lunes, 19 de octubre de 2009

CAMBIEMOS NUESTA FORMA DE ELEGIR


Por: Isabel Franco

Quiero referirme en esta ocasión a un caso que ha suscitado la atención de la opinión pública, el referente al legislador Julio Romero, acusado de seducir y embarazar a una menor de edad y ahora negarse según versión de la joven a mantener a su supuesto hijo.

Este caso a diferencia de las distintas opiniones que han emitido, para mí representa el estado actual en que se encuentra nuestra sociedad: por una parte el estado mental de los que desean alcanzar el poder para hacer uso indebido de él, que son la mayoría, ya que con seguridad este no es el primer caso de esta naturaleza y por desgracia tampoco será el último mientras no cambie en nuestra sociedad la manera de hacer política , mientras la gente., los votantes no entiendan que la moral, la integridad, forman un todo. No se puede ser honesto en un área y deshonesto en otra área, O ES O NO ES.

Los verdaderos valores morales están claramente definidos en la Palabra de Dios, en los estatutos y leyes que nuestro Señor nos manda a cumplir. Sin embargo, nuestra sociedad hace caso omiso de esos valores y emite su voto por aquellos que no llevan una vida sana, íntegra, con hogares estables, con el respeto de su familia y de la comunidad en que viven. Solamente toman en cuenta a aquel que les va a rendir un beneficio personal, y que a la larga como ni siquiera tiene principios, no es fiel ni siquiera consigo mismo y mucho menos con los demás.

Este patrón de conducta detestable por demás debe ser cambiado, debemos exigir que nuestros legisladores tengan una conducta intachable en todas las áreas de su vida para que puedan cumplir con el compromiso que se pone en sus manos de legislar a favor de los mejores intereses de nuestra nación. Parece difícil, pero no imposible, debemos empezar ya, y una manera de hacerlo es votando por los mejores de cada organización política.

Esta es una forma de darles una lección a los politiqueros, para que cambien su manera de vivir, y sepan que no pueden aspirar si su conducta es impropia.

El otro aspecto a destacar es la falta de orientación de nuestros jóvenes, de los hogares sin Dios, en los cuales lo único que se enseña es que “el que nada tiene, nada vale” y que “el fin justifica los medios”. Se les enseña que deben obtener dinero de la manera que sea: a las niñas se las prostituye con la anuencia de los padres, porque éstos son beneficiados de esos” arreglos de aposento”. La joven seducida dijo en entrevista realizada por la periodista Alicia Ortega que ella accedió voluntariamente a salir con el señor Romero porque éste le ofreció comprarle una casa y llevarla de viaje.

Cito al apóstol Pablo en 1ra. De Timoteo 6:10: “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe y fueron atormentados por muchos dolores.”

¡Que pena que a nuestros niños no se les instruya en que el verdadero valor está en si mismos como personas valiosas para Dios, en trabajar para alcanzar las metas, en que la perseverancia y el trabajo honroso culmina en el éxito de un proyecto, que el dinero ganado de forma deshonesta no ofrece ninguna satisfacción personal, al contrario, solamente deja un sentimiento de culpa y de fracaso.

Si tan solo todos nos uniéramos para que el proyecto de la Biblia en las escuelas sea una realidad, les aseguro que tendríamos una juventud mejor formada, con verdaderos valores, una juventud trabajadora y honesta , que teme a Dios y que por tanto se respeta a si misma y respeta a los demás.

Necesitamos que nuestros jóvenes, que son nuestros futuros legisladores sean dignos de confianza , necesitamos un pueblo que crea en Dios y obedezca a Dios,necesitamos que aquellos legisladores que tienen una doble moral sean avergonzados, que no sean electos, ni siquiera candidatos, que se alejen de la política y le den la oportunidad a otros que si deseen hacer un trabajo a favor del país y que no se atreven porque consideran la política algo sucio y repugnante, no por la política en sí, sino por los que incursionan en ella. ¡CAMBIEMOS NUESTRA MANERA DE ELEGIR! ¡CAMBIEMOS NUESTRA NACION!
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