martes, 22 de septiembre de 2009

Buscando nuevos remedios contra el olvido


MADRID.- Aunque suena a tópico, máxime cuando las 'buenas nuevas' se comunican en el Día Mundial del Alzheimer, que se celebra el 21 de septiembre, lo cierto es que sí hay motivos para la esperanza. La ciencia está poniendo sobre la mesa los datos de años de esfuerzo en investigación que, de seguir por buen camino, podrían tener una aplicación clínica a corto y medio plazo.

En España, la prevalencia del Alzheimer se sitúa en 350.000 a 380.000 casos, pero las previsiones no son nada halagüeñas. Teniendo en cuenta que el factor de riesgo más importante de esta patología neurodegenerativa es la edad y valorando el envejecimiento paulatino de la población, se estima que en 2030 ya serán 680.000 los afectados.

Durante la presentación del VI Simposio Internacional 'Avances en la enfermedad', promovido por la Fundación Reina Sofía, la Fundación Centro de Investigaciones de Enfermedades Neurológicas (CIEN) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Jesús Ávila de Grado, coordinador del encuentro y profesor del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (Madrid), ha destacado a elmundo.es que "hay aproximadamente 600 ensayos, fundamentalmente en EEUU, buscando el fármaco contra la enfermedad".

En parte porque, al "no tener cura, si no tratamientos paliativos y tratarse de una patología crónica, muchas grandes compañías saben que su logro produciría muchos beneficios", recuerda este experto. No obstante, insiste en que, previamente, es fundamental "conocer la evolución de la patología para poder obtener buenos resultados", algo que este especialista está logrando gracias a los modelos de ratón de la enfermedad "con los que estamos trabajando actualmente".

El gran reto para el doctor Ávila, como para buena parte de la comunidad científica, es la detección precoz del Alzheimer. En este sentido, "las técnicas de imagen están jugando un papel muy importante", apostilla.

Diagnóstico precoz
España tiene, en este campo, varias líneas de investigación abiertas. Uno de los frentes lo forman el Instituto Tecnológico PET (Madrid), junto con investigadores de las universidades Complutense (UCM) y Alcalá de Henares, ambas en la capital.

Miguel Ángel Pozo, director del Centro de Asistencia a la Investigación CAI en Cartografía Cerebral de UCM y director del proyecto, explica que "estamos buscando trazadores o radiofármacos que se utilizan con la Tomografía por Emisión de Positrones (PET) para lograr un diagnóstico precoz de la patología".

Se trata, en definitiva, "de trabajar sobre moléculas más sensibles de las que se conoce su capacidad como biomarcador en las fases iniciales de la enfermedad. Es decir, antes de que aparezcan las placas beta-amiloides que caracterizan la patología. Incluso antes de que surjan las lesiones inflamatorias y la pérdida neuronal", aclara el investigador Pozo.

Otro frente es el que desarrolla la Unidad de Investigación del Proyecto Alzheimer, la 'base de operaciones' de la Fundación CIEN y la Fundación Reina Sofía. Pablo Martínez Martín, su director científico, destaca que "estamos llevando a cabo ensayos con Resonancia Magnética, además de avanzar en el conocimiento de la patología gracias a las imágenes funcionales, morfológicas y de flujo sanguíneo".

Curiosamente, este experto y su equipo está trabajando tanto en los inicios de la enfermedad como en sus últimas fases. "Hemos llevado a cabo un estudio de las fases más avanzadas. Se han realizado pocos ensayos de este tipo porque no interesan mucho y es más complicado porque los pacientes están más abandonados, muchos ingresan en residencias. Gracias a un protocolo de evaluación sistemática en cerca 125 pacientes hemos valorado todos los aspectos: neurobiológicos, psiquiátricos, psíquicos, analíticas... Sólo nos falta explotar sus resultados y redactar el estudio", aclara.

30.000 euros por enfermo y año
Una nueva propuesta de diagnóstico precoz de la enfermedad es la que plantea el científico Manuel Sarada, neurobiólogo y embriólogo y director Científico de Araclon-Biotech, una compañía zaragozana. Este especialista ha sido, además, quien el pasado mes de octubre obtuvo la patente europea para su vacuna contra la patología. Según sus palabras, "estamos en la fase preclínica del ensayo, pero tenemos grandes esperanzas depositadas en ella porque actúa de forma distinta a las que se están investigando actualmente y creemos que no va a tener toxicidad".

Su ilusión también alcanza a la llegada del 'kit de diagnóstico, cuantificador de beta amiloide en sangre', cuyos resultados proporcionados en un estudio "no se pueden adelantar aún porque la comunicación oficial se va a realizar en un congreso que se celebra en Las Vegas (EEUU), el mes que viene. Se trata de un trabajo que hemos realizado con enfermos y con un grupo control en el que se realiza la valoración de esta proteína en sangre para saber si puede existir o no Alzheimer.

El problema es que este tipo de biomarcadores se han buscado en el plasma, pero están en 'habitaciones' que aún hay que encontrar. Nosotros planteamos en este trabajo una forma distinta de buscar y cuantificar estos biomarcadores. Realmente tenemos mucha fe depositada en esta forma de diagnóstico", añade el científico Sarasa.

Mientras enfermos y pacientes esperan con 'los brazos abiertos' la llegada de cualquier novedad en relación con el Alzheimer, la sociedad y las autoridades deberían tener presente su sufrimiento y el 'peso' que supone para muchas de las familias la aparición de la enfermedad. "No olvidemos que los costes directos e indirectos de la misma ascienden a 30.000 euros por enfermo y año. Pero, sobre todo, que la esclavitud que genera la enfermedad exige un cuidado y una atención continua a quien la padece", rememora Blanca Clavijo, presidenta de la Asociación Nacional del Alzheimer AFALcontigo.
Fuente: elmundo.es
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