viernes, 29 de mayo de 2009

LOS TESTIGOS DE JEHOVA PARTE 3


Su doctrina

Primero notaremos la doctrina de los "Testigos", y después lo que enseña la Biblia:

1. Los "Testigos" enseñan que no hay infierno de castigo eterno para los que desobedecen el evangelio.

La Biblia dice: "E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna" (Mateo 25.46). "Los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mateo 13.42). "Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos.... Entonces él, dando voces, dijo: ... estoy atormentado en esta llama" (Lucas 16.23, 24). "Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche" (Apocalipsis 14.11). "En llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio" (2 Tesalonicenses 1.8).

2. Los "Testigos" enseñan que mientras Dios Padre se llama Jehová, Jesucristo y el Espíritu Santo no son Dios ni se pueden llamar Jehová.

La Biblia dice: "Dios ... del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo" (Hebreos 1.8) "Dios es Espíritu" (Juan 4.24). Cuando Ananías mintió ante Pedro éste le dijo: "¿Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo?" Y en seguida añade: "No has mentido a los hombres, sino a Dios" (Hechos 5.3, 4). Noten que Pedro, por inspiración de Dios, se refirió directamente al Espíritu Santo como Dios. Noten también que Juan 12.39, 41 dice que Isaías vio a Jesús en el templo, e Isaías 6.5 dice que éste fue Jehová.


¡Peligro!

¿Son testigos verdaderos los "Testigos de Jehová"? Después de estudiar estos cuatro puntos donde se oponen a la Biblia, ¿qué piensa? Que todos contesten: "¡Mil veces no!"

Las Escrituras se están cumpliendo: "Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios" (1 Timoteo 4.1). "Muchos engañadores han salido por el mundo" (2 Juan 7). Sabiendo que su doctrina es tan engañosa, quedamos convencidos de que la obra de los "Testigos de Jehová" constituye un peligro real para los verdaderos hijos de Dios.


¿Cómo debemos tratarlos?

"Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras" (2 Juan 10, 11).

¿Quiere usted ser partícipe de las malas obras de los "Testigos de Jehová"? Entonces no los deje entrar en su casa. ésta será la regla número uno.

Pero los "Testigos" son argumentadores listos y pueden decir bastante allí a la puerta. A veces nos es necesario parecer rudos, pero en todo caso no debemos escucharlos mucho tiempo. Dígales que usted no tiene ningún interés en su doctrina y que es pérdida de tiempo de parte de ellos hablarle a usted. Que sigan su camino. Si ellos lo dejan hablar, testifíqueles del Señor. Hecho esto, será pérdida de tiempo pasar más tiempo oyendo su doctrina, y pudiera hacerle mucho daño.

Pero ¿no debemos examinarlo todo y retener lo bueno? Sí, y cuando una vez ha probado que ellos son "Testigos de Jehová" debe rechazarlos, pues no tienen nada de bueno que quisiéramos retener. Las Escrituras que más bien se aplican perfectamente a esta situación son éstas: "Quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal. Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies" (Romanos 16.19, 20). Y "Absteneos de toda especie de mal" (1 Tesalonicenses 5.22). Acerca de las sectas falsas el cristiano debe mantener una ignorancia santa. Dios quiere que seamos "ingenuos" hacia la doctrina de los "Testigos", la doctrina de toda secta falsa, y hacia toda cosa mala. No debemos malgastar ni un minuto estudiando los detalles de su religión. Aun para escribir este folleto, no nos aplicamos a todos los detalles de su creencia, sino buscamos sólo las creencias principales y nos aplicamos a lo que la Biblia dice acerca de esto para así conocer el error de la secta.

Seamos "sabios para el bien". Aplíquese, lector, con diligencia a la Palabra de Dios, y reconocerá cualquier doctrina errónea que le haga frente. Nuestra responsabilidad para los falsos "Testigos de Jehová" se resume en sencillamente recordarles: "No dirás falso testimonio" (Romanos 13.9).
Fuente: Publicadora Lampara y Luz.
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