martes, 14 de julio de 2009

El hombre que no quiso morir.


Un hombre soñó que repentinamente había muerto y había sido transportado al cielo. Estando en aquel mundo glorioso pensaba que estaba en él porque lo merecía. De pronto alguien vino a velo, lo llevó a las almenas, y comenzó el diálogo siguiente:

–Ven. Voy a mostrarte una cosa–: Mira allá abajo. ¿Qué ves?

–Veo un mundo muy obscuro.

–Fíjate: a ver si lo conoces.

–Por supuesto; es el mundo de donde vine.

–¿Qué ves?.

–Que los hombres allá están vendados, y muchos se dirigen a un precipicio.

–Bien: ¿Te quedarías aquí, a gozar del cielo, o volverás a la tierra con el objeto de dedicar un poco más de tiempo para hablarles a esos hombres acerca de este mundo?.

El hombre que tuvo este sueño era un predicador que había estado desalentado; y, al despertar, dijo: “Ya no quiero morir, sino trabajar”.
Fuente:Poder y Paz.com
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