lunes, 22 de junio de 2009

Zona de cuidado : La garganta


Santo Domingo.- Un buen nombre que le podríamos poner a la garganta es encrucijada de la vida, porque es el punto por donde se cruzan dos aspectos vitales para la vida: la respiración y la alimentación, comenta el otorrinolaringólogo y médico del sueño, Luis Felipe Encarnación. Precisamente por esta característica, la garganta está expuesta a sustancias tóxicas con regularidad, lo que la hace sensible a enfermarse.

La garganta no es un órgano, sino una zona anatómica que se extiende desde la base del cráneo hasta la laringe y que tiene tres partes, una superior llamada rinofaringe por su relación con la nariz y no se ve a simple vista; la orofaringe, que es la parte que se ve al abrir la boca y la hipofaringe, que está por debajo de la lengua y llega hasta donde está la entrada de aire al final de la laringe.

“La gente le llama garganta solo a la orofaringe, que es la parte que pueden ver cuando abren la boca, sin embargo hay muchas zonas que solo pueden verlas un médico con el instrumental adecuado”, explica el galeno que consulta en el Centro de Otorrinolaringología.

Dolencias
Estar en el paso hacia las vías respiratorias y hacia el aparato gastrointestinal, hace de la garganta una zona especialmente sensible a distintos tipos de dolencias. Según Encarnación, la enfermedad más común que suele presentarse es la faringitis o inflamación de la faringe causa por virus, alergias o bacterias de distintos tipos.

Ante la faringitis, no se automedique
“Esa enfermedad es especialmente frecuente y es uno de los primeros síntomas de la gripe”, destaca el especialista. Añade que el gran error de la gente es confundirla con a amigdalitis y comenzar a tratarla con antibióticos. Esto, asegura Encarnación, es un error, porque los antibióticos no logran mejorar una enfermedad que es principalmente viral.

Es preciso entender que más del 70 por ciento de las faringitis no necesitan de antibióticos, sino que desaparecen solas en pocos días. Apenas requieren de tratamiento de los síntomas con acetaminofen y otros medicamentos, además de la frecuente hidratación.


Consejos para cuidar la garganta
Enfermarse de la garganta es prácticamente el pan de cada día de gran parte de la población mundial, y los niños son los más frecuentemente afectados. Una de las afecciones que se presentan en niños son las quemaduras causadas por la ingestión de sustancias cáusticas como cloro, trementina, ácido, lejía u otras. Esas lesiones suelen tener consecuencias permanentes.

También entre las dolencias más comunes en la garganta están la amigdalitis y la adenoiditis, inflamación de las amígdalas y las adenoides. A pesar de sus incómodos síntomas (dolor, fiebre alta) ambas son controlables, pero si son muy frecuentes se debe operar.

“Cuando las infecciones de amígdalas son más de cuatro al año por más de dos años de consecutivos, es necesaria la cirugía”, dice Luis Felipe Encarnación, otorrinolaringólogo.

Si en cambio no hay tanta repetición de esos episodios inflamatorios, entonces a través de antibióticos se puede controlar y no hay que extraer los órganos. La amigdalitis y la adenoiditis suelen ser enfermedades frecuentes sobre todo en niños hasta los cinco años de edad, pero suelen mejorar.

Solución
“Las adenoides están relacionadas con la nariz y en los niños estas suelen tener mayor tamaño. Por eso, en ocasiones no permiten que el aire pase y tampoco el moco, por eso hay niños que moquean y roncan mucho”, dice el también Médico del sueño.

En los últimos tiempo, refiere el especialista, se ha incrementado la frecuencia de las cirugías de amígdalas y adenoides, pero esta vez no por los episodios de inflamación, sino por una nueva indicación: la alteración respiratoria. “Amígdalas y adenoides demasiado grandes obstruyen las vías respiratorias y entonces el paciente ronca, y el ronquido lleva a una apnea del sueño que daña mucho la salud”.

Amígdalas
Las amígdalas, masas de tejido linfoideo que forman parte de los mecanismos de defensa del cuerpo, no son la defensa exclusiva de la garganta. Integran alrededor del dos por ciento del sistema linfático del cuerpo, por eso cuando se extraen, perdemos muy poco.

“Las amígdalas son los únicos órganos linfáticos que están directamente en la superficie, por eso son los únicos en contacto con las bacterias que entran, partículas de aire o comida que llegan, ellas las analizan y produce defensa para la próxima vez”, explica el médico. Pero cuando ese proceso se ha alterado por infecciones frecuentes, ese proceso se ha alterado y las amígdalas en vez de defender, dañan.

Las amígdalas, además, por su estructura cavernosa, llena de espacios huecos llamados criptas, donde se deposita comida y material de desecho de la misma amígdala. Cuando ese material se pudre se forman unas bolitas blancas malolientes que la gente llama tacos.

“Esos tacos se llaman tonsilolitos y no son una enfermedad, pero a veces se quedan atrapados e inflaman la amígdala”, explica el medico. A medida que la persona crece las criptas se hacen mayores y hay mayor posibilidad de retener material. A algunos esta acumulación les causará un simple problema de aliento pero otros tendrán inflamaciones frecuentes y habrá que operar.

Otras
Cuando hay una amigdalitis mal cuidada, esta se complica y causa el absceso periamigdalino, una infección que se sale de la amígdala y forma un cúmulo de pus a su alrededor. Para limpiar es preciso drenar quirúrgicamente la zona. El problema llega cuando la infección sale de la faringe y se torna en un absceso parafaringeo.

“Puede costar la vida porque la faringe está cubierta por una capa que es la misma que cubre al corazón y una infección importante allí se puede extender por el mediastino, llegar al corazón”, advierte.

El cáncer de garganta también es frecuente y se puede detectar a simple vista. No suele doler y como la garganta es un espacio abierto, el tumor puede crecer. “Se debe acudir al médico ante síntomas de garganta muy persistentes o repetitivos, y sensaciones fuera de lo normal en las gripes”, aconseja.

CONSEJOS PARA CUIDAR LA GARGANTA
- Evitar la contaminación, pues es nociva.

- Roncar afecta la garganta porque al hacerlo, la nariz no realiza su función de calentar y humedecer el aire, entonces se respira por la boca aire frío y seco el que junto a la vibración irrita la garganta.

- Evitar la exposición a cambios bruscos de temperatura.

- Evitar el contacto físico con personas infectadas de gripe y si se está enfermo, restringir el contacto con los demás.

- Manejar adecuadamente la conversación, hacer párrafos cortos, tomar aire y tragar.

- Mantener una hidratación adecuada constantemente para que esa zona mantenga sus funciones.

- Prácticamente todas las gripes comprometen la garganta y suelen afectarla en mayor o menor medida, pues se trata de una dolencia del sistema respiratorio superior del cual la garganta es el segundo escalón después de la nariz.

- Evitar los alimentos muy calientes, ya que pueden producir quemaduras.

- Tener cuidado con cuerpos extraños como prótesis dentales, pues pueden causar atragantamiento. También hay que tener cuidado con huesos y espinas o bolos de comida demasiado grandes. Por ello Encarnación entiende que un buen consejo es masticar adecuadamente, pues esto permite discernir si hay alguna partícula sólida y así esta no llega a la garganta.
Fuente: Listin Diario.com
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