martes, 22 de septiembre de 2009

Desalojan a manifestantes frente a embajada de Brasil en Honduras



El gobierno de facto desalojó el martes a miles de manifestantes que permanecían frente a la embajada de Brasil en Tegucigalpa para apoyar al depuesto presidente Manuel Zelaya, quien se ha refugiado en la sede diplomática.

Policías y soldados encapuchados mantienen un anillo de seguridad en un perímetro de un kilómetro alrededor de la embajada brasileña.

Antes de las 6 de la mañana sacaron de la calle a los protestantes", dijo a la AP Antonio López, vigilante de un residencia cercana a la embajada brasileña. "Los policías, con sus rostros cubiertos, les arrojaron gases lacrimógenos y entraron con todo. Y les dio palos a los manifestantes, que salieron corriendo".

Señaló que "esto parece una zona de guerra o un gran basurero con bolsas plásticas y desperdicios, todo está destruido". En la calle quedaron decenas de motocicletas abandonadas, así como numerosos autobuses y automóviles con los vidrios quebrados.

El portavoz de la Secretaría de Seguridad, comisario Orlin Cerrato dijo a la AP que "la zona está bajo el control de las autoridades".

Agregó que el desalojo se realizó luego que los zelayistas retuvieron una patrulla policial en las cercanías durante dos horas y la incendiaron.

"Estamos dispuestos a aplicar los niveles necesarios de fuerza", afirmó Cerrato. Dijo que no hay detenidos.

Pero el presidente del Comité de derechos Humanos, Andrés Pavón, denunció que la policía mantiene a más de 150 detenidos en un estadio capitalino.

El gobierno decretó la víspera un toque de queda por 26 horas, que concluye a las 6 de la tarde del martes y el cual fue desafiado por los seguidores del mandatario derrocado por un golpe de Estado el 28 de junio.

"Si los manifestantes continúan con sus desórdenes, se podría establecer un estado de sitio en Honduras", afirmó el ministro de Defensa de facto, Alfredo Lionel Sevilla, a la cadena local de radio HRN.

Dentro de la embajada sudamericana está el fotógrafo de la AP Esteban Félix, quien dijo que "aquí hay una tensa calma".

Informó que miembros de policía y el ejército entraron a una casa contigua a la embajada y caminaron por el techo de la misma, lo que causó temor entre los inquilinos.

Zelaya ha hablado por teléfono con el presidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva, que le pidió el martes no dar pretexto a los golpistas para invadir la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, le ha pedido al gobierno de Brasil que entregue al líder depuesto para someterlo a la justicia.

Lula afirmó que al permitir que Zelaya ingresara a su embajada, Brasil sólo hizo lo que cualquier país democrático haría.

El régimen interino suspendió de manera indefinida los vuelos locales e internacionales en los cuatro aeropuertos de Honduras por "motivos de seguridad".

La embajada de Brasil en esta capital podría ser allanada por proteger a Zelaya, dijo a periodistas el asesor de la cancillería de facto, Mario Fortín.

"La inviolabilidad de una sede diplomática no implica la protección de delincuentes o prófugos de la justicia", subrayó. "Y la acción judicial se podría realizar porque Zelaya no ha sido invitado ni ha pedido asilo político a Brasil".

El líder del Frente Nacional de Resistencia, Juan Barahona, dijo a la AP que "Micheletti no se mantendrá por mucho tiempo en el poder" y que "sólo un baño de sangre detendrá la fuerza del pueblo en las calles para restituir la democracia".

Instó a la población a concentrarse en Tegucigalpa para reinstalar a su líder.

Según el opositor Rafael Alegría, "la gente se moviliza hacia la capital pese a los retenes militares y hay muchos detenidos en diferentes puntos. Y eso no logrará detenernos".

A instancias de Pavón, la policía sacó a unos 50 hombres y mujeres que estaban refugiados en una casa aledaña a la sede diplomática brasileña, todos zelayistas.


Terra/AP
Publicar un comentario