miércoles, 9 de septiembre de 2009

Obama se juega esta noche el primer 'match ball' de la reforma del sistema sanitario Barack Obama se dirige al helicóptero presidencial en Washington.


Estados Unidos.
Barack Obama se enfrenta esta noche a la mayor prueba en sus ocho meses en la Casa Blanca, y seguramente también una de las más decisivas de su primer mandato. A las 02.00, hora peninsular española, el presidente de EEUU se dirigirá a las dos Cámaras del Congreso para presentar su plan de reforma del sistema sanitario e intentar romper el punto muerto que atraviesan las negociaciones.

En un discurso que durará algo más de 30 minutos, el mandatario tiene previsto detallar sus objetivos ante los legisladores y los ciudadanos. Hasta ahora, Obama se había limitado a establecer unas guías generales y había dejado el contenido en manos del Congreso, donde demócratas y republicanos discuten desde hace semanas acerca de hasta dónde debe llegar la reforma y cómo va a sufragarse.

El Congreso maneja hasta cuatro borradores de proyectos de ley con diferentes propuestas. El debate no ha hecho sino agriarse a lo largo de agosto, cuando el Congreso estuvo cerrado por vacaciones y tanto Obama como su Gobierno y los legisladores de uno y otro signo mantuvieron reuniones con los votantes por todo el país en torno al asunto.
La 'opción pública'

Uno de los aspectos más polémicos es la introducción de una "opción pública" en la cobertura médica. Es decir, que el Estado ofrezca un seguro sanitario que compita con los privados.

Los defensores de esta posibilidad —buena parte de los demócratas— consideran que contribuiría a rebajar los costes de los seguros médicos, mientras que quienes se oponen —republicanos y demócratas conservadores— creen que causaría un deterioro de la calidad de las prestaciones médicas.

La intervención del presidente en el Capitolio evoca la de Bill Clinton en 1993, cuando el anterior gobernante demócrata que trató de reformar el sistema sanitario compareció para presionar a los legisladores. En aquella ocasión, el intento acabó sufriendo un estrepitoso revés.

Para Obama, el éxito o fracaso en su propósito de que el Congreso apruebe la propuesta este año podría definir, para bien o para mal, el resto de su presidencia. Si no lo consigue, se vería debilitado y le costaría lograr el respaldo suficiente para desarrollar el resto de su ambiciosa agenda política. Pero los analistas creen que aún tiene la oportunidad de animar y unir a los demócratas para sacar adelante la reforma. Las reacciones a su discurso de esta noche servirán para tomar la temperatura a Washington.
Fuente:el mundo.es
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