sábado, 1 de agosto de 2009

¿Un trasplante de grasa para la obesidad?


MADRID.- Aunque se trata de un experimento preliminar, un grupo de científicos del Instituto Dana-Farber del Cáncer y de la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, ha sido capaz de crear células de la grasa marrón a partir de células de la piel. Este tipo de tejido adiposo trabaja para quemar calorías, al contrario que el blanco, que es un reservorio de energía. El descubrimiento tiene potencial para convertirse en una terapia contra la obesidad.

El hallazgo, publicado en la revista 'Nature', "da mucha más credibilidad" a los esfuerzos por controlar la transformación hacia la grasa marrón como medio para tratar la obesidad y a diabetes, según declaraciones de Bruce Spiegelman, uno de los investigadores. Hace un año, él y su equipo identificaron varios factores que influyen en la formación de las células de grasa y cómo el tejido adiposo blanco y el marrón tienen un origen distinto.

Entonces, describieron que mientras que los adipocitos blancos derivan de las células precursoras de la grasa, los marrones provienen de las mismas células que el músculo esquelético. Para que se dé esta transformación, es esencial la acción de la proteína PRDM16, que funciona como un interruptor que decide si una célula muscular inmadura se diferenciará en una de la grasa parda.

Esta vez, han ido un paso más allá. Primero, desenmascararon al compañero de faenas de PRDM16, la proteína C/EBP-beta. La conjunción de ambos factores es suficiente para que se desencadene la diferenciación de una célula muscular a una adiposa marrón, cuya misión es quemar energía para producir calor.

"Como las células de la grasa parda tienen una gran capacidad para disipar el exceso de energía y contrarrestar la obesidad, eBAT [acrónimo anglosajón de tejido adiposo marrón creado en el laboratorio] tiene un elevado potencial para tratar esta enfermedad", ha explicado Shingo Kajimura, autor principal del estudio.

Tras descubrir los dos elementos clave para la transformación de una célula inmadura en una de la grasa parda, decidieron probar si PRDM16 y C/EBP-beta eran capaces de dirigir la diferenciación de otros tipos celulares, distintos a las células musculares inmaduras, que son los precursores naturales.

Así, lograron transformar células de la piel de ratones y humanos (fibroblastos) en células de este tejido adiposo gracias a esos factores, que fueron introducidos por medio de vectores –de forma similar a como se hace en una reprogramación celular-. Lo más llamativo fue que al implantárselas a los roedores parecían funcionar correctamente, quemando grasa.

Ahora, Spiegelman y sus colegas están estudiando si trasplantar tejido adiposo pardo mejorar la obesidad de los ratones. Si los resultados son positivos, la técnica podría probarse en humanos, según han reconocido los autores, aunque, de momento, la investigación es muy básica. Una forma de hacerlo sería extraer células del paciente, añadirles PRDM16 y C/EBP-beta e implantarlas de nuevo para que den origen a estas células adiposas. También existe la posibilidad de crear un fármaco capaz de estimular la producción de grasa parda.
Fuente:EL mundo.es
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