el principal diplomático estadounidense para América Latina, Thomas Shannon, visitará el miércoles Honduras.

"Estamos en una fase de acercamiento otra vez a una solución negociada", dijo Víctor Meza en entrevista en un canal de televisión.

El Gobierno de facto se ha negado rotundamente a que Zelaya vuelva a la presidencia, pese a las presiones internacionales que han aislado a Honduras y han recortado las ayudas a una de los tres países más pobres de América Latina. El mandatario depuesto ha exigido su restitución como punto innegociable.

Una salida negociada puede despejar el camino a unas elecciones que muchos ven como una salida a la crisis y que otros están dispuestos a aceptar si antes reasume Zelaya, un dirigente cercano al presidente Hugo Chávez que fue sacado del poder por militares.

El enviado de la OEA a Honduras, John Biehl, dijo el lunes desde Washington a una radio chilena que hay "tratar que dichas elecciones sean hechas con un Gobierno institucional y que no esté instalado en el poder el Gobierno de facto", y se mostró confiado en que esta semana podría llegarse a un acuerdo.

Micheletti, en una entrevista a una radio local, se mostró abierto al diálogo. "Si la solución va porque yo me retire, aunque muchos de mis amigos no les guste escuchar esto, por la paz y la tranquilidad y la armonía yo estoy dispuesto a cualquier cosa", afirmó.

En medio de la crisis política, un sobrino de Micheletti fue encontrado el lunes en el norte del país asesinado a balazos y un coronel del Ejército fue ultimado a quemarropas por desconocidos en Tegucigalpa el domingo por la noche.

CAMPAÑA SE ENCIENDE

Los debates televisivos, los carteles en las calles y las promesas de acabar con la pobreza son postales de una campaña electoral en Honduras que marcha a todo vapor, pese a las advertencias de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter.

Honduras corre el riesgo de quedar aislada si la comunidad internacional no reconoce al ganador de los comicios, que fueron convocados antes del derrocamiento.

Ajeno a las demandas de Zelaya para volver al poder hasta completar su mandato en enero, el candidato que lidera las encuestas, el nacionalista Porfirio Lobo, va por su segunda postulación presidencial, seguido por el liberal Elvin Santos.

Lobo, un empresario agrícola de 61 años apodado "Pepe", busca despegarse del conflicto mientras promete erradicar la pobreza, que afecta al 60 por ciento de los hondureños, y acabar con la incertidumbre que aleja la inversión extranjera.

"No tiene nada que ver la crisis con el proceso electoral. El diálogo es entre Zelaya y Micheletti. No se puede tener al pueblo como rehén, que los países cooperantes liberen los fondos que tienen congelados", dijo Lobo a periodistas.

El candidato se refería a uno de los mayores desafíos que enfrentará el ganador de las elecciones: reactivar la ayuda financiera que varios países congelaron en repudio al golpe de Estado del 28 de junio.

"Honduras va a entrar en la comunidad internacional en menos tiempo de lo que se espera", dijo su rival liberal Santos, en una entrevista televisiva transmitida el domingo por la noche.

Para el candidato, que fue vicepresidente de Zelaya antes de enemistarse con el destituido mandatario, la clave para el reconocimiento internacional es que vote suficiente gente.

A pesar de la situación, las autoridades electorales de Honduras se han puesto como objetivo superar el 55 por ciento de participación de la elección presidencial del 2005.

"Las elecciones resuelven situaciones críticas donde ha habido interrupción de la democracia y esperamos que Honduras no sea la excepción", dijo a Reuters el presidente del tribunal electoral de Honduras, Saúl Escobar.

(Reporte adicional de Gustavo Palencia e Inés Guzmán en Tegucigalpa y de Antonio de la Jara en Chile, editado por Pablo Garibian)
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