miércoles, 9 de septiembre de 2009

Detenidos los captores de un avión secuestrado en México con 104 pasajeros a bordo


Un avión procedente de Cancún (Caribe mexicano) con 104 pasajeros a bordo aterrizó este miércoles en Ciudad de México secuestrado por varias personas que amenazaban con hacerlo explotar. Apenas una hora después, las fuerzas de seguridad tomaron la aeronave y detuvieron al menos a ocho individuos.
Policías federales irrumpen en el avión.

Un hombre de nacionalidad boliviana llamado José Mar Flores Pereira y que aseguró ser pastor evangelista fue detenido como presunto responsable del secuestro, informó el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.

El detenido, con antecedentes penales en su país, donde estuvo en prisión, amenazó con hacer estallar unos explosivos si él y sus cómplices no eran atendidos por el presidente del país, Felipe Calderón.

El detenido, que vivía en Oaxaca (sureste de México), salió hace cinco días hacia Cancún para participar en una actividad religiosa. Flores Pereira se identificó como pastor religioso y dijo que en pleno vuelo tuvo "una revelación divina que le condujo a esa acción", explicó el ministro mexicano.

Según García Luna, el detenido señaló que hoy es día 9, del mes 9, del año 2009 y que si volteaba la hoja, esta fecha se podía leer como 6, 6, 6 (número del diablo según algunas supersticiones). El secuestrador explicó que interpretó estas cifras como la amenaza de que sucedería un fuerte terremoto en México por lo que quiso tomar el control de la nave.

La operación policial fue rápida y sin disparos y los pasajeros habían abandonado previamente la aeronave. La embajada española en México confirmó que no había españoles entre los viajeros. Un portavoz de la delegación diplomática dijo que el centenar de pasajeros de la aeronave eran estadounidenses, franceses y mexicanos.

"Los pasajeros están seguros. No había bomba", dijo el ministro mexicano de Transporte, Juan Molinar, a la cadena 'Televisa'.

Los secuestradores —al parecer de origen boliviano o colombiano— portaban paquetes con cinta adhesiva que aseguraban que contenían explosivos y amenazaban con hacerlos detonar si no eran recibidos por Calderón. Inicialmente, se habló de tres secuestradores, pero al menos ocho personas han sido detenidas en la operación policial.

El Gobierno de Bolivia ha solicitado al de México información sobre la posibilidad de que bolivianos estén involucrados en el secuestro, informó una fuente de la Cancillería en La Paz.

El secuestro tuvo lugar después de que la nave despegase del aeropuerto de Cancún, en el suroriental estado mexicano Quintana Roo. El vuelo tenía la capital mexicana como destino.

Según indicó la cadena 'Formato 21', los secuestradores exigieron al piloto dar varias vueltas alrededor de México DF antes de aterrizar.

La aeronave quedó después estacionada en la cabecera 23 de la terminal, un lugar apartado de las pistas y del tráfico aéreo y vehículos de las fuerzas de seguridad han entrado a las pistas del aeropuerto internacional.

Poco después de que el avión aterrizase en la capital, los pasajeros descendieron de la aeronave, portando su equipaje de mano y aparentemente tranquilos, y montaron en los autobuses del aeropuerto. Después, las fuerzas federales irrumpieron en la nave y salió también la tripulación.

Tras la acción las autoridades aseguraron que nunca hubo un explosivo en la aeronave.

Una de las pasajeras, Adriana Romero, declaró a la televisión mexicana que no se había dado cuenta de que el vuelo estaba siendo secuestrado hasta que el avión aterrizó en Ciudad de México. "Nos dimos cuenta de que era un secuestro cuando vimos los coches de la policía", dijo.
Fuente: el mundo.es
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