martes, 15 de septiembre de 2009

Whitney Houston, la voz que nació del gospel, vuelve del infierno


LOS ÁNGELES, 13/09/2009 (Hola, Europa Press, ProtestanteDigital / ACPress.net)


“I look to you” (“Te miro a Ti”) supone el fin de seis años de silencio musical y la expresión de su renacimiento tras una crisis personal tremendamente profunda. Estos días llega el séptimo álbum de estudio de Whitney Houston. La artista se presenta con más fuerza que nunca. “Le doy gracias a Dios por su amor. Le agradezco que nunca me abandonara”, ha declarado.


Ya ha salido a la venta el nuevo disco “I look to you” hace un par de semanas en formato digital (iTunes y demás plataformas de descarga digital). El álbum sale ahora a la venta en formato físico (CD) este 15 de septiembre.

A pesar de que Houston no se encargó de escribir las letras, el contenido parece un reflejo de los sentimientos de la artista, que habla de los desengaños de pareja –en la vida real se separó de su marido Bobby Brown-, historia que algunos han visto recogida en "Salute", o de sufrimiento y superación como "I Didn´t Know My Own Strength".

El nuevo álbum llega precedido del single Million dollar bill, que ha sido compuesto por Alicia Keys y producido por Kasseem Swizz Beatz Dean. Además de estas colaboraciones, Whitney Houston se ha rodeado para este nuevo trabajo de grandes autores y productores como Fernando Garibay, Nathaniel Danja Hills, Stargate, R Kelly, Claude Kelly, Akon, Leon Russell, H. Mason, Diane Warren, David Foster, J. Austin, Eric Hudson o Tricky Stewart.

La artista ha cosechado, a lo largo de su carrera, un total de 411 premios, entre los que se encuentran seis Grammy, dos Emmy, 23 American Music y 16 Billboard Music, además de haber logrado por siete veces consecutivas el número uno en la lista Billboard, según informó la discográfica Sony Music.

Whitney asistió desde niña a una iglesia evangélica bautista, donde pronto destacó por su voz, participando en el coro de la iglesia (su madre era directora del coro). Ya a la edad de 11 años participó como cantante solista en las Convenciones bautistas; hasta que fue “cazada” por un buscatalentos en 1983 que la llevó a la cima de la fama… y de ahí a lo hondo del fracaso como ser humano y creyente.

EN EL ABISMO
La estrella, de 42 años, que protagonizó junto a Kevin Costner el filme “El guardaespaldas”, cayó tras su enorme éxito –el mayor de su carrera- en una cuesta abajo en la que influyó además como un lastre un matrimonio tormentoso con Bobby Brown, que acabó en divorcio.

Recayó varias veces de manera pública en sus reconocidas adicciones, llegando a la ruina social, económica y moral, pasando días viviendo en lugares marginales y en callejones abandonados de Estados Unidos junto a adictos de la heroína y el crack, donde fue fotografiada.

UNA VIDA FAMILIAR
Ahora vive una nueva vida. Ella asegura que en este momento estaba satisfecha sin volver a la música, con su rol como madre y como hija: “Estaba preparada para criar a mi hija y verla crecer y mi madre se está haciendo mayor. Quería pasar más tiempo con mi madre porque durante la mayor parte de mis veinte y treinta años estaba ocupada en grabar discos, viajar por el mundo y ser un icono, ya sabes, lo que sea que signifique eso”.

Añade Whitney que ha conseguido estrechar la relación con su hija Bobby Kristina, de 16 años, con quien protagonizó hace unos meses un agrio enfrentamiento, y que mantiene con ella una relación de “amistad”. “No somos sólo madre e hija, sino buenas amigas. Quiero que ella confíe en mí, que sepa que voy a estar ahí. Si sabe que estoy ahí para ella, puede contar conmigo”.

UN CAMBIO ESPIRITUAL
Después de atravesar un polémico divorcio con Bobby Brown, con acusaciones de maltrato de por medio y adicciones confesadas a las drogas, Whitney se ha refugiado en su fe e Jesús, volviendo a las raíces de su vida musical, surgida del gospel en iglesias evangélicas. “Le doy gracias a Dios por el cariño de la gente, pero también por Su amor. Le agradezco que nunca me abandonara” declara.

La intérprete continúa hablando en el campo espiritual de su cambio radical de valores y de vida que la ha ayudado a salir de un auténtico infierno, y que ha ido unido a decisiones radicales para poder dejar atrás todos sus problemas para comenzar de nuevo. “Me he deshecho de muchas cosas, de pesos innecesarios, en los últimos tres o cuatro años. He dejado el equipaje viejo atrás y, cuando lo hice, comenzaron a llegar las bendiciones (de Dios) y la luz de mi espíritu empezó a brillar de nuevo”.

No es casualidad el título del álbum, que habla de mirar a Dios en medio de las circunstancias difíciles de la vida. La artista, explica, escogió ese nombre por ser una de las canciones del álbum con las que más se identifica. “Hay épocas en la vida en las que enfrentamos situaciones –algunas nada buenas– en las que uno tiene que buscar una fuerza superior a él mismo, y también buscar en el interior de uno mismo y pasar tiempo a solas para corregir cosas que superan nuestro propio entendimiento. Si no tuviera fe en Dios, no sería tan fuerte hoy”, añadió.

Siguiendo con la canción que da título al disco, y con la que tanto se identifica Whitney Houston, habla en su letra que tras “estar perdida” con la vida sumida en “tormentas de invierno”, necesita “que tu luz brille sobre mi”, y entonces “te miro a Ti”, en donde podrá “ser fuerte”. E incluso, “cuando las melodías se hayan ido en tu interior oiré una canción: te miro a Ti”. Todo un salmo contemporáneo de esta salmista que canta a Dios tras una experiencia dolorosa –que muchos daban como sin retorno- de la que ha podido volver porque ha sabido mirar a Dios.
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